RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

Mostrando las entradas con la etiqueta Huelgas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Huelgas. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de diciembre de 2020

Recomiendo: 3 La solución no está en nuestros úteros


Fuentes: larazon.cl

El reloj marcaba las 6:54 de la mañana cuando el último discurso, a cargo de la diputada Nacional del Frente de Todxs Gabriela Cerruti, comenzaba: “Lo que venimos a pedirles hoy es que dejen de hacer del cuerpo de las mujeres el territorio de disputa de aquello que no puede solucionar la economía o la política. El mundo es injusto, pero la respuesta no está en nuestro útero. El mundo es injusto porque está construido hace 500 años sobre un sistema basado en la explotación de las mujeres y de la naturaleza”.

En la plaza el clima oscilaba entre tensión y alegría. Lxs cuerpxs cansadxs después de horas de vigilia, el calor de un diciembre en la ciudad, y la esperanza de miles y miles de pibis, que habitaban las calles entre bailes y sentadas, abogando por la sensatez de una cámara, que hacía 18 horas, estaba discutiendo si sus derechos valían lo suficiente como para que el aborto sea ley.

A las 7:23 de la mañana, se leen los resultados, y con 131 votos a favor conseguimos la media sanción. El congreso estalla, por dentro y por fuera. Entre barbijos y alcohol en gel, lágrimas y abrazos festejamos, una vez más, que estamos un poquito más cerca de conquistar nuestros derechos, y que el Estado y la sociedad dejen de decidir sobre nuestrxs cuerpxs.

Sin embargo, no todo fue tan fácil y calmo al interior del palacio. La sesión comenzó con el pedido de la diputada María Lucía Lehmann, Coalición Cívica por Santa Fe, de postergar la votación para después del 6 de Enero del 2021, por el momento especial que atraviesan lxs ciudadanxs católicxs en esta etapa del año. Ya desde el comienzo se vislumbraba el tinte religioso que teñiría la mayoría de los discursos anti-derechos.

De lxs 117 diputadxs que votaron en contra de la legalización del aborto y a favor de que sea clandestino, se encontraban: Enrique Allende, Jorge Enríquez y Alicia Terada, entre tantxs otrxs. Los discursos se servían de argumentaciones basadas en la “moral” y el “sentido común”, alegando que no es ético matar a una persona. Parece mentira que en el año 2020 muchas de las posiciones del sector anti-derechos, mal llamado pro-vida, se sigan sosteniendo en argumentaciones tan arcaicas y conservadoras.

La diputada Lehmann decía: “La mayor dignidad que tiene el pobre o el que tiene poco, son sus hijos, son su familia” “Se trata de la imposición de una ideología que pretende que las mujeres somos igual que los hombres y en consecuencia que desperdiciemos esa hermosa capacidad de dar vida”.

Este tipo de discursos, además de esconder un tono discriminatorio y meritocrático, reflejan el mito de la mujer = madre. Ana María Fernandez, en su libro “La mujer de la ilusión”, refiere a que por el simple hecho de poder gestar, nos convertimos en madres. Ya no somos consideradas personas, sino que se reduce la singularidad de cada unx al hecho de estar gestando. No muy alejado de lo que se plantea en “El cuento de la criada”. En esta novela, de Margaret Atwood, el valor de las mujeres depende de su capacidad reproductiva,y obviamente el valor del producto aumenta si la mujer está en el proceso mismo de gestación.

La protagonista es, al igual que muchas mujeres, secuestrada, violada y obligada a gestar y parir. Las escenas son crudas y fuertes, generando un gran impacto al espectadorx, sin embargo, esta crueldad no se encuentra muy alejada de la realidad. En esta ficción se plantea a las mujeres como máquinas reproductoras, generando una total desubjetivación que afecta directamente su autonomía.

El aborto clandestino puede pensarse como un componente social, histórico y político que atenta contra la salud mental de las mujeres y personas útero portantes. No hablamos solo de los peligros biológicos que acarrea un aborto en condiciones de clandestinidad, hablamos también de otros riesgos y efectos  que van más allá de la salud desde el punto de vista orgánico. Nos referimos a consecuencias a nivel psíquico. El hecho de abortar no tiene por qué ser traumático per se, sino que la mayoría de las veces lo traumático radica en las condiciones en el que el mismo se lleva a cabo: inseguridad, falta de acompañamiento, estigmatización, prejuicios sociales, maltrato, entre muchos otros.

Otro de los argumentos furor en el lado celeste, giró en torno a los derechos del hombre. ¿Por qué aparece la figura del hombre como protagonista, en una discusión en donde no tienen lugar, ni opinión? ¿Por qué hablamos de los derechos del padre? ¿Por qué la figura del varón blanco hetero-cis nunca puede faltar? Toda la historia que conocemos fue escrita y contada por los hombres, dejando el papel de la mujer relegado a lo privado y las tareas de cuidado, e invisibilizando totalmente a las identidades disidentes, sin siquiera nombrarlas.

Esto se ve reflejado directamente en la licencia por paternidad, que habilita solo 48 horas para los varones; o en la responsabilidad que adoptan en la crianza, en donde la lucha por la cuota alimentaria atraviesa a más de una situación.

¿Por qué no hablamos de la vasectomía? ¿Por qué los hombres nunca tienen que sacrificar sus cuerpos, pero imponen como mandato irrefrenable que nosotrxs lo hagamos? Resulta hasta irónico que las personas SIN capacidad de gestar opinen tan libre y livianamente sobre estos temas, creyendo además que pueden hablar de sus derechos en esta discusión. La realidad indica que si este derecho estuviera relacionado con el cuerpo del hombre, sería ley hace tiempo.

Se discutió, también, sobre el término “interrupción”, alegando que interrumpir implicaría en un segundo momento retomar esa acción. Lo que no se tiene en cuenta es que lo que se interrumpe en este caso son los deseos y proyectos vitales de las personas gestantes. Nuestras vidas pueden quedar interrumpidas por un embarazo no deseado, teniendo que pasar por una transformación a nivel corporal y psíquica que nos limita y restringe en nuestra vida cotidiana, obligándonos a ser madres cuando no lo deseamos o no es nuestro momento.

Ya no importa lo que queremos o proyectamos, ni nuestras condiciones y posibilidades materiales actuales y futuras. Se empatiza más con un conjunto de células que tiene el mismo tamaño que un grano de arroz, que con una persona que tiene una vida, proyectos, sentimientos, ideas, convicciones y vínculos. “La empatía se construye con el feto y no con la persona gestante.” , dice Florencia Alcaraz.

Si gestar/maternar no son una opción más entre otras y son destino… ¿Qué lugar hay para el deseo? ¿Si deseamos otra cosa? ¿Si elegimos: estudiar, trabajar, viajar o simplemente maternar en otro momento de nuestras vidas? Parece que para algunos sectores no se nos está permitido elegir otros caminos. Si no queremos maternar, estamos fallando a un mandato machista, patriarcal y reduccionista. La maternidad será deseada o no será, porque maternar sin deseo es tortura.

