miércoles, 16 de enero de 2019

El líder de Vox asegura que va a trabajar contra el aborto y va a acabar con el matrimonio homosexual


Por Post Digital
El líder de la formación de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, ha asegurado este lunes durante un desayuno coloquio en el Club Siglo XXI que va a trabajar en contra del aborto, al que se ha referido como “cultura de la muerte” instaurada en la sociedad, y también contra el matrimonio entre personas de distinto sexo.
Según Abascal, en su partido estarán “muy atentos a las legislaciones de los países del norte de Europa, que han conseguido reducir de una manera extraordinaria el aborto”.
En cuanto al matrimonio, para Abascal solo “es la unión entre un hombre y una mujer, aunque a algunos les suene mal” y ha insistido en que no se debe reconocer el matrimonio homosexual, asegurando que trabajarán para cambiar su nombre.
Tampoco se ha librado la ley de violencia de género, contra la que el líder de la ultraderecha ha vuelto a cargar diciendo que es “injusta e ideológica”.
Luchar contra el derecho al aborto, contra el matrimonio igualitario y contra la ley de violencia de género que protege a las mujeres de sus maltratadores son los objetivos de Vox, que pretende comenzar a trabajar desde la Consejería de Familia andaluza que el PP asumió en documento de acuerdo firmado entre los dos partidos para que Juanma Moreno pudiera hacerse con la presidencia de Andalucía.
Además, Abascal ha arremetido contra los movimientos animalistas, que, según él “son la ideología más peligrosa a la que habrá que hacer frente en los próximos años”.


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Irlanda vive sus primeros días de aborto legal: grupos organizados frente al acoso a mujeres y médicos


