RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

miércoles, 12 de agosto de 2020

México: Municipio de Mérida, viola derechos humanos de Trabajadoras Sexuales


Comunicado Conjunto

Mediante diversos operativos realizados por la Policía municipal de Mérida,  trabajadoras sexuales del Centro Histórico han denunciado la comisión de  violaciones a sus derechos humanos tales como detenciones arbitrarias, persecución, extorsión, amenazas, hostigamiento, robo e incluso actos que podrían ser considerados como tortura.

El día 10 de agosto, la Policía Municipal de Mérida detuvo de manera arbitraria a 8 trabajadoras sexuales que laboraban por el rumbo de San Cristóbal, en el centro de la ciudad de Mérida. El argumento utilizado por la policía municipal fue que “no estaban guardando la distancia y por cometer disturbios». Posterior a su detención y traslado a las instalaciones de la Policía Municipal, donde fueron privadas de su libertad, les quitaron la ropa, a una de ellas una policía le introdujo un dedo, además de tomarles fotos y grabarlas, mientras recibían burlas de los elementos policíacos.

Además de la detención ilegal y de recibir tratos crueles, inhumanos y degradantes, a las trabajadoras detenidas les robaron dinero.

Un operativo similar fue realizado el día de hoy 12 de agosto cuando la Policía Municipal detuvo a 7 trabajadoras sexuales en las mismas inmediaciones del Parque de San Cristóbal. Según testimonios de una de ellas que logró escapar y refugiarse en un supermercado, este tipo de operativos se han dado casi a diario. Denuncian que la Policía Municipal las persigue, las insulta, les dice “pinches putonas”, “que se dediquen a otra cosa” las extorsiona y las detienen bajo el argumento de estar cometiendo  disturbios.

Cabe resaltar que la política de persecución hacia el trabajo sexual ha sido parte de la apuesta de la actual administración encabezada por Renán Barrera Concha. En ese sentido, es preciso recordar que el día 14 de septiembre del 2019, el Cabildo aprobó diversas reformas a disposiciones del Reglamento de Policía y Buen Gobierno del Municipio de Mérida, donde se incorporaron prohibiciones que representan una restricción a derechos humanos de las trabajadoras sexuales.

Específicamente, la fracción VI del artículo 15  relativo al título III “de las infracciones a la dignidad de las personas”, establece la prohibición de ejercer el trabajo sexual en la vía pública. Esta prohibición representa una criminalización y estigmatización de las personas trabajadoras sexuales situación que ha sido ya considerada contraria a los derechos establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Lo anterior, debido a que se viola frontalmente la perspectiva garantista que reconoce como fundamental el principio de dignidad y garantiza el de no regresividad y progresividad de forma transversal para los derechos. Dicho reglamento ha sido impugnado ante los Tribunales Federales por diversos colectivos de trabajadoras sexuales.

Los operativos denunciados por las trabajadoras sexuales, así como el citado Reglamento, violan la Constitución Federal y la de Yucatán que establecen la obligación del Estado de adoptar las medidas necesarias para promover, respetar, proteger y garantizar los derechos de las personas que integran los grupos de atención prioritaria, situación que implica, entre otros, el derecho a una vida libre de todo tipo de violencia o discriminación, motivada por su condición, así como el derecho a la no criminalización, represión o reclusión, motivada por características específicas de su condición.

En este sentido, reiteramos que el trabajo sexual debe ser entendido como un trabajo no asalariado, por ello, no puede ser calificado simplemente desde un punto de vista moral, pues actualmente se ejerce dentro de un contexto de discriminación, violencia, inseguridad, abuso, falta de oportunidades y acceso a derechos.

Las personas que ejercen el trabajo sexual sufren violencia institucional, exclusión y marginación debido a la negativa al reconocimiento, goce y ejercicio de sus derechos. De este modo, resulta alarmante y contrario a los derechos más elementales que el municipio de Mérida haya desatado una política de persecución en contra de quienes ejercen este trabajo, situación que se ve agravada por la crisis económica que se deriva de la actual pandemia y de la falta de oportunidades laborales para quienes se dedican a esta labor.

También conviene recordar que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha mencionado que en México la vulneración de los derechos que experimentan las personas trabajadoras sexuales no se limitan solo a su actividad, sino a las discriminaciones que previamente se acumulan sobre ellas al pertenecer a poblaciones específicas.

Se ha documentado que cuando las personas trabajadoras sexuales dejan de ser vistas y tratadas como delincuentes, corren menos riesgos de sufrir tácticas policiales agresivas y se reorienta la atención a la defensa de sus derechos humanos.

Frente a esta coyuntura, y ante la constante campaña de hostigamiento y violación a derechos humanos emprendida por el municipio de Mérida, resulta fundamental que tanto la Comisión de Derechos Humanos del estado de Yucatán, ante quien ya se han denunciado estos hechos,  exija el debido respeto a los derechos humanos de quienes realizan esta labor, emita las medidas cautelares pertinentes e inicie de oficio una investigación que derive en recomendaciones específicas al municipio de Mérida que lleven a la sanción de los policías responsables y al establecimiento de políticas públicas que eliminen el estigma y la inseguridad con la cual las trabajadoras sexuales realizan su labor.