Está en juego la capacidad de decidir sobre nuestras corporalidades y sobre nuestros proyectos de vida, atentando contra nuestra autonomía como sujetxs de derecho. Débora Tájer, plantea que la autonomía es la base de la salud mental. Estamos en una sociedad hetero-cis-patriarcal que lo que hace justamente es cercenar la autonomía de las mujeres y de todo el colectivo LGBTIQ+, atentando contra nuestro derecho a tener vidas dignas y libres ¿Se puede hablar de salud mental sin aborto legal, seguro y gratuito?

Otro de los argumentos utilizados por el sector celeste refería a la Educación Sexual Integral, alegando que la solución no es abortar sino educar. Resulta paradójico que estas mismas personas son las que impulsaron el movimiento “Con mi hijos no te metas” frente a los intentos de implementación de la ESI, refiriéndose a la misma como una incitación a lo “degenerado”. Esta clase de argumentos invisibiliza muchas de las consignas propuestas por la Campaña Nacional por el Derecho a Decidir.

La legalización del aborto genera tantas controversias porque en ella convergen diferentes cuestiones que no solo tienen que ver con la interrupción de un embarazo. El aborto legal, seguro y gratuito, además de ser un tema de salud pública y justicia social, implica tener la posibilidad y libertad de decisión. Esta lucha implica un cuestionamiento a la sociedad toda, replanteando la familia tradicional-heterosexual como único tipo de crianza; interpelando la conceptualización de sexo, incluyendo en el proyecto no solo a las mujeres sino a todas las personas gestantes. Amplía derechos y apunta al acceso a una educación digna e integral de la sexualidad, implementando políticas públicas que garanticen una salud para todxs. Educación sexual para descubrir, anticonceptivos para disfrutar y aborto legal para decidir.

Ahora bien, ¿y senadores? No olvidemos que nos falta una media sanción, y que está a cargo de una cámara mucho más conservadora, que en 2018, decidió que el aborto siga siendo clandestino.

En el senado perdimos la batalla, pero en las calles ganamos. Hace dos años la discusión quedó saldada. La votación del 2018 fue un momento bisagra en la historia feminista para sacar el aborto del silencio y visibilizar que el mismo ocurre en la clandestinidad, donde lo traumático no es el hecho en sí, sino las condiciones en las cuales sucede.

Las versiones son muchas y las certezas muy pocas. En twitter, algunas periodistas verdes, nos tranquilizan y nos dicen que los votos están asegurados, otras versiones aseguran que hay empate y que la presidenta de la cámara, Cristina Fernández de Kirchner, debería decidir.

“Sale si salís” fue la consigna que circuló para que habitemos las calles en la votación de diputadxs. Este 29 de diciembre, el Senado volverá a debatir si el aborto es ley, y nuestrxs cuerpxs van a estar allí sosteniendo una lucha que lleva más de 15 años y que no terminará. Será nuestro trabajo que se garantice nuestro derecho, cumpliendo la ley, y no será tarea fácil, pero nuestrxs cuerpxs tienen la fortaleza y el deseo necesario para seguir.

El 29 nos vemos en el Senado, hermanadxs y sororxs. La lucha se transforma y se fogonea conforme las coordenadas históricas-sociales, se gesta en esos lugares en donde el  Estado no está presente. En su momento fue la Ley del voto femenino, la Ley del Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género. Hoy es por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, mañana serán otros derechos por conquistar.

Ya se acerca noche buena, ya se acerca navidad, para todxs lxs pibxs que el ABORTO SEA LEGAL!

(LA OPINIÓN DE LA AUTORAS NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE LA RAZÓN Y LOS TEXTOS ESTÁN AUTOEDITADOS POR LOS PROPIOS BLOGUEROS)

Fuente: https://www.larazon.cl/2020/12/19/por-camila-marco-del-pont-la-solucion-no-esta-en-nuestros-uteros/





Para tener más información sobre la página y nosotrxs, nos puedes escribir al mail: ecofeminismo.bolivia@gmail.com

domingo, 8 de marzo de 2020

Historia feminista: La gran huelga de mujeres de 1918



“Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica, porque se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia”.
José Saramago

La I Guerra Mundial había sumido a Europa en una situación desoladora tanto económica como socialmente. Se producen levantamientos populares continuos y una dura represión policial y militar. Esta situación pone en crisis los regímenes liberales preponderantes en esos momentos históricos.

mercado boqueria

Mercado de la Boquería custodiado por la guardia civil. 

La situación española era terrible a pesar de no haber participado en la I Guerra Mundial. Las fábricas estaban a todo rendimiento, lo que provocó un fuerte enriquecimiento del sector empresarial mientras que al mundo obrero lo mantenía en la más absoluta indigencia, con salarios de miseria y con situaciones cercanas a la esclavitud.
A ello debemos añadir la ineptitud de los políticos y un régimen borbónico que no entendía cuál era el papel del rey en una monarquía democrática.
Barcelona era la zona de mayor desarrolló del país donde la burguesía catalana no hacía más que enriquecerse, mientras que el movimiento obrero luchaba por lograr unas condiciones de vida dignas. En este sentido, destacaba el poderío del movimiento obrero anarquista y en menor medida, los socialistas.
Fue en el barrio chino de Barcelona donde se produjo un levantamiento popular exclusivamente de mujeres liderado por simples vecinas hartas de los abusos de los comerciantes
Ante la amenaza que suponía este movimiento obrero, amplios sectores del empresariado catalán no dudaba en contratar a pistoleros a sueldo para eliminar a los dirigentes anarquistas catalanes y estos contaban con la pasividad y aquiescencia de la policía. Estos a su vez respondían también con asesinatos.
Sin embargo, es en el barrio chino de Barcelona donde se produjo un hecho insólito, nada menos que un levantamiento popular exclusivamente de mujeres y que fue liderado de forma espontánea por simples vecinas hartas de los abusos de los comerciantes.
Durante los años que duró la I Guerra Mundial, los productos básicos de consumo, pan, carbón, aceite, bacalao, habían subido por encima de los sueldos de una población que ya se encontraba exhausta, mal alimentada y explotada en el trabajo, en consecuencia, estaban al límite de la supervivencia.
En el inicio de enero de 1918, pocos días antes de la revuelta de las mujeres, la Junta de Subsistencia había establecido un precio de venta tasado para el carbón, que los comerciantes no estaban dispuestos a venderlo a dicho precio, por lo que tan sólo se conseguía carbón a precios superiores al 30% del precio tasado por la Junta. Esto provocó un gran malestar social contra los comerciantes y el Gobierno.