Por Belén Remacha
El 1 de enero el aborto pasó a ser legal y el gobierno irlandés ha anunciado que se establecerán ‘zonas seguras’ alrededor de los centros hospitalarios ante la proliferación de acoso a sanitarios y mujeres de grupos anti-aborto. Organizaciones que hicieron campaña por la despenalización se han reagrupado en torno a la campaña #SiulLiom, ‘camina conmigo’, de solidaridad y apoyo a las mujeres que sientan miedo de acudir a las clínicas.
El 1 de enero de 2019 fue algo más que el inicio de otro año en Irlanda. Fue el día en el que el aborto pasó a estar despenalizado en las doce primeras semanas de gestación. Ocurrió en mayo, tras el apabullante éxito del ‘sí’ en referéndum a la derogación de la octava enmienda, que lo sancionaba hasta con penas de cárcel en todos los supuestos, en uno de los países de mayor tradición católica de Europa. El viernes 4 de enero, el ministro de Sanidad, Simon Harris, publicó el plan con todas las condiciones: en el plazo completo de las doce semanas se practicará en una serie de hospitales materno-infantiles –nueve en todo el país, situados en las grandes ciudades–, será legal el quirúrgico y el químico, y libre para mayores de 16 años.
También anunció que se establecerán “zonas seguras”, reguladas por una nueva ley para no retrasar la aplicación de la del aborto, alrededor de los centros sanitarios listados. Esta decisión se debe a la proliferación estos primeros días de protestas de grupos antiaborto. “No significa que la gente no pueda protestar, pero deben hacerlo donde no interfieran con quien esté accediendo a un servicio que es legal”, explicó Harris. Él, como el primer ministro, Leo Varadkar, ha condenado esas acciones. Lo ha hecho incluso el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, que expresó en la cadena RTÉ Radio que no era “muy partidario de las protestas públicas. Lo que la Iglesia debe hacer es ayudar de un modo firme a las mujeres en crisis y educar a la gente de un modo amplio sobre el asunto”. En las pancartas de una de las concentraciones de Galway, por ejemplo, se podía leer el jueves pasado: “Los médicos de verdad no terminan con la vida de sus pacientes”. La portaban en la puerta de la consulta de un cirujano.
Frente a ello, ciudadanos y organizaciones que hasta mayo fueron activistas ‘proelección’ se han agrupado entorno a  #SiulLiom –’camina conmigo’ en irlandés–. Se trata de una campaña que presta apoyo y acompañamiento solidario a las mujeres que deban acudir a las clínicas y sientan miedo: “Esperamos disuadir a los grupos ‘contra-elección’ de sus hostigamientos demostrándoles que estamos listos para apoyarlas y protegerlas”. “Pedimos a la gente que se una a sus grupos regionales. Solo tienen que caminar al lado de alguien”, manifiestan a eldiario.es desde la Plataforma Abortion Right Campaign.
Lo que detallan desde esa organización es que la situación podría haber sido prevista por el Gobierno: “En un mundo ideal, las ‘zonas seguras’ se hubiesen implementado antes del inicio de la ley. Ahora lo que necesitamos es paciencia, estamos trabajando en la logística con la que abordar todo”. Aclaran que las protestas de los grupos ‘contra-elección’ en realidad son minoritarias, pero muy ruidosas: “Que hayan estado en las puertas de las consultas supone una clara violación de la privacidad, tanto de las pacientes como de los profesionales. También hemos detectado otras tácticas, como líneas telefónicas o sitios web falsos que intentan manipular y confundir a las mujeres embarazadas”.
Límites de la ley
Los representantes de Abortion Right Campaign sentencian que ese acoso de los ‘anti-elección’ es “una consecuencia de la implantación de una legislación que no satisface plenamente las necesidades”. Aunque toman la derogación de la octava enmienda como un éxito de “todas las activistas que lucharon por los derechos reproductivos durante décadas”, piensan que el aborto está lejos ahora mismo de ser realmente “libre, seguro, legal y accesible en todos los lugares”.
Entre los problemas que le encuentran está el periodo de espera “estigmatizante y no basado en ninguna evidencia” que es obligatorio para cada mujer que quiera abortar –mínimo tres días, hasta que les pueden dar el certificado oficial requerido–, y la vulnerabilidad ante la “objeción de conciencia”, a la que se acogen muchos médicos. También lo “increíblemente restringido” que el aborto está a partir de las 12 semanas. Pasado ese plazo solo es factible si la vida de la mujer corre peligro o el embarazo es totalmente inviable. Además, quien ayude a alguien a abortar “fuera de la ley” –por ejemplo, menores de 16 sin consentimiento paterno– se exponen a duras sanciones penales.
Añaden que hay centros “que interpretan la ley con demasiada cautela, reduciendo al máximo su disposición”. Por ejemplo, en uno de los hospitales de Dublín en los que se practican abortos se hará solo hasta las 11 semanas de gestación. Ese problema es mucho mayor a nivel rural: el grupo Tipp for Choice, que hizo campaña por ‘sí’ en el Condado de Tipperary, sabe que apenas unos pocos médicos de la zona proporcionarán la píldora para el aborto químico, eficiente hasta las 9 semanas de gestación. De la 9 a la 12, o posteriores si se da el caso, la mujer afectada tendría que viajar a las capitales. Pasa así en todos los condados. También en casi todos hay colectivos como el suyo.
“Estimamos que, en nuestra región, dos mujeres por semana requerirán un aborto. Esperamos que los pocos médicos de cabecera que hay puedan satisfacer la demanda”, aducen desde Tipp for Choice, compuesto por un conjunto de voluntarios. Se han reagrupado en la #SiulLiom, pero temen que poca gente les requiera “debido al estigma en la comunidad rural acerca del aborto. “Creemos que muchas mujeres, ante ese miedo y por privacidad, directamente preferirán viajar a las ciudades. Lo que nos preocupa es sobre todo poder atender a las que tienen más barreras, por lo menos para ayudarles con el transporte. Pensamos en chicas inmersas en relaciones abusivas, en las que tengan alguna discapacidad, o las que estén en prisiones”.
Próximo reto: educación sexual
Nerea Fernández es española y militante de IU exterior y del movimiento feminista. Vive en Dublín desde 2015, llegó justo antes de otro referéndum, el del matrimonio homosexual, finalmente también aprobado. “Fue tan chocante ya ver eso. Y fue entonces cuando me enteré de que las mujeres no podían abortar”, recuerda. En 2016 comenzó a participar en las marchas por los derechos reproductivos, y reivindica que fueron, además de las irlandesas, las migrantes las que crearon “redes feministas”: “Tenían muchos problemas, sobre todo, las mujeres de los ‘direct provissions’ –una especie de CIEs irlandeses–. No podían marcharse a Manchester, donde iba a abortar quien tenía dinero para permitírselo”.
Fue tras el caso de Savita Halappanavar, la joven embarazada que falleció por una sepsis en 2011 y a la que le denegaron el aborto, cuando las reivindicaciones cogieron fuerza. Pero Fernández relata cómo en Dublín en 2016 apenas eran unas 5.000 personas las que se juntaban regularmente, y cómo pasaron a ser decenas de miles en 2018. Ya durante todo ese proceso, como contrapeso, la campaña por el ‘no’ era “bastante agresiva. En el Rotunda Hospital –uno de los que ahora se practican abortos– colocaron fotos de fetos y bebés muertos”. El movimiento feminista, además de lograr el ‘sí’, también consiguió este año que el aborto sea finalmente gratis. La Sanidad no es universal en el país y en un principio se barajó que la intervención costase entre 300 y 400 euros.
Ahora, afirma Fernández, el objetivo del feminismo irlandés es lograr la educación sexual en las aulas: “La Iglesia tiene copados los colegios. Los adolescentes no saben cómo prevenir una ETS o un embarazo, cómo funcionan sus cuerpos. No se trata en las escuelas, en las que en muchas no puedes entrar si no estás bautizado”. También ponen todas el foco en Irlanda del Norte, donde todavía una mujer que interrumpe su embarazo se expone incluso a la cadena perpetua. Y en atar esos cabos sueltos que quedan en la ley. “Continuaremos presionando al gobierno”, dicen desde Tipp, “y trabajando para desestigmatizar el aborto y convertirlo en una parte más de la atención a la salud”.