De igual manera, exigimos al gobierno municipal que cese el acoso, detención, extorsión y hostigamiento por parte de la policía hacia quienes ejercen el trabajo sexual en las calles, que se investigue y sancione a los policías que han violado los derechos humanos de las trabajadoras sexuales y que se establezcan medidas y mecanismos adecuados, juntos con quienes ejercen esta labor, para garantizar que este trabajo se realice en condiciones de seguridad  para las trabajadoras sexuales. Reiteramos que es obligación de toda autoridad promover, proteger, garantizar y respetar los derechos humanos y prohibir todo tipo de conducta discriminatoria establecida en la Constitución, así como en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano forma parte.

Indignación, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos A.C.

Unidad de Atención Sicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal A.C.


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martes, 11 de agosto de 2020

Argentina. “Si querés abolir el patriarcado, no podés cuestionar a las personas no binarias”


Louis Yupanqui es activista afro e influencer y, a principios de este año, comenzó su transición hacia lo que es hoy: una piba trans no binaria que también se metió en la lucha transfeminista. Reivindica el trabajo del colectivo travesti trans para conseguir sus derechos y cuestiona la apropiación de la cultura afro.


Hace un año y medio Louis Yupanqui comenzó a investigar sobre activismo antiracista en otras partes del mundo y entendió por qué desde chica le hicieron sentir que “ser negra estaba mal”. A partir de ese momento bisagra en su vida decidió publicar en sus redes sociales reflexiones para visibilizar que el racismo en Argentina también existe y rápidamente se convirtió en una referente de su generación. Desde su cuenta nos educa con videos, placas informativas, charlas en vivo y entrevistas a referentes de su comunidad.

Una monja blanca con colmillos y un cuchillo amenaza a una santa negra, debajo de la foto se lee: “Se encargaron de matarlxs, de engañarnos, de justificar con su fe la palabra de Dios, los santos ya están muertos, les cortaron el cuello con un cuchillo, llamado la biblia”. Las imágenes que Louis publica en sus redes -y que ella misma produce y edita- no son solo simples fotos, a través de su rostro, cuerpo, poses y expresiones condensa cuestiona el poder blanco y colonial: y denuncia las muertes en nombre de la religión, el genocidio indígena y afro, la LGBT fobia y la apropiación cultural. “Cuando empecé a cuestionar mi género, entendí que no encajaba en las identidades blancas, y a principio de este año comencé mi transición cuando me di cuenta que era una piba trans no binaria y ya estaba metida también en la lucha transfeminista. Venía reivindicando mi negritud y ahora tengo que reivindicar mi identidad”, asegura.

¿Cómo ves el feminismo hoy donde hay sectores trans excluyentes que niegan a las travestis y trans como sujetas políticas del movimiento?

Las mujeres trans excluyentes (terfs) no son personas a las que se les chispoteó algo, adhieren a la teoría del feminismo radical de los años 70, como si los 70 fueran los 2000. Es una teoría que ya no tiene sentido, en el contexto actual es imposible aplicarla porque niega los derechos humanos de las personas trans, racializadas y de otras disidencias que son súper importantes como el anticapacitismo, el clasismo, los cuerpos gordos. Me parece importante que empecemos a entender que el feminismo radical no puede ser interseccional porque la interseccionalidad justamente no segrega a nadie de un movimiento, sino que lo que hace es entender los tópicos en común que tienen todas las opresiones y conocer quiénes son las personas que reproducen estos discursos de odio.

Vivir en un barrio vulnerabilizado siendo gay, lesbiana, travesti ni a palos es lo mismo que vivir en un barrio de clase media de Capital Federal.

El antirracismo es uno de los espacios más interseccionales que he conocido y la gran mayoría de las mujeres negras que llegan al antirracismo se quejan del feminismo. Los feminismos antirracistas tienen una base interseccional. Esto no es una guerra entre feministas terfs e interseccionales, es muy necesario saldar socialmente este debate, porque hay otros temas muchos más complejos. Es mucho más que decir que la vulva es algo que define, hay que empezar a reconocer los privilegios y las opresiones que interpelan a cada cuerpo y cómo incluirlos en un feminismo. El feminismo interseccional abraza un montón de luchas, y tenemos que construir espacios desde ahí para entender al opresor en común y cómo luchar contra él. Estamos hablando de feminismos que incluyan a todas y que puedan erradicar a este opresor de todas las sociedades y culturas, eso es una lucha de raíz y no un feminismo que segrega a alguien por un biologicismo.

¿Qué lugar crees que ocupan las identidades racializadas dentro de la comunidad LGBBTIQNB+ en nuestro país?

Entendiendo que un gran porcentaje de las personas racializadas están en la pobreza significa que las personas racializadas que son LGBT están en un contexto de vulnerabilidad socioeconómica. Vivir en un barrio vulnerabilizado siendo gay, lesbiana, travesti ni a palos es lo mismo que vivir en un barrio de clase media de Capital Federal. El activismo, al menos el que predomina en Buenos Aires es el de Capital Federal y no tiene en cuenta estas realidades vulnerabilizadas, parece que lo único que importa es lo que pasa en las grandes capitales. La militancia de la Ciudad de Buenos Aires tiene mucha incidencia y si realmente quieren hablar de una militancia genuina tienen que representar a todos. Siempre el foco está en la metrópoli.