dibujo abajo subsistencias
Como vemos, fue el precio del carbón y el monopolio que ejercían algunos comerciantes sobre productos básicos de la alimentación de la población, lo que provoca el inicio de la revuelta de las mujeres. Los comerciantes hacían que se pagaran a precios demasiados elevados todos estos productos en relación a los jornales de los trabajadores.
Como podemos comprobar, eran muchos los comerciantes que no respetaban los precios tasados por el Gobierno y los subían indiscriminadamente para obtener pingues beneficios. De esta forma, llegó el duro invierno y no tenían carbón para poder calentarse y tampoco disponían de los alimentos suficientes por lo que se iba extendiendo el hambre.
El carbón se convirtió entonces en un producto de lujo. Las mujeres barcelonesas no esperaron a que los sindicatos obreros lucharan contra esta explotación por parte de los comerciantes. Fueron las mujeres trabajadoras, que tenían entre trece y treinta años quienes están en el origen de esta huelga.
El diario barcelonés de esta época “El Diluvio” relata de esta manera el inicio de dicha movilización:
“Eran las diez de la mañana, Amalia Alegre, una vecina de la calle el Olmo, cuelga en la calle un papel en donde convoca a todas las mujeres a dirigirse en manifestación al Gobierno Civil para protestar por la falta de subsistencias a precio tasado. Pronto se reúnen unas 500 mujeres que desde la calle del Olmo se dirigen por el Arco del Teatro hasta Cires y de ahí llegan a Conde del Asalto desde donde acceden a las Ramblas. Por el Paseo de Colón llegan al Gobierno Civil”.
De dicha manifestación surge una Comisión de cinco mujeres, que está encabezada por Amalia Alegre y que será recibida por el Gobernador Civil, Auñón. Dicha comisión solicita que se respeten por parte de los comerciantes los precios estipulados por la Junta de Subsistencia para los productos de consumo y que no se acaparen alimentos en los almacenes a la espera de la subida de precios.
El Gobernador Civil les promete que llegarán productos en cantidad a las tiendas y que estos serán vendidos a los precios tasados.
A pesar de esta promesa, por la tarde se produce otra manifestación y en esta ocasión las mujeres van acompañadas por sus hijos, acudiendo nuevamente frente al Gobierno Civil de Barcelona. Esa misma tarde se producen fuertes incidentes enfrente de diversas carbonerías que vendían el carbón por encima de los precios tasados.
Al día siguiente, a media tarde se vuelven a concentrar un grupo numeroso de mujeres en el Paralelo barcelonés y gritaban contra los acaparadores y la falta de subsistencias en las tiendas.
Los sindicatos obreros acuden por primera vez a dicha concentración para respaldar a las mujeres. Sin embargo, las mujeres rechazan su presencia y les dicen que esta protesta es únicamente de mujeres. Los sindicatos se retiran ante esta petición de las mujeres y se niegan a la presencia de los hombres.
La policía hace acto de presencia, pero ellas seguían gritando:
¡Tenemos hambre!
¡Queremos el abaratamiento de las subsistencias!
A su paso van cerrando todo y las mujeres se van uniendo a la marcha, se enfrentan con los comerciantes que se niegan a cerrar y en las Ramblas donde paran tranvías e invitan a las mujeres que iban en los mismos a sumarse a la manifestación.
Entran en algún local de diversión rompiendo los cristales y hacen salir a los ahí presentes y piden a los artistas que se unan a la protesta, lo que consiguen en la mayoría de los casos.
La zona donde vivían estas mujeres era una zona muy pobre y deprimida en contraste con el Paralelo donde abundan los cabarets y los cafés, era una zona cara de Barcelona. Los clientes que se encontraban en sus terrazas huyen despavoridos. Muchos de los artistas que había en esa zona de cabarets secundan la huelga de las mujeres y se niegan a actuar.

el regional

Desde el Paralelo se dirigen por la calle Conde del Asalto cerrando todos los locales abiertos. En el local Edert Concert lo destruyen todo, lo mismo sucede en el Alcázar Español.
Este potente movimiento de las mujeres debido al frío y al hambre que sufrían en Barcelona enseguida contó con el apoyo y la simpatía de amplios sectores de la clase trabajadora. Esto queda bien reflejado en el periódico “El Diluvio” en su edición del doce de enero y dice:
“Como prueba de solidaridad con las manifestantes y dar fuerza al acto, habían abandonado el trabajo las obreras de las fábricas… y las manifestaciones crecían al grito de ¿mujeres a la calle, a defenderse del hambre y a poner remedio al mal! ¡Por la humanidad, a la calle todas!”.
Se manifiestan por las Ramblas y llegan a los almacenes El Siglo donde una comisión de las manifestantes pide al dueño el cierre de los almacenes y que se les unan las dependientas, pero el propietario se niega y se produce rotura de cristales y de mobiliario del almacén. Ante esta situación, el propietario decide cerrar el almacén.
Los tranvías que circulan por la Rambla son detenidos y a las pasajeras se les invita a manifestarse con ellas. Es una huelga sin dirigentes y son las mujeres que tienen mayor arrojo y capacidad oratoria las que dirigen la manifestación. Como vemos, es un movimiento sin una dirección clara y sin una estrategia, pero sí sabían lo que deseaban.

manifestacion mujeres barcelona
Se producen reuniones con el alcalde de Barcelona y también con el Gobernador Civil, a quien le dijeron:
“Si no se solucionaban las demandas de los trabajadores, harán parar a los hombres, obligándoles a que se queden en casa, y las mujeres se echarán a las calles seguras de imponerse, ya que toda la razón las asiste”.
Por su parte, hasta los estudiantes acordaron en asambleas sumarse a las manifestaciones en solidaridad. Ante el acuerdo tomado en asamblea por los estudiantes de sumarse a las protestas, una comisión de mujeres se dirige a los periódicos para que estos informen que no aceptarán la incorporación de varones. Prefieren continuar ellas solas la revuelta.
El lunes, 14 de enero amaneció con miles de mujeres en las calles, pasando por todos los centros de trabajo, tiendas y fábricas a invitar a las mujeres a que abandonen el trabajo y se unieran a la manifestación.
Llegaron a hacer manifestaciones paralelas en diferentes puntos de la ciudad, entre 3.000 y 4.000 mujeres. Si seguimos la información que aparece en el diario El Diluvio, más de 14.000 habían hecho huelga en las fábricas, sumándose a las manifestaciones.
Los comerciantes barceloneses asustados ante la potencia de la manifestación cierran sus tiendas. Las mujeres están encolerizadas y disfrutan del éxito de su planteamiento, pero son conscientes de que necesitan seguir la lucha y ampliarla, por lo que al día siguiente plantean volver al Gobierno Civil al comprobar que lo prometido por el gobernador no se ha cumplido y los precios continúan igual.

manifestacion mujeres barcelona 2
Esa mañana ya habían cerrado varias fábricas del distrito V con mayoría de trabajadoras. Estas trabajadoras se reúnen y realizan una manifestación y lucen temas como:
¡Abajo las subsistencias!
¡Fuera los acaparadores!
¡Mujeres a la calle, a defenderse del hambre y a poner remedio al mal!
¡Por humanidad, a la calle todas!
Por la tarde vuelven a sucederse manifestaciones y se producen incidentes con la rotura de lunas y cierres de comercios. Aparecen las fuerzas de la guardia civil pero no intervienen, temiendo que su violencia genere una gran respuesta popular y se limita a vigilar y formar cordones de seguridad frente a los mercados.
Por la noche se repite la manifestación de mujeres que de nuevo obliga a cerrar las salas de espectáculos del Paralelo y Distrito V.
La guardia civil recorre las calles a caballo y se ha acuartelado a las tropas. Las fuerzas de seguridad custodian los mercados. Comisiones de mujeres recorren los barrios de Sans, Gracia y San Andrés pidiendo a las mujeres que trabajan que se les unan y a la vez rechazando el apoyo de los varones.
A los hombres se les dice que sigan trabajando pues ellas solas son capaces de lograr lo que se han propuesto. Una manifestación de unas 4.000 mujeres se dirige a la Plaza Real en donde se improvisa un mitin.