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Estado español: Miles de mujeres salen a las calles para frenar la ofensiva fascista antiderechos de Vox


Por Kaos. Antifascismo
El mensaje es muy claro: Los derechos de las mujeres “no se negocian”. Movilizaciones en más de un centenar de ciudades muestran el rechazo a las propuestas de la extrema derecha para Andalucía con la vista puesta en el próximo 8 de Marzo
En Madrid miles de mujeres con pancartas con frases como “PP, Cs y Vox: españolitos, machistas y franquistas. No pasarán”, “Fuera fascistas” o “Somos feministas”, ya inundaban la Puerta del Sol antes de la hora de la convocatoria.
En Sevilla, la concentración se ha celebrado en la plaza Nueva, junto al Ayuntamiento, y ha reunido a unas 3.000 personas, según fuentes de la subdelegación del Gobierno. La convocatoria ha sido más numerosa que la celebrada el pasado abril en contra de la sentencia de La Manada. “En igualdad, ni un paso atrás”, “No pasarán” o “No son muertes, son asesinatos” han sido algunos de los lemas que han coreado los asistentes.
Así lo informaba Paula Gracia para InfoLibre:
Miles de manifestantes en toda España piden que no se negocien los derechos de las mujeres
  • Las participantes de la concentración en la Puerta del Sol han mostrado su apoyo a las feministas andaluzas que han protestado ante la investidura de Juanma Moreno
  • La vuelta a las calles es una muestra de oposición a “las políticas machistas, misóginas, racistas, clasistas y xenófobas que se negocian en Andalucía”
Miles de personas se han congregado este martes en la Puerta del Sol para lanzar el mensaje de que “los derechos de las mujeres no se negocian”, y han mostrado su apoyo a las feministas en Andalucía, que durante la mañana han protestado ante la investidura de Juanma Moreno –con el apoyo de Ciudadanos y Vox–.
Las participantes en Madrid han hecho referencia a este pacto de derechas con una gran pancarta que señalaba “PP, Cs y Vox: españolitos, machistas y franquistas. No pasarán”. El movimiento feminista ha plantado cara a la extrema derecha, han exigido que no haya “ni un paso atrás” en derechos como reacción a las declaraciones de Santiago Abascal y el partido que lidera sobre violencia machista. A pesar de que los gritos y carteles en contra de la ultraderecha han sido los protagonistas de la protesta, las feministas han dirigido sus críticas también al resto de partidos y a la justicia. “No hay paz sin igualdad” y, ante el sistema patriarcal, “la lucha es el único camino”.
La vuelta a las calles es una muestra de oposición a “las políticas machistas, misóginas, racistas, clasistas y xenófobas que se negocian en Andalucía”, reza el manifiesto de la convocatoria. Las personas que han llenado la Puerta del Sol han pedido que el “feminismo en el Parlamento” ocupe un lugar primordial para conseguir “una ley que nos proteja a todas las mujeres”.
“Hemos venido a apoyar a las organizaciones de mujeres en Andalucía y el resto de España en la defensa de los derechos que hemos hecho peleado durante tantos años de democracia contra la violencia de género y por el derecho a la igualdad, que es cuestionado por el acuerdo entre la derecha y la ultraderecha en Andalucía”, ha señalado la portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Purificación Causapié, en declaraciones a Europa Press.   Ver nota completa
Esto nos contaban las compas de La Ingobernable
https://twitter.com/CSIngobernable/status/1085242418675499010?s=19
https://twitter.com/FeminismosMad/status/1085270311828893697


https://twitter.com/naat_sr/status/1085312584285388800



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