Creo que no se tiene en cuenta las realidades del colectivo LGBT racializado justamente por la segregación socio económica que tiene. Gran parte de la violencia que hay hacia las personas LGBT como asesinatos, violaciones, abuso policial, se suceden mucho más en Chaco, Formosa, y otras provincias y también en el conurbano bonaerense, pero siempre terminamos hablando de lo que pasa en la Ciudad de Buenos Aires cuando hay un montón de gente que la está pasando peor en otras partes del país y no se la nombra, o no se le da el espacio que realmente merece. Hablando de realidades afro como la que me concierne a mí, hay una gran subestimación del colectivo afro LGBT. Cuando pedimos que se hable de racismo siempre nos dicen que no es una problemática que interfiere solamente al colectivo. No es suficiente decir basta de LGBT fobia, hay muchas personas que son parte del colectivo y no acceden a ningún derecho y las consignas en las marchas del orgullo son siempre las mismas. Hablamos de la heteronorma, pero no se habla de la opresión que recibimos las personas racializadas dentro del colectivo LGBT.

¿Cómo definirías la apropiación cultural?

Hablamos de apropiación cultural cuando grupos históricamente opresores -por ejemplo, personas blancas- se apropian y lucran con elementos de culturas históricamente oprimidas, como las culturas afro y racializadas. Usan nuestros elementos, los sacan de contexto y los utilizan por motivos estéticos o lucrativos. Yo estoy en contra de todo tipo de apropiación cultural porque hay que entender el origen de los elementos que se utilizan, que son generalmente ancestrales y políticos y que no deben ser llevados sin el respeto y la connotación étnica que poseen. Las trenzas, por ejemplo, de las personas afro las usamos como una reivindicación política, no es algo estético, no se las pongan para hacer trap y vender, no usen nuestra ancestralidad para venderlas a cinco mil pesos. Eso es lo que se pide.

¿Qué significa para vos orgullo?

En lo personal creo que el orgullo tiene que ver con la libertad, responder políticamente desde el orgullo es dejar atrás todos esos pensamientos que me impusieron. El orgullo de ser una piba trans es tirar a la basura todo lo que me asignaron masculino que tendría que ser. A nivel colectivo el orgullo es la respuesta política más grande y crucial que tenemos a todas estas imposiciones cis hegemónicas, heteronormativas, blancas. Es sentirnos orgullosxs de lo que socialmente dicen que está mal, pero tenemos los argumentos para entender que no tiene nada de malo y que solamente son imposiciones sociales.

No se habla de la opresión que recibimos las personas racializadas dentro del colectivo LGBT.

¿Qué opinas sobre la lucha de la comunidad trans argentina?

Tengo una admiración enorme hacia el colectivo trans de Argentina porque gracias a ellas se consiguieron un montón de cosas. A la gente de mi edad y más joven también nos sorprende el enorme trabajo del colectivo travesti trans y la cantidad de derechos humanos que se consiguieron. Muchas mujeres travestis trans, en condiciones horribles han dado su vida por la lucha y consiguieron derechos para todo un colectivo que no les está dando el reconocimiento que se merecen. Y encima, siguen: siempre los 28 de junio están en el Congreso Nacional dando pie y la gente no sabe de eso, vemos como se llena la marcha del orgullo en noviembre y qué vacía que está la marcha por los travesticidios en junio.

¿Cómo ves el movimiento no binarie y qué pensás de las voces que acusan a las personas no binaries de reproducir estereotipos del género binario?

Cómo me identifico, cómo me muestro se basa en un binarismo porque es social y la sociedad es binaria, es cómo me lee una persona. Yo me puedo poner un pantalón y un vestido encima, pero una persona me puede leer mujer y otra como un hombre con un vestido. Para mí el problema es que lo femenino esté asociado a algo negativo por el patriarcado. ¿Por qué una mujer se puede poner un pantalón y va a estar todo bien y cuando un hombre se pone un vestido puede ser el motivo para matarlo? No es solo lo que me pongo es una identidad con sus pronombres, con su carga histórica política, con sus reclamos y urgencias. Si alguien quiere abolir el patriarcado no lo puede hacer cuestionando a las personas no binarias.

 

por Estefania Santoro
Fotos: Louis Yupanqui
08 de agosto de 2020

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https://revistacitrica.com/si-alguien-quiere-abolir-el-patriarcado-no-puede-cuestionar-a-las-personas-no-binarias.html

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TLC y Cambio Climático: una combinación lesa-género



La lucha por el derecho de existencia de las mujeres pasa por denunciar y terminar con los tratados de comercio e inversión. No habrá justicia ambiental, social, económica y ni de género mientras Estados y corporaciones sigan firmando tratados que, directa e indirectamente, condenan las personas a la pobreza y a la muerte.


Vanessa Dourado

Nunca se ha hablado tanto y de forma tan abierta sobre el cambio climático. Las movilizaciones alrededor del mundo han sacudido la opinión pública y los medios de comunicación hegemónicos parecen ahora tocar este tema porque ya no les queda otra. Obviamente, los negacionistas y gobiernos del mundo siguen contribuyendo a la situación de emergencia climática; ya sea por la directa negación de los hechos o por la omisión de aquellos que saben muy bien las causas del problema y que, sin embargo, no dejan de plantear propuestas que profundizan el modelo fosilista y agroindustrial intensivo que son los mayores responsables de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

A través de los tratados de comercio e inversión se ha planteado salir de la crisis. Una vez más estos proyectos son señalados como una alternativa para salvar a las economías y recuperar el crecimiento económico, generar empleos, desarrollar las industrias, promover el desarrollo sostenible, entre otros tantos elementos cuya realidad solo existe en las cartas de intención.