manifestacion mujeres barcelona 3
De pronto, en otras ciudades, como Málaga o Valencia, las mujeres imitan a las de Barcelona y convocan protestas. La rebelión femenina se extiende a Málaga, produciendo sangrientas consecuencias. Valencia sufre también la ira de las mujeres, que parecen enloquecidas, como accionadas por una extraña y poderosa fuerza con la finalidad de conseguir sus justas reivindicaciones.
La tarde de aquel lunes, catorce de enero, una manifestación de al menos 5.000 mujeres acude al Gobierno Civil donde tiene lugar una reunión de la Junta de Subsistencias que estudia la posibilidad de aumentar la llegada a Barcelona de artículos de primera necesidad.
El ímpetu de las mujeres consigue romper el cordón de los guardias de seguridad que se encuentran custodiando la entrada al edificio y en tropel suben las escaleras para hablar con el gobernador.

manifestacion mujeres barcelona 4

Viendo el cariz que toma el asunto, el gobernador manda desalojar la escalera repleta de mujeres y la presión entre las que temerosas de resultar heridas quieren bajar y el empuje que desde abajo aplica el resto de mujeres hace que se desprenda la baranda de hierro, cayendo un grupo de mujeres.
Dio como resultado 25 mujeres gravemente heridas cuando se desprendió la baranda de hierro de la escalera. Piernas fracturadas, conmociones cerebrales, varias de ellas heridas. Por suerte no muere ninguna.
Fuera del edificio las esperaban miles de mujeres. Mientras tanto en las calles de Barcelona, grupos de mujeres asaltan tahonas, paran carros de carbón y los vacían, entran en las carnicerías buscando alimentos.
Grupos de mujeres cierran tahonas y acuden a los centros de trabajo de las mujeres pidiendo solidaridad y que se unan a la huelga. Se producen los primeros robos y saqueos y los comerciantes empiezan a usar armas para defender sus negocios. La tensión social es máxima.
Las mujeres siguen negando el apoyo de los hombres, que no pueden ni tan siquiera entrar en los mítines que tienen lugar en varios locales del barrio, para así evitar que se infiltre la policía pues solo había hombres y ninguna mujer policía.
La situación es tan precaria que el Gobernador tiene que aceptar una limitación de los precios en los alimentos. Sin embargo, esta medida hace que se desconvoque la huelga y las protestas.

manifestacion mujeres barcelona 5
Posteriormente, las mujeres comprobarán que muchos comerciantes no acatan la medida, lo que provoca más incidentes y más robos. Por otro lado, hay un mitin en el cine Montaña en donde se rechaza el bando y se desautoriza a la comisión de mujeres que aprobó el bando del gobernador del día anterior, por entender que las medidas no son suficientes. El mitin finaliza llamando a continuar la huelga al día siguiente
El miércoles, el paro en las fábricas es masivo. En las calles, los establecimientos de alimentación no abren. Hay múltiples asaltos a carbonerías, así como a tahonas y carnicerías. En algunos establecimientos, los dueños se defienden nuevamente a tiros del intento de asalto.
El miércoles 23 de enero, el Gobierno Central destituye al gobernador civil de Barcelona, sr. Auñon, y para que no haya un vacío de poder mientras se nombra al nuevo gobernador, se designa como gobernador interino a Prat, presidente de la Audiencia. Al día siguiente se celebra un mitin en la Font del Gat al que acuden 5.000 mujeres. Este mitin disuelto por la guardia civil, que se emplea con extrema dureza.
Al día siguiente el paro en las fábricas fue masivo, protagonizado tanto por mujeres como por hombres. Los centros de trabajo con mayoría de mujeres trabajadoras, como guarderías o perfumerías, cerraron todos. Los diarios barceloneses anuncian que “Puede decirse que el paro fue general”.

mujeres 1918T

uvieron que cerrar los cines, los teatros y los mercados, frente al inminente asalto de las manifestantes, que en su paso bloqueaban tranvías y sustraían productos de las tiendas de alimentos y repartían el pan que sacaban de las tiendas. Mientras en las calles las manifestaciones no cesaban, con duros enfrentamientos con la guardia civil, cargas, corridas y detenciones.
El jueves, se celebra un mitin en El Globo Cautivo del Salón de San Juan. No se permite la entrada a los varones excepto periodistas acreditados. Se aprueban varias medidas como que las subsistencias tengan el mismo precio que antes de la guerra, la reducción del alquiler en un 20%, readmitir a los 6.000 trabajadores del transporte que habían sido despedidos por entender que una de las razones del aumento del precio de las subsistencias era el encarecimiento del transporte.
Acuden al gobierno civil y presentar los acuerdos del mitin, y recibidas por el gobernador les dice que algo harán para mejorar la situación. El viernes se calcula en 20.000 trabajadoras las que secundan el paro. Sagrera, San Martin, San Andrés. Pueblo Nuevo se suman al paro.
Empieza la tercera semana del conflicto sin visos de solución. Los comerciantes o no tienen género en las tiendas para no tener que venderlo al precio tasado o se niegan a venderlo por debajo de determinado precio. Para no colocar mercancía en sus tiendas han hecho desaparecer los carros que surtían a las tiendas desde los almacenes. Son detenidos varios comerciantes que se niegan a abrir la tienda o por no querer vender al precio tasado.
La casa de aceites Salat con una tienda importante en Rambla Canaletas es de las que no quiere vender el aceite al precio fijado y ante la irrupción de un grupo de mujeres que exige el precio convenido, las golpean y la fuerza pública detiene al encargado de la tienda.
Se suman las llamadas señoras al conflicto, la por entonces aún poco numerosa clase media. Todos las llaman señoras y así se identifican ellas. Hacen llegar una nota a la prensa expresando la necesidad de abaratar las subsistencias y los alquileres, sobre todo los alquileres, y convocando a su grupo al Salón de San Juan el siguiente jueves para dirigirse en manifestación al gobierno civil. En el resto de España hay disturbios por el mismo motivo en La Coruña, Alicante y Málaga.

manifestacion mujeres barcelona 6

Aumenta el número de fábricas en paro. En muchas de las fábricas con personal de ambos sexos, la falta de mujeres impide continuar la producción, por lo que han de parar a su vez los hombres. Se extiende el asalto a los comercios. Sobre todo a los de pesca salada, más refractarios a vender al precio tasado. Se asaltan los almacenes de aceites Salat en Wad Ras que se está distinguiendo por hacer caso omiso a las disposiciones del bando.
El viernes se declara el estado de guerra en la provincia ante el descontrol y la pérdida de poder por parte de las autoridades. Fuerzas del ejército se encargan de la custodia de mercados y establecimientos comerciales. Simultáneamente, el gobierno central emite un real decreto decretando la censura militar de prensa.
Se declara el Estado de Guerra y los soldados toman las calles y custodian los principales mercados. Los militares van pertrechados con armamento. Hay ametralladoras en cada esquina y la protesta finaliza con éxito pues los comerciantes acaban acatando las limitaciones de precios y, desde entonces, Barcelona comprueba la fuerza de la unidad de las mujeres proletarias.
El sábado se publica un bando del Gobierno Civil prohibiendo la exportación desde Barcelona de una serie de artículos de primera necesidad, dictando los precios para la venta al público de los alimentos y subsistencias más utilizadas por los trabajadores, y dando curso a una serie de decisiones para impedir que dichas subsistencias pudieran permanecer almacenadas a la espera de que subiese su precio.
Una comisión de mujeres, entre las que aparece Amalia Alegre, se reúne con el gobernador, aprueba el bando y toma la resolución de desconvocar la huelga.
El domingo los movimientos son varios; por un lado, comisiones de comerciantes, de abastecedores, de ultramarinos, acuden al gobierno civil en solicitud de que se anule el bando puesto que al precio al que se había fijado la venta de algunos productos, haría que vendiesen por debajo del precio de compra.

manifestacion mujeres barcelona 7
Amalia Alegre hablando en un mitin.

El sábado llega a Barcelona el nuevo gobernador civil González Rothwos.
A partir de la salida de las tropas a la calle, desaparecen las manifestaciones y los asaltos a los comercios. Se instalan ametralladoras en varios enclaves y se disuelve todo conato de concentración. La prensa pasa a las últimas páginas la información del conflicto y aún con sordina.
Finalmente, el sábado asumió el nuevo gobernador civil González Rothwos, quien anunció una serie de medidas para aumentar el abastecimiento de productos de primera necesidad, enumerando una lista de precios para esos productos e informando las sanciones frente a la no aceptación por los tenderos de los precios tasados. Patrullas del ejército supervisarían que los establecimientos se abran y que el precio al que venderían los productos respete las instrucciones dadas.
Las valientes mujeres vuelven a las fábricas y centros de trabajo. Pero la revuelta acaba después de fuertes semanas de huelgas tras una revuelta intensa, paralizando la ciudad entera, ocupando la sede del Gobierno, haciendo caer un gobernador civil. Y, sobre todo, imponiendo sus demandas para mejorar el abastecimiento y bajar precios.
En pocos días volverán las mujeres al trabajo y se pone fin a la revuelta femenina por el derecho a unos precios justos y a tener calor en el invierno.

dibujo siglo XX

Como hemos podido comprobar son durante dos semanas que la lucha de las mujeres barcelonesas y sin aceptar el apoyo de los hombres han conseguido paralizar la ciudad. Han conseguido que sea cesado el Gobernador Civil y impuesto un Bando donde se toman medida para mejorar el abastecimiento de alimentos y carbón y reducir sus precios. Se consigue una buena parte de lo que se pretendía.
Como dice Erica Jong: “Las mujeres constituyen el único grupo explotado en la historia que ha sido idealizado hasta la impotencia”.




Para tener más información sobre la página y nosotrxs, nos puedes escribir al mail: ecofeminismo.bolivia@gmail.com

lunes, 8 de abril de 2019

Marzo feminista en La Juanita

Más allá de la contingencia, el centro y la oficialidad
Resultado de imagen para Marzo feminista en La Juanita