La lógica que garantiza los derechos de los inversores por encima de los derechos de las personas es gran responsable de la profundización de las desigualdades, lo que también tiene su relación con la capacidad de adaptación al cambio climático y un fuerte impacto sobre las mujeres. Según el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), las personas empobrecidas son más vulnerables y tienen menor capacidad de adaptación al cambio climático y según datos de la ONU un 70% de las personas que viven en situación de pobreza extrema en el mundo son mujeres. La nítida evidencia queda: la existencia de las mujeres es sacrificada para garantizar la ganancia de las corporaciones.

Mientras se desesperan las personas que saben las consecuencias del mantenimiento de este modelo de producción, distribución y consumo, las grandes empresas y empresarios celebran el incremento de sus negocios y se aprovechan de la pandemia para disminuir los obstáculos a sus proyectos. Estos obstáculos son, nítidamente, las leyes de protección ambiental, el monitoreo de zonas históricamente explotadas para el comercio ilegal y la resistencia de la sociedad civil hacia megaproyectos que destruyen y contaminan los ecosistemas.

Mientras arde la Amazonía, los bloques Mercosur y Unión Europea siguen la negociación de un tratado de libre comercio que significará más deforestación y más producción de carne, o sea más GEI, más avance sobre los territorios indígenas y, en consecuencia, más violencia contra los cuerpos de las mujeres originarias y campesinas.

Los proyectos de megaminería son grandes consumidores y contaminantes del agua y unos de los preferidos por las corporaciones para inversión, sobre todo en Latinoamérica. La situación de sequía es cada día más constante y frente a la escasez del agua, que afecta a varias regiones de América Latina, las mujeres y niñas son las responsables por recorrer largas distancias para abastecer a sus hogares. Una vez más recae sobre las mujeres el trabajo (no considerado trabajo y, por ende, no remunerado) de cuidados y de manutención de la vida. Porque sin agua nadie puede sobrevivir por mucho tiempo.

La quema de combustibles fósiles es el mayor responsable del cambio climático y los barcos de contenedores son uno de los grandes responsables por garantizar el comercio entre países. Los barcos que transportan mercancías de un lado a otro del mundo son grandes emisores de GEI: se calcula que en 2009 los 15 barcos cargueros de mayor envergadura emitieron más que 760 millones de automóviles. Más de diez años después, el modelo de transporte de mercancías no ha cambiado. Las consecuencias de esta forma de comercio totalmente irracional son los eventos extremos relacionados a los desequilibrios ambientales y, por ende, los refugiados climáticos. Según la Oxfam, entre un 70 y 80% de las víctimas fatales por tsunamis y huracanes son mujeres. Asimismo, Greenpeace informa que 80% de las personas desplazadas por el cambio climático son mujeres.

Los números dejan en evidencia el carácter lesa-género de las emisiones de GEI, pero también su profunda relación con los tratados de comercio e inversión. La lucha por el derecho de existencia de las mujeres pasa por denunciar y terminar con los tratados de comercio e inversión. No habrá justicia ambiental, social, económica y ni de género mientras Estados y corporaciones sigan firmando tratados que, directa e indirectamente, condenan las personas a la pobreza y a la muerte.

 

Foto: Tribuna Feminista

Fuente: http://virginiabolten.com.ar/mujeres-genero/tlc-y-cambio-climatico-una-combinacion-lesa-genero/



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La esclavitud en el S.XXI tiene nombre: Trata de personas



Cuando nos preguntamos si en el S.XXI existe la esclavitud, tristemente la respuesta es: SI, vivimos en una época donde el sistema económico obliga a las personas niñas, niños, mujeres y hombres a enfrentarse a una encrucijada constante entre el tener y el ser, llevar una vida digna o dársela a otros cuesta en algunos casos desde la dignidad hasta la vida. Pero cómo este fenómeno puede parecernos ajeno, exploraremos un concepto que dibuja en esencia esta realidad, la trata de personas. En este artículo solo nos referiremos al concepto de trata, sus modalidades y añadiremos algunas cifras estadísticas de interés para el estudio de este flagelo.

La Fundación Género con Clase, editó en el año 2019 un manual[2] al cual haremos referencia como fuente de información para este artículo; qué pensamos cuando alguien se refiere a una víctima de trata, qué es lo que entendemos por trata de personas; su definición técnica es “la captación, el transporte, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la  amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño,  al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación[3].

Comenzaremos por desdibujar en partes el concepto de trata de personas, lo primero que encontramos es la población objetivo o quienes son más vulnerables ante esta situación. La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) describe está población como hombres, mujeres, personas con discapacidad o de tercera edad, así como niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de vulnerabilidad o dependencia,  también resalta que un factor relevante sobre estas poblaciones que agudiza el fenómeno son situaciones donde el país, en el cual habita la víctima, se encuentre ante situaciones de crisis, emergencia humanitaria, catástrofes o enfrente altos niveles de pobreza.