Ignacio Andrés
Rebelión


El 9 de marzo, al día siguiente de la histórica huelga feminista que tuvo lugar en Chile y el mundo, se realizó la conmemoración del día de la mujer en la Plaza Granada (Conchalí). La jornada contó con una feria libre y de oficios, una exposición gráfica, presentaciones de danza, comedia en vivo y dos conversatorios. Todo esto en el marco del “Marzo feminista y Poblacional en la Juanita” [2] , que fue realizado en el Centro Cultural La Juanita (a partir de ahora La Juanita) y organizado por colectivos feministas y compañeras del sector norte de la capital.
Con la multitudinaria marcha del 8 de marzo culmina una semana de intervenciones y meses de preparativos a lo largo del país. Este suceso confirma una nueva fase para los movimientos sociales en la región y reconoce la madurez del movimiento feminista, nutrido de diversas organizaciones territoriales de mujeres, las que además de ser antisistémicas, describen una larga historia de luchas, pero que al ubicarse en la periferia de la ciudad (como es el caso de La Juanita), les es más difícil ser visibilizadas dentro de la misma, por más relevante que pueda llegar a ser su rol en el sector donde se encuentran. El presente artículo intenta palear dicho problema, sirviendo asimismo de síntesis de los contenidos expuestos en la jornada. Lo anterior fue enriquecido por la información provista por compañeras durante la misma.
Ubicado en la Población Juanita Aguirre de la comuna de Conchalí, La Juanita se conforma a mediados del 2013, a partir de la ocupación de una vivienda deshabitada que, tras un acuerdo con su dueño, cumple un rol cultural a través de talleres y diversas actividades. Es así como durante el año pasado los talleres, conformados en su mayoría por mujeres, comienzan a profundizar en el vínculo y la formación con círculos femeninos, espacios gestados para la contención y el afecto antes que para la discusión formal. Círculos que eran compuestos en su mayor parte por mujeres que vivían cerca del centro cultural y cuyo rango etario abarcaba desde la niñez hasta la tercera edad. Por otro lado, para muchas de ellas la experiencia fue algo completamente nuevo, un proceso en donde lograron superponerse colectivamente la violencia sexual y doméstica que habían sufrido o todavía sobrellevan en sus hogares, lográndose además un vínculo con otras organizaciones de la zona norte de Santiago como es el caso de la Colectiva Con Ellas [3] .
Para Valentina (La Juanita) la instancia supone la manifestación de un marzo feminista y poblacional, en donde no predomine ningún discurso elitista, academicista, punitivo o de “quién es más feminista que la otra”. Para ella el feminismo que se practica en La Juanita es una propuesta política que busca desarticular las relaciones sociales de poder, no se viéndose reducido a solo una reivindicación. El mismo lema de la actividad esclarece donde el colectivo centra su foco de atención: la visibilización del feminismo en las poblaciones.
Sobre la jornada, esta comenzó con el rap de Winy (Mawiza), quien en sus letras abordó a la lucha feminista, la inmigración y de cómo esta salpica de color la vida y la resistencia en los barrios, así como también del horror que se vive en el Servicio Nacional de Menores, refiriéndose a casos como el de Lissette Villa [4] , por citar tan solo uno.
Luego tuvo lugar el conversatorio “Historia y Memorias feministas para un 8 de marzo”, a cargo de Belén y Carolina (Somos Minerva [5] ). La primera, profesora de Historia, siguiendo la premisa de que lo personal es político, relató cómo cuando niña, determinada ya en ser historiadora, se le ilustró sobre los diversos límites que tendría en su profesión al ser mujer. Luego en la Universidad de Chile, se enfrentó al machismo allí presente. “Ojalá no hagas historia sobre las mujeres porque eso sería mirarse el ombligo”, le señalaron alguna vez.
Para Belén, revisar la historia de la mujer en nuestro país supone saber cómo desde 1839 existen iniciativas que buscan el sufragio y la igualdad cívica de la mujer, reconocer al Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH) [6] y su reivindicación del aborto desde la década del treinta o cómo las mujeres abordaron el dilema sobre la crianza durante la Unidad Popular, por citar tan solo algunos hitos. Pero además, considerar el cómo la colonia, y más tarde la aristocracia criolla, se encargaron de tergiversar el lugar de las mujeres en las sociedades indígenas de la región.
Asimismo, según la historiadora y desde una revisión de Julieta Kirkwood [7] , podemos entender la participación política de las mujeres en Chile en tres fases. Una primera en que se concibe a las mujeres como sujetas pensantes, “incluyéndosele” en las organizaciones políticas a la mujer, pero en calidad de apoyo. Una segunda, como sostenedoras de una jerarquía, en donde su participación no puede exceder el rol que se les ha otorgado. Una tercera en donde las mujeres realizan la política de forma autónoma, a través del estallido social. Lo anterior en movimientos “no políticos”, según la perspectiva de ciertos historiadores, toda vez que no son parte de un partido político o cuya organización no se expresa en lo electoral. En cualquier caso, a pesar de que la obtención del sufragio, supuso a su vez la cooptación y el declive de las movilizaciones, las mujeres se siguen organizando en torno a su particularidad, formándose en resistencia debido a las dificultades que supone ser mujer en nuestra sociedad, y vinculándose entre sí desde la empatía.
Sobre el origen de la conmemoración del 8 de marzo, la expositora ve una estrecha relación con el incendio en Guatemala del 2017 [8] , a través de un modus operandi que parece no haber sido abandonado.
Para Carolina, profesora de ciencias y segunda expositora, el feminismo es una situación de crisis, de autorreflexión y autocrítica. Una constante lucha por saber qué lugar quieren habitar las mujeres y cómo desean hacerlo.
Desde la disciplina de la ciencia, reconoció las diferencias de género en el laboratorio: o eres buena madre o eres científica. Pareciese pues, que las mujeres no son buenas para ciertas áreas, profesiones u oficios, algo que las mismas mujeres parecen haber interiorizado.
Lo anterior es refutado por casos como el de Marie Curie, Rosalind Franklin o Dian Fossey, mujeres que no suelen aparecer en libros, o si lo hacen, no de forma proporcional a lo que sus aportes sugieren. Esto quizás se deba, sugiere Carolina, al hecho de que si las niñas leen a autoras como las anteriormente mencionadas, pueden tomar conciencia de lo lejos que pueden llegar.
Las dos expositoras reconocen haber sufrido del machismo mientras cursaron sus estudios. En el caso de Belén, En el caso de Carolina quién estudió en un primer momento en el Pedagógico, sufrió acoso sexual en su primer año, cuando ni siquiera habían protocolos para casos como estos, algo que le llevó a dejar la carrera, pues la cofradía académica se puso del lado del acosador.
Asimismo, en su calidad de profesionales, ambas coincidieron en la necesidad de valorarse a sí mismas y a otras mujeres por antes que los títulos de carrera, para no olvidar las mujeres que se esfuerzan para sostener a sus familias, (muchas veces por cuenta propia), aquellas referentes fundamentales e insoslayables: nuestras madres.
Posteriormente el taller de danza [9] presentó una muestra en donde se honró a las awalim, las que como se indicó, fueron bailarinas de Egipto que eran respetadas porque además de bailar (con vestimentas gitanas) recitaban, caracterizándose por otorgarle espiritualidad a la estética de su baile. En el intertanto la comedia estuvo a cargo de Bárbara Calderón. La segunda muestra fue la danza del zaar (o danza del trance), que según se recalcó, es un ritual estrictamente femenino que se atribuye a la sanación de malestares, limpiando el alma y alejando a los malos espíritus de esta. Asimismo, las mujeres que practican esta danza incursionan en nuevos estados de consciencia, buscando liberar sus emociones.
Por último tuvo lugar el conversatorio “Feminismo y urbanismo: una relación violenta”. Presentado por Jerónima (que también forma parte del Movimiento Solidario Vivienda Digna), quien se refirió a cómo el patriarcado no sólo opera en nuestras relaciones sociales sino que también se opera en nuestras viviendas, desde que estas son ubicadas en sitios específicos de la ciudad, con acceso limitado a servicios tales como la salud, educación o el transporte, entre otros aspectos, que determinan un habitar precarizado. Esto bajo un modelo económico que concibe el espacio urbano como una selva: competitivo, violento y cruel. En este sentido, para Jerónima las poblaciones se construyen en función de hombres igualmente violentos, y no para mujeres y niños.
De cualquier modo, Chile no es el mismo que hace diez años. Actualmente se promueve la solidaridad entre mujeres, la confianza y la conformación de redes entre ellas. Ya que, hoy las mujeres no solo temen ser asaltadas, abusadas o agredidas, sino que se suma el riesgo de que puedan ser drogadas a la fuerza y secuestradas.
Jerónima señala que el feminismo poblacional es reciente y complejo de realizar, debido a como se articula la vida en las poblaciones, además de estar limitado por el territorio, ya que éstas en su mayoría se encuentran en periferias. ¿Cómo ayudar a una compañera violentada si ella misma, sus familiares y vecinos consienten la violencia? En un barrio organizado en cambio, la cuestión sería completamente distinta.
Según fue relatado en el conversatorio, lo último es dificultado debido a que las juntas de vecinos [10] suelen ofrecer escasos recursos pero por sobre todo, porque éstas se encuentras cooptadas por partidos que relentecen la movilización. Ha sido la necesidad de una vivienda lo que en muchos casos ha roto la apatía en las poblaciones, pues el tenor del problema exige a pobladoras y pobladores organizarse a como dé lugar para obtener una solución. Pero aquí surge una peculiaridad. A pesar de que los movimientos sociales por la vivienda están compuestos en su mayoría por mujeres, quienes conducen los mismos suelen ser comúnmente hombres. De este modo, la calidad del barrio respecto a lo anterior planteado, no se plantea como una problemática ni tampoco se cuestiona a pesar de que no invite a solucionar necesidades concretas para un hogar digno, tales como iluminarias y áreas verdes, espacios transitados e incentivo del comercio local, algo que sí reconocen las mujeres en su calidad de sostenedoras del hogar, asegura Jerónima, para quien las organizaciones feministas no tienen comparación a la hora de organizar la vida cotidiana, es decir, problematizar el espacio urbano.
Sin embargo, a partir de la experiencia de las mujeres presentes, quedó de manifiesto cómo en primera instancia el feminismo suele ser un concepto extraño o brusco, si no es que rechazado por las mujeres pobladoras, ya que, cuando se habla de feminismo se asume el feminismo hegemónico con luchas que no representan a las mujeres en sus respectivos territorios. Es menester por tanto, transformar lo anterior para que así las mujeres accedan libremente a espacios donde se autoconozcan, se sanen y relacionen sororamente. Al decir de Jerónima, la sororidad, como concepto nuevo, tiene relación con la reciprocidad antes que un intercambio equivalente en la economía, en donde el valor del acto de una mujer por otra, se distingue cualitativamente entre sí y se adecúa a la necesidad de cada una de ellas.
De todo lo anterior, se desprende que, como señala Raúl Zibechi, hace tiempo que no podemos poner en duda el papel central de las mujeres en los movimientos sociales, como sostenedoras de la organización y la vida colectiva. Él mismo observa tres aspectos importantes en el movimiento feminista.
En primer lugar, que las multitudinarias manifestaciones de Ni Una Menos, así como la masividad del 30° Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata [11] y del 31° en Rosario [12] dan cuenta de la envergadura y madurez del movimiento de mujeres en la región, y que en nuestro caso consideramos una antesala del hito que marcó la última marcha.
En segundo lugar, que el rol que las mujeres han decidido ocupar en las comunidades y movimientos sociales atañe a las actividades relacionadas con la alimentación y la salud, en donde suelen desenvolverse de manera colectiva y sin buscar de cargos de alta visibilidad, a diferencia de los varones. De modo tal que, siguiendo a Raquel Gutiérrez, el pensador sostiene que las mujeres “han politizado la reproducción al sacarla del hogar y, al hacer visible esa sociedad doméstica, comenzaron a construir una política propia, comunitaria, anclada en los trabajos colectivos y en la defensa de los bienes comunes, que podemos denominar también política en femenino ya que es el ámbito de las mujeres y varones no violentos” [13] .
En tercer lugar, reconoce que el recorrido que el feminismo ha realizado en la última década le ha diversificado y enriquecido a tal punto que hoy podemos observar el desarrollo de feminismos comunitarios, negros, indios, anticoloniales, ecológicos, así como muchos otros feminismos sin categoría, a los que cabe sumar el feminismo poblacional que sostiene La Juanita y otras organizaciones.
Finalmente, preservar la práctica feminista, nutrirla de nuevas experiencias y visibilizarla en el territorio, son solo algunos de los desafíos que el colectivo de Conchalí lleva afrontando desde hace tiempo, mientras se desarrolla autónomamente y lucha por un mundo nuevo. El marzo feminista y poblacional acaba, pero La Juanita apostando a por que las mujeres rebeldes se reconozcan, reúnan y multipliquen por todos los territorios.