Otro de los aspectos de este concepto que nos llama a reflexión, es el propósito de la trata de personas, porqué apropiarse de forma hostil de seres humanos para convertirlos en fuerza de trabajo, las respuestas son las ganancias económicas incalculables que generan como esclavos, convirtiéndose esta en la principal motivación; es por ello que los tratantes no escatiman en utilizar distintos medios para iniciar el proceso de captación, actualmente nos enfrentamos a innumerables formas  de interacción tales como redes sociales, medios digitales, así como los tradicionales (prensa, televisión) que ofertan de forma atractiva soluciones mágicas para ganar dinero, atraen a sus víctimas mediante ofertas engañosas, inicialmente este proceso se puede producir de forma amigable, algunas estadísticas señalan que 1/3 de las víctimas desconocen hasta llegar al lugar de recepción, que están dentro del ciclo de la trata, donde la amabilidad se transforma en acciones hostiles, uso de la fuerza u otras formas de coacción, tales como abuso de poder o uso de drogas para el control de la víctima, una vez en el sitio de acogida.

¿Qué ocurre una vez que la víctima se encuentra en medio de las redes del crimen organizado? es utilizada con distintos fines entre ellos la explotación sexual, servidumbre, matrimonio servil, mendicidad, trabajo forzado, adopción irregular hasta la extracción de órganos. Estas modalidades o mecanismo de trata de personas sólo existen ya que hay personas que deciden intercambiar dinero por servicios y se agudiza con situaciones de vulnerabilidad como las antes expuestas, ante migraciones irregulares son aprovechadas las víctimas para la explotación laboral, en algunos casos ligadas a empresas del sector agrícola, fábricas, restaurantes, sector minero, entre otros; la explotación sexual, donde se prostituye o se utiliza a la persona o al NNA para redes de pornografía infantil, pedofilia, turismo sexual, entre otros; no se escapan las prácticas esclavistas, de personal doméstico o servidumbre, los vientres en alquiler o la venta y compra de seres humanos con fines de adopción ilegal o extracción de órganos.

Y en este punto debemos preguntarnos ¿Cuáles son las consecuencias de la trata de personas? en los derechos humanos podemos afirmar que es una violación sistemática al derecho a una vida digna; en nuestras sociedades afecta el desarrollo, la democracia y la suprema felicidad social, en las seguridad ciudadana no se escapa de incrementar la violencia, las prácticas asociadas al crimen organizado, lavado de dinero, pero las más afectadas y con consecuencias permanentes son las víctimas que no sólo perjudican su salud física sino la psicológica, la cual queda impactada con cicatrices invisibles a lo largo del tiempo.

El reto al que nos enfrentamos tanto l@s ciudadan@s como las comunidades organizadas, los órganos de seguridad y el sistema de justicia de cada país, es a dilucidar cuál es la frontera entre lo lícito y lo ilícito y poder así identificar a las víctimas de este delito.

La OIM innovando a través de la tecnología con fines de investigación, realiza un esfuerzo por recopilar datos desde la perspectiva de la víctima a través de una página web global colaborativa[4], donde contabilizan a la fecha datos de 108 mil 613 casos individuales, que nos señalan que existe este flagelo en 164 países de forma probada y han sido víctimas personas de más de 175 nacionalidades.

En la región americana[5], tomaremos algunas cifras como ejemplo para caracterizar lo que ocurre, de una muestra de 7 mil 500 víctimas, el 80,3% son mujeres, 18,10% hombres; un 66% son adultos, un 33% NNA. El delito de tráfico sexual tuvo una incidencia del 67% y un 28% de esclavitud laboral, junto a un 5% de otro tipo de crimen asociado. Otro dato importante es que el 98% de las víctimas sufrieron este flagelo internamente en el continente.

En Venezuela, no escapamos de estas realidades, la situación de crisis generada por múltiples factores tales como el bloqueo económico, y las nuevas realidades  asociadas a la migración hacen que este delito se configure en un problema que debe alertarnos. En una muestra del informe publicado por la OIM, sobre “Vulnerabilidad de las personas venezolanas a las prácticas de explotación, trata de personas y discriminación en Centroamérica y el Caribe” en julio del año 2019[6], donde el criterio predominante es el enfoque laboral, se encuestaron a 4 mil personas, los resultados señalan que al menos 21% de las personas encuestadas fueron víctimas de trata, un 14% indicó ser víctima de trabajo sin pago, un 2% trabajo forzado y retenidos en contra de su voluntad, un 13% trabajo por deuda, un 29% fueron víctimas de discriminación y un 55% trabajan en el sector informal. En este estudio no se realizaron preguntas relacionadas a otras modalidades de trata distintas a la laboral.

Como señalamos al principio, el sistema económico que impera en el mundo, donde prevalece la economía sobre el ser humano, convierten a este delito en uno de los más graves porque las víctimas son mucho más vulnerables, pero de los más rentables junto al tráfico de drogas y el tráfico de armas, siendo un agravante que su práctica resulta muchas veces invisible y difícil de detectar

Es trabajo de todos y todas no olvidar a las víctimas, entender que la trata de personas, es un delito que despoja a las víctimas de su humanidad, por lo que debemos estar siempre atent@s a las señales de nuestro entorno. El enemigo de este flagelo es su invisibilización, no olvides que al transformarnos en comunicadores sobre lo que esto significa colaboramos con la probabilidad de disminución de ocurrencia de este crimen.