Agradezco enormemente a Paula (Rufián Revista), Valentina y Jerónima por haberme corregido y orientado tan bien en el desarrollo del presente artículo.
[2] El concepto “poblacional” proviene de población, denominación que se da en Chile a los asentamientos informales y tomas de terrenos que se sucedieron a lo largo del siglo XX y que más tarde devinieron en conjuntos de viviendas formales, muchas de las cuales mantuvieron tal denominación al ser bautizadas. Se ubican generalmente en la periferia de las ciudades, asemejándose en cuanto a historia y composición a las villas en Argentina, los cantegriles en Uruguay o las favelas en Brasil. Las poblaciones son asimismo, sinónimo de organización comunitaria con una identidad fuertemente arraigada en el territorio, como también en las últimas décadas, de sectores en donde prolifera la delincuencia y narcotráfico. Tales problemáticas, a las que cabe sumar la destrucción del tejido social, fueron fomentados en dictadura y actualmente son dilemas ineludibles para los movimientos sociales que se desenvuelven en las poblaciones.
[3] Según Jerónima, quien forma parte de la colectiva, ésta surge en la comuna de Quilicura a partir de un grupo de amigas que compartían feminismo y que, tras analizar su realidad, deciden apostar por un rol práctico en el sector. La organización cuenta hasta el momento con dos generaciones más o menos marcadas. Una primera que se enfocó en el acompañamiento, primero en casos aborto y de violencia doméstica, y más tarde ante situaciones de prostitución y consumo de drogas. Esto último les llevó a conformar una casa de resguardo, labor de la que debieron desistir tras algunos meses. Este proceso de acompañamiento significó un enorme desgaste físico y emocional, además de una constante exposición a la violencia por parte de varones al momento de rescatar a mujeres. El acompañamiento es para Gerónima, no solo algo crucial en las poblaciones, sino que además una experiencia sobre la que hace falta teorizar. Una segunda generación apostó por impartir talleres al principio para luego desarrollar círculos de sororidad en el territorio, labor que mantienen hasta el día de hoy.
[4] https://www.eldesconcierto.cl/2016/12/19/informe-revela-que-lissette-villa-fallecio-por-asfixia-y-fiscalia-se-querella-por-torturas-contra-funcionarias-del-sename/
[5] Organización sociopolítica que fomenta, promueve y defiende la educación sexual y placer, bajo el marco de los derechos sexuales. Fuente: https://www.instagram.com/somosminervaong/
[6] http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3611.html
[7] Julieta Kirkwood es una socióloga y cientista política chilena, referente ineludible del feminismo en el país. En el portal Memoria Chilena podemos encontrar algunos documentos de su autoría: http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3494.html#documentos
[8] https://www.eldesconcierto.cl/2017/03/09/guatemala-20-ninas-muertas-incendio-protestaban-abusos-sexuales-hogar-menores/
[9] El grupo de danza árabe del centro cultural la Juanita se ha ido conformando desde el mes de octubre del 2018, hoy las representaciones que han preparado hacen alusión a las primeras danzas del medio oriente. Danzas que han sido prohibidas pero jamás pudieron ser erradicadas y se mantuvieron en secreto (información cedida por La Juanita).
[10] En Chile las juntas de vecinos son el espacio de organización comunitaria más básico. Poseen personalidad jurídica propia, y suelen colaborar con las municipalidades y el Estado.
Las juntas de vecinos se constituyen y desarrollan sus funciones en una unidad vecinal, que corresponde al territorio, determinado en conformidad con la ley, en que se subdividen las comunas, para efectos de descentralizar asuntos comunales y promover la participación ciudadana y la gestión comunitaria.
[11] http://mujeresurbanas.com.ar/30-encuentro-nacional-de-mujeres-en-mar-del-plata-cuando-el-mar-fue-de-mujeres/
[12] https://actualidad.rt.com/actualidad/220811-encuentro-nacional-mujeres-argentina-evento
[13] Zibechi, Raúl. El “mundo otro” en movimiento. Movimientos sociales en América Latina. (1ª. Ed.). Santiago de Chile: Quimantú.