 


[1] Psicóloga, militante feminista, investigadora en el área social y de DDHH, Co-autora del “Manual ABC de trata de personas” e Integrante del equipo de la Fundación Género con Clase.

[2] https://www.generoconclase.org.ve/portfolio-item/manual-abc-de-la-trata-de-personas/

[3] Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Trasnacional (2000), y el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas Especialmente Mujeres y Niños que complementa esta Convención (2003) conocido como Protocolo de Palermo.

[4] https://www.ctdatacollaborative.org/welcome

[5] https://www.ctdatacollaborative.org/story/victims-americas

[6] https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/07092019_dtm_venezuelans_espanol_0.pdf

 

Fuente


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domingo, 9 de agosto de 2020

Chile. Por siempre, Ámbar

Las formaciones sociales entregan, constantemente, a la humanidad, los mejores resultados de su producción social. Por eso, no puede sorprendernos sino maravillarnos, la irrupción, en el teatro de la vida, como aportes suyos al acervo hereditario universal de, entre otros, músicos, poetas, cronistas, científicos, pintores, cantantes, matemáticos, inventores, para deleite de las generaciones posteriores. Por eso nos emocionamos con la música de Mozart, Beethoven, Schubert, Bizet, Puccini; por eso nos deleitamos con las obras de Walter Scott, Gustave Flaubert, Émile Zola, Miguel de Cervantes, y podemos contemplar con admiración los cuadros de Leonardo, Boticelli, Van Gogh, Pïcasso y tantos otros. Como formación social, también Chile lo ha hecho con personajes tan importantes como lo han sido y lo son Gabriela Mistral, Óscar Castro, Pablo Neruda, Violeta Parra, Roberto Bolaño, Baldomero Lillo, José Maza, Humberto Maturana, Francisco Varela, por nombrar, solamente, algunos.

La naturaleza, no obstante, actúa ciegamente. Cuando no se la comprende y respeta, no sólo malogra sus productos sino, también, cada cierto tiempo, entrega resultados que no pueden ser más deplorables. Un conjunto de seres anómalos, la generalidad de ellos con sus facultades mentales gravemente alteradas —aunque, desde el punto de vista penal, absolutamente imputables—, perversos, degenerados, hace igualmente su aparición. Es el caso, hoy, de Hugo Bustamante Pérez, hasta el momento —porque el proceso se encuentra en curso—, asesino de la joven Ámbar Cornejo Llanos; no sabemos quién lo será mañana, pero conocemos la identidad de quienes lo fueron ayer.

Hugo Bustamante no es solamente en la actualidad un ser perverso: lo fue antes, cuando degolló a su ex pareja y mató al hijo de esta, niño de apenas nueve años; lo fue cuando desmembró sus cuerpos para introducirlos dentro de un tambor y ocultarlos, en el patio de su casa. Lo es hoy cuando, luego de matar a Ámbar, de apenas 16 años, pone fin a su vida y desmiembra su frágil cuerpo en pequeñas porciones para ocultarlo, también, bajo el piso de su casa habitación.

Buceamos en busca de una explicación de esos hechos. Queremos conocer los llamados ‘móviles’ de una conducta, de por sí perversa. Queremos encontrar la razón de una sin razón. Nuestra búsqueda tiene éxito: en el primer caso, hay una disputa entre Bustamante y su pareja por dinero que suponía suyo y que no le es entregado por parte de su víctima; dinero también, en el segundo. Dinero siempre. Bienes materiales que se le escapan de las manos. En uno y otro caso, deseo de poseer, de hacer suyo algo que se le escurre entre los dedos. Ese mismo deseo compulsivo del que Freud hablaba —tan propio de los infantes—, al describir el carácter anal, el deseo de poseerlo todo, de acaparar lo que nos rodea, de no soltar, siquiera, las heces del propio cuerpo para no desprenderse de algo que se supone propio. Como si el universo hubiere sido creado para que el avaro pudiese reclamarlo como propiedad suya y no lo contrario.

En esas condiciones, Hugo Bustamante no puede representar solamente a un criminal, a un sujeto que es necesario juzgar y encerrar toda la vida, algo que en modo alguno discutimos por estimarlo obvio. Debemos estimar, igualmente, que, si hoy lo encontramos libre y pudo, otra vez, ejercer su instinto de matar ante la amenaza de perder lo que creía suyo, no es sino porque representa lo que es la sociedad chilena, el poder ilimitado de quien o quienes se autoconceden los privilegios y están dispuestos hasta matar a su propia madre con tal de no desprenderse de lo que consideran propio. Hugo Bustamante está en ellos, en el corazón de las personas que imparten justicia en Chile, dictan las leyes en el Parlamento, ejercen la Presidencia de la nación u ocupan los cargos que ofrecen mayores remuneraciones en empresas y servicios estatales. Hugo Bustamante está en el alma de quienes, en los institutos armados, han ocupado el dinero de todos los chilenos en darse los lujos y prebendas que a otros se les niegan, en las fuerzas policiales mutilando visualmente a la población que sale a reclamar por sus derechos o se niegan a aceptar que, en el transcurso de una pandemia, un presidente, tanto o más perverso que quienes le acompañan y asesoran, privilegie la economía por sobre la salud de la población.

Hugo Bustamante, en consecuencia, no fue liberado solamente porque ‘tenía derecho’ a solicitar esa libertad que, finalmente, le fue concedida. Dejémonos de tonterías. Fue dejado libre porque representaba —y representa— la libertad del zorro en el gallinero, la libertad de la cual el poderoso quiere gozar para seguir esquilmando al débil, la libertad que ejerce el dominante sobre el dominado. Hugo Bustamante debía salir a matar, nuevamente, de la misma manera que los que ejecutaron los execrables crímenes cometidos durante las protestas siguen realizando su sucia labor al amparo de las instituciones armadas. Porque en Chile —algo que no se quiere reconocer—, el ‘Nunca Más’ jamás estuvo en la mente y propósito tanto de quienes abandonaron el Gobierno en 1990, como en la de quienes, en nombre del ‘pueblo’, tomaron el mando de la nación ese año. Las amenazas del suboficial mayor de la 24° Comisaría de Carabineros de Melipilla, Juan Marcelo Muñoz Pizarro, al técnico en electricidad que lo grabó el 04 del presente —por no portar su identificación en un procedimiento policial—, (‘Te pueden desaparecer, podí pasar a ser un detenido desaparecido’) no deben estimarse casuales; el caso de José Huenante (desaparecido en Puerto Montt, en manos de carabineros), de José Vergara (en Alto Hospicio, también desaparecido a manos de carabineros) y los ‘suicidios’ en diversas celdas de las comisarías del país constituyen una clara advertencia que, tarde o temprano, tales amenazas dejan de ser tales para transformarse en una espantosa realidad. Por eso, la excusa dada, según la cual se otorgó la libertad a Hugo Bustamante para disminuir el hacinamiento en las cárceles, más que considerarla como tal, confirma ante todo la victoria en Chile de una burocracia política y funcionaria inaceptable, y la inequívoca voluntad de la autoridad en orden a buscar la solución al problema de la delincuencia— y al consecuente aumento exponencial de los delitos— a través del uso de la ley del mínimo esfuerzo o, lo que es igual, la necesidad de levantar más cárceles para encerrar en ellas a los infractores. No nos parece que, para arribar a tales conclusiones, sea necesario realizar estudios académicos ni contratar a mentes privilegiadas.

Ámbar es nuestra sociedad, abandonada de todos, crucificada, inerme, desmembrada, escondidas las humildes partes de su cuerpo bajo el piso de la casa de emergencia de su verdugo, en un cerro de Villa Alemana. Si… Allí estamos, sepultados, envueltos en bolsas de plástico. Nuestro verdugo está libre. Tal vez un tribunal internacional lo condene y una policía uniformada más diligente y menos comprometida lo capture. Horroricémonos de lo sucedido. Somos Ámbar, la niña ultimada por un pervertido, la víctima de una sociedad que otros han construido para sí y que amenaza proyectarse hacia el futuro, de la mano de los mercaderes, de los financistas y de quienes creen que la única manera de ganarse la vida es vendiéndose a esa élite. A diferencia de esa pobre niña, cuya protesta fue acallada por el verdugo, tenemos aún la posibilidad de rebelarnos, de alzar nuestra voz y nuestras manos en demanda de los derechos que nos han sido conculcados. Podemos aún poner atajo a las arbitrariedades, tenemos tiempo. O, también, desgracia amarga, dejar esta sociedad en calidad de legado a nuestra descendencia. Es la lección que nos entrega el espantoso caso de Ámbar, luego de cuya inmolación muchos rasgan, hoy, vestiduras.


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sábado, 8 de agosto de 2020

Los yazidíes siguen negociando el regreso de sus mujeres y niños secuestrados


En la mañana del 4 de junio, Ali Hussein estaba sentado en su coche mirando el último mensaje de su teléfono, enviado por un mediador que está ayudando a liberar a seis miembros de su familia. El mensaje decía que una facción armada siria exigía 90.000 dólares por los miembros de su familia secuestrados en agosto de 2014 en Sinjar (Shengal), al norte de Irak.

El propio Hussein fue secuestrado por el Estado Islámico (ISIS) y logró escapar con vida. Luego decidió ayudar a rescatar a otros yazidíes secuestrados por ISIS. Según la Oficina de Rescate de Yazidíes Secuestrados, con sede en la ciudad de Duhok, en la región del Kurdistán de Irak, alrededor de 2.800 yazidíes fueron secuestrados por ISIS y otras facciones extremistas en Siria.

Ali Hussein Al Khansuri, que ha ayudado a salvar a docenas de mujeres y niños yazidíes, explica a Al Monitor que las operaciones de rescate, que a menudo implican la recompra de los secuestrados, siguen en curso, en particular en Idlib, donde mujeres y niños yazidíes siguen retenidos por ISIS y las facciones extremistas. Dice que el proceso de compra y venta de yazidíes se ha convertido en un comercio, y que algunos yazidíes son vendidos varias veces a cambio de cantidades más elevadas.

Cuenta que su prima Aziza fue traída a casa a principios de año. Los mensajes telefónicos intercambiados muestran el proceso de compra y los detalles de la entrega de la cantidad acordada. Las partes acordaron que se entregarían 25.000 dólares al ser liberada Aziza y 15.000 dólares se pagarían un mes después.