Para tener más información sobre la página y nosotrxs, nos puedes escribir al mail: ecofeminismo.bolivia@gmail.com

domingo, 17 de marzo de 2019

Bangladesh: No hay puntada sin hilo. Una huelga con las mujeres como protagonistas



Por Todo por Hacer
Alrededor de 3.500.000 personas -en su gran mayoría mujeres- forman parte de la mano de obra de la industria textil en Bangladesh.
H&M, Primark, Walmart, Benetton, Mango, Inditex e incluso Armani son algunas de las empresas textiles que mantienen el casi total de su producción en Bangladesh. Desde que el 24 de abril de 2013 se produjera el derrumbe del edificio Rana Plazaen Savar, cobrándose la vida de 1.130 trabajadores (en su mayoría mujeres), se puso en evidencia a nivel internacional las pésimas condiciones de las y los trabajadores del textil en Bangladesh. Sin duda aquel episodio obligó a la industria textil y a las autoridades bangladesíes a mejorar las condiciones laborales y de infraestructuras. Pero ni Accord y Alliance, empresas creadas para la inspección de las fábricas del textil ni la eterna promesa de la subida de sueldo de un 50%, son suficientes para dignificar la vida de casi cuatro millones de trabajadoras que viven en situaciones infrahumanas, con sueldos deplorables y jornadas eternas de 10 o más horas. En diciembre comenzaron los primeros paros, mientras las marcas de moda se preparaban para navidad, sus trabajadoras se movilizaban y junto a ellas se unieron los obreros portuarios en lucha por aumento de salario, un aumento que se definió en septiembre y que sólo lo estarían pagando a partir de enero sin efecto retroactivo.
En enero de este mismo año, 2019, comienza a hacerse eco en Europa Occidental la noticia de la última protesta de las trabajadoras del sector textil en Bangladesh. Una huelga que apenas tiene repercusión mediática, pero que ha sabido durante más de cinco días mantener en jaque a toda la línea de la industria del textil en el país asiático.
Alrededor de 3.500.000 personas -en su gran mayoría mujeres- forman parte de la mano de obra de la industria textil en Bangladesh. El 80% de la producción es exportada por un valor que solo el año pasado alcanzó poco más de 26.000 millones de euros, siendo el segundo mayor exportador de ropa después de China. Para poder competir con China, Bangladesh, junto a otros países como Camboya, India o Vietnam no duda en recurrir al culto de la mano de obra extensiva a muy bajo costo, y sin ningún tipo de estabilidad, seguridad ni salubridad en sus condiciones laborales.
Unas 4.500 fábricas, junto con pequeños talleres que realizan trabajos menores, mantienen al sector textil en condiciones infrahumanas.


La media salarial se sitúa en 55€ mensuales y es que desde el año 2013, el año de la catástrofe industrial más terrible del nuevo siglo, no existe un aumento salarial, mientras que el coste de la vida va en aumento progresivo. Tras la insatisfacción creciente en el sector, el año pasado se definió un aumento del 50% para llevar el salario mínimo a 82€ mensuales. Sin embargo, las principales fábricas se vienen negando a pagar ese aumento. Así todo, las trabajadoras han denunciado que no es suficiente, lo que provocó la indignación de las textiles y el llamado a la huelga.
Ni es la primera ni la segunda convocatoria en los últimos tiempos. Desde junio pasado y a lo largo de todo el año se fueron sucediendo las huelgas de las trabajadoras. La solidaridad y el apoyo a las trabajadoras se fue extendiendo poco a poco a todo el país sumándose otros sectores como el portuario, encargado de subir el cargamento a los barcos para su exportación. Así estos dos sectores, el textil y el portuario mantuvieron en jaque, el diciembre pasado, a la línea de suministros de la industria textil general.
Unas cincuenta fábricas textiles fueron cerradas por sus empresarios ante el temor de que sean las propias trabajadoras, ya en huelga, quienes tomen las fábricas. Un temor justificado por los distintos procesos de lucha que se han ido sucediendo a lo largo del año pasado y que en más de una ocasión se manifestó en prácticas ludditas con la destrucción de la maquinaria de las fábricas.
Las trabajadoras vuelven a la carga, llaman a la huelga, levantan barricadas, cortan autopistas, toman el centro de la ciudad para visibilizar la lucha y hacerse oír. Ante las protestas, los empresarios cierran sus fábricas y llaman al orden. La represión está siendo extrema, hasta donde podemos saber más de trescientas personas están detenidas, miles resultaron heridas y hay al menos un muerto que fue asesinado en la jornada del martes 8 de enero cuando la policía disparó balas de goma y gases lacrimógenos contra 5.000 trabajadores que protestaban. “Los trabajadores se atrincheraron en la carretera. Tuvimos que alejarlos para facilitar las condiciones del tráfico“, dijo la jefe de policía Sana Shaminur Rahman.
El líder sindical Aminul Islam acusó a los dueños de las fábricas, que trabajan para firmas multinacionales como H&M, Primark, Walmart o Inditex, de recurrir a la violencia para controlar a los huelguistas. Así todo Aminul Islam declaró: “están más unidas que nunca” y “no parece que vayan a dejar las calles hasta que no se cumplan las demandas”.
Esta huelga representa el primer gran desafío para la primera ministra, Sheikh Hasina, desde que alcanzara su cuarto mandato en unas jornadas electorales empañadas de violencia, después de que se acusara de fraude electoral e intimidación provocando fuertes protestas que se llevaron la vida de al menos 17 personas, mientras que cientos han resultado heridas y otros cientos detenidas.


Para la primera ministra, Sheikh Hasina, su primer temor sería que la lucha de las obreras se sume a las protestas de las fraudulentas elecciones. Así el jueves 10 de enero el Ministro de Comercio de Bangladesh, Tipu Munshi, anunció que estudiará la posibilidad de un aumento salarial en el sector y espera poder poner fin a los enfrentamientos que “comenzaron” el 5 de enero. De esta forma se creó un comité tripartito donde se congregan a los emisarios del gobierno, gerentes de planta y los representantes sindicales. El comité formado para estudiar el aumento de los salarios espera resolver el conflicto laboral a lo largo de este mes, dijo el ministro a la prensa local.
No podemos pasar por alto que, en el país vecino de la India, se ha llevado a cabo al mismo tiempo una huelga general de dos días que paralizó al país entero, coincidiendo con la acción de un muro humano hecho por cinco millones de mujeres para exigir la igualdad de género después de que grupos de conservadores impidieran el paso a dos mujeres al templo de Sabarimala, al cual desde el año pasado el gobierno había levantado el veto que prohibía a las mujeres su paso.
Se hace evidente que a la pregunta de dónde y quién es el sujeto político de hoy en día, en este nuevo siglo, la respuesta es acertada si decimos que no es ni blanco ni hombre ni europeo. Sin embargo, el necesario llamado al boicot y la solidaridad con las compañeras en su lucha debería empezar a formar parte de nuestra agenda si no queremos una vez más caer en el sectarismo que caracteriza al feminismo blanco nor-occidental. Flora Tristán, la paria, ya hablaba de la lucha internacionalista en su Unión Obrera y Las mujeres de Rote Zora supieron en los 70 crear un estrecho lazo con las obreras de Corea del Sur en situación similar a las obreras bangladesís, boicoteando las tiendas de Alder, marca de ropa alemana que tuvo que ceder ante las repetidas huelgas de las surcoreanas y la amenaza constante de las Rote Zora.


Para tener más información sobre la página y nosotrxs, nos puedes escribir al mail: ecofeminismo.bolivia@gmail.com