Los mensajes también indican que un mediador iría a la aldea de Abu Hassan, también llamada Al Baqan, cerca de la zona siria de Hajin para recoger a Aziza. Se le dijo a la familia que no se pusiera en contacto con otro mediador para intentar reducir el precio total de 40.000 dólares.

“Aziza fue comprada de nuevo, después de que se pagara la cantidad acordada con ISIS”, dijo Khansuri. “Regresó a la región del Kurdistán después de ser entregada (a la familia) por la Administración Autónoma dirigida por los kurdos en el noreste de Siria”.

El responsable de comunicación de la Oficina de Rescate de Yazidíes Secuestrados, Maysar Al Adani, informó a Al Monitor que tratan de liberar a los yazidíes secuestrados por ISIS a través de redes de comunicación con mediadores. La oficina abrió a principios de octubre de 2014.

“La oficina comenzó a funcionar después de establecer una base de datos completa de los yazidíes secuestrados por ISIS el 3 de agosto de 2014”, dijo.

Señaló que la Oficina de Rescate de Yazidíes Secuestrados proporciona apoyo financiero y moral a las familias de los secuestrados después de su liberación. “El dinero (para asegurar su liberación) es enviado por la oficina privada del presidente del KRG (Gobienro Regional de Kurdistán). La oficina facilita los asuntos de los supervivientes en los departamentos del Estado a través de la coordinación con las autoridades competentes. También les provee de servicio sanitario y apoyo psicológico, a través del centro de apoyo a los supervivientes en Duhok. Además, la oficina archiva y documenta la información de todos los supervivientes, transmite sus mensajes a los centros de decisión y les consigue ayuda de las organizaciones civiles”.

Adani dijo: “En los últimos años, se han pagado grandes cantidades por la liberación de los yazidíes. No sé la cantidad exacta, pero sé que es sustancial, en medio de la falta de apoyo del gobierno central iraquí, que aún no se ha puesto en contacto con nosotros para interesarse por los supervivientes”.

Y añadió: “Nuevos datos sobre el genocidio yazidí muestran que 6.417 yazidíes fueron secuestrados, de ellos 3.548 mujeres y 2.869 hombres; 3.530 personas han sido rescatadas vivas, de ellas 1.199 mujeres y 339 hombres, además de 1.041 niñas y 951 niños. Un total de 2.878 personas permanecen secuestradas, 1.308 mujeres y 1.579 hombres”.

Barakat Isa, una figura mediática yazidí, cree que la compraventa de los yazidíes se ha convertido en una fuente de ingresos para varias facciones y grupos terroristas no afiliados a ISIS, en colaboración con tribus árabes de Irak y Siria. Señala que el caos reinante en la frontera entre Irak y Siria, en medio de la falta de control y supervisión por parte de los iraquíes, ha fomentado la trata de personas. Añade que algunos miembros de ISIS se han beneficiado de este lucrativo comercio desde el establecimiento de ISIS en Siria e Irak hasta el día de hoy.

“Si ISIS ha sido erradicado militarmente, ¿quién esconde a los más de 1.000 yazidíes? ¿A quién se les están comprando? Y por qué esos comerciantes no están siendo investigados”, concluye Isa.

FUENTE: Saman Dawod / Al Monitor / Traducción: Rojava Azadi Madrid / Edición: Kurdistán América Latina

Fuente: Kurdistán América Latina


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Otra mujer palestina asesinada por militares israelíes en la ciudad de Jenin



La joven de 23 años falleció a raíz de disparos de munición real cuando militares israelíes allanaron una casa vecina. En otro incidente un joven fue herido por disparos de los militares. según testigos, la victima fue asesinada a sangre fría por los soldados cuando trataba de proteger a sus dos hijos de las balas y las bombas lacrimógenas.

El Ministerio palestino de Salud informó el deceso de la joven Dalia Smoudi  de 23 años, como resultado de las graves heridas sufridas por balas vivas, disparadas por militares israelíes en la madrugada de hoy viernes, en el área de Jabriya en Jenin.

La joven Smoudi recibió disparos en el pecho, afectando el hígado, el páncreas y la aorta. A pesar de ser sometida a una intervención quirúrgica de urgencia, no se pudo salvar debido a las graves heridas y pérdida de órganos vitales informaron los médicos a los medios locales.

Los hechos sucedieron cuando las fuerzas de ocupación irrumpieron en el barrio de Jabriya donde vive la víctima para allanar la casa del prisionero recién liberado Khaled Suleiman Abu Hassan, para interrogarlo después de amenazar con llevarlo detenido, lo que provocó la ira de los vecinos que fueron reprimidos por los militares, durante los cuales los soldados de la ocupación dispararon balas de guerra, bombas de sonido y gases lacrimógenos en contra de los vecinos.

Testigos locales informaron a los medios de prensa que la victima fue asesinada a sangre fría por los soldados cuando trataba de proteger a sus dos hijos de las balas y las bombas lacrimógenas que los militares lanzaban en forma discriminada.

En otro enfrentamiento, un hombre de 23 años fue herido con una bala en su pierna y docenas de palestinos fueron asistidos por los servicios de salud a raíz de la fuerte represión del ejército de ocupación durante la marcha semanal contra los asentamientos y la confiscación de las tierras de la aldea Kafr Qaddum.

Fuente: Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén ocupada

Fuente: Palestina Libre



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