RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

viernes, 11 de septiembre de 2015

Julieta Lanteri: Nadie nos regalará nada

Votó cuarenta años antes de que Eva Perón proclamara el voto femenino. Fundó un partido político antes de que las mujeres pudieran votar. Organizó congresos, apoyó huelgas, construyó sindicatos. Nunca aceptó que los derechos fueran solo para algunas mujeres














Noviembre de 1951 marca el aniversario del voto femenino en Argentina. Pero, ¿esa es toda la historia? El 26 de noviembre de 1911, una mujer votó primera vez en nuestro país. Lo hizo en la mesa 1 de la segunda sección electoral de la Ciudad de Buenos Aires, el presidente de mesa era el historiador Adolfo Saldías, que confirmó que se había transformado en la primera mujer en sufragar en toda Sudamérica.
Esa mujer era Julieta Lanteri (1873), inmigrante italiana que llegó a Buenos Aires con su familia a los seis años. En 1906, asistió al Congreso Internacional de Librepensamiento realizado en Buenos Aires, donde se conmovió con el llamado de la republicana española Belén Sárraga a pelear por los derechos políticos de la mujer. Esto la convenció de fundar junto a la socialista Alicia Moreau el Centro Feminista, la primera organización que luchó explícitamente por los derechos femeninos.
En 1907, se convirtió en la sexta doctora en Medicina, en una época en la que las mujeres tenían el estatus legal de un infante o una persona con problemas mentales. Cualquier traba “administrativa” se transformaba en un obstáculo gigante para una mujer que pretendía disponer de su vida. Ni hablar si esa mujer pretendía participar de los ámbitos reservados para los hombres.
En 1910, fue la secretaria general del Congreso Femenino Internacional. Ese año marcó el centenario de la Revolución de Mayo, y estuvo cruzado por debates y polémicas Este ambiente se coló en el movimiento de mujeres, y cuando se aceraban los festejos, se hicieron evidentes las divisiones hacia su interior. . Por un lado, se organizaba el Congreso Patriótico de Señoras, reconocido en los festejos oficiales; y el Congreso Femenino Internacional, con un clara tónica feminista e internacionalista impulsado por intelectuales y socialistas. Ese era el congreso que organizó Julieta.
Acostumbrada a enfrentar los prejuicios, su vida personal no fue la excepción. No hubo un solo rincón en silencio cuando se casó con Alberto Renshaw, 13 años menor que Lanteri, que acompañó su lucha y venció junto a ella varios de los obstáculos que alejaban a las mujeres de sus derechos civiles. El rumor silencioso volvió a sonar cuando se divorció un tiempo después.
También en 1910, con la reforma electoral que será conocida como ley Sáenz Peña de fondo, Julieta consiguió la ciudadanía argentina. Esto fue un punto de inflexión, Lanteri exigió para sí todos los derechos ciudadanos. Después de varias discusiones, el juez que actuaba en su causa respondió que no podía negarle los derechos consagrados por la Constitución para toda la ciudadanía, lo que no excluía expresamente a las mujeres.
Así, Julieta se convirtió en la primera mujer incorporada al padrón electoral, y en las elecciones del 26 de noviembre de 1911 en la primera sudamericana en votar. Pero esta no era su meta final, Solo era un punto de partida, y casi una declaración de guerra al régimen político que proscribía a la mitad de la población.
Después de este acontecimiento, el Concejo Deliberante de la ciudad sancionó una ordenanza que prohibía explícitamente el voto femenino con el argumento de que para empadronarse era necesario el registro del servicio militar. ¿Esto la detuvo? No. Intentó enrolarse en el Ejército. Debió recibirla el ministro de Guerra y Marina para acallar las repercusiones de su petición.
Pero Lanteri no abogaba exclusivamente por el derecho al voto. Su lucha incluía denunciar las condiciones inhumanas de las obreras privadas de cualquier derecho, pelear contra proxenetas y funcionarios que se enriquecían con la explotación sexual, exigir el derecho al divorcio, terminar con el poder de la Iglesia sobre la vida de las personas. Perseguía la igualdad de derechos en todos los planos, político, legal, laboral y civil.
En 1912 fue nombrada por las trabajadoras de La Higiénica como su asesora frente a los patrones del lavadero (las lavanderas eran el sector más precario y explotado de la época). Julieta se había sumado a su lucha de la mano de las obreras gráficas y de la socialista Carolina Muzzilli, que luego de conquistar su convenio colectivo se organizaban para apoyar a otras trabajadoras.
En 1919, se postuló como diputada nacional (porque las mujeres no podían votar, pero nada impedía que fueran candidatas) con el lema “En el Parlamento, una banca me espera, llevadme a ella”, por el Partido Feminista Nacional. Consigue 1.730 votos, sus votantes por supuesto eran todos hombres.
En 1920, Alicia Moreau organizó un enorme simulacro de votación con urnas para mujeres en 20 distritos electorales de la Capital Federal. En las elecciones oficiales, Julieta Lanteri se presentó por el Partido Feminista Nacional, y solo fue superada por Alfredo Palacios del Partido Socialista.
Una postal de Julieta Lanteri de ese momento la mostraría sobre un cajón de manzanas en plena plaza Flores o sobre un banco de la plaza Congreso, exigiendo todos los derechos para todas las mujeres.
“Arden fogatas de emancipación femenina, venciendo rancios prejuicios y dejando de implorar sus derechos. Éstos no se mendigan, se conquistan”. Lo escribió Julieta Lanteri en 1922, lo reafirman las mujeres en su larga lucha por la emancipación en 2014.

http://www.laizquierdadiario.com/Julieta-Lanteri-Nadie-nos-regalara-nada
















5 grandes escritoras que usaron nombres de varón para poder publicar

Afortunadamente, en el mundo actual, la diversidad y la equidad de género son posibles en gran parte del planeta. En términos generales, hoy las personas son libres de escribir y decir lo que les plazca, de pensar como deseen. Personas de diversas etnias, orientación sexual y por supuesto, género.
Todo esto se ha logrado con mucho trabajo, esfuerzo y sacrificios en el siglo pasado y lo que va del presente. Pero lo que ahora se acepta como lo que es, es decir algo natural, tiempo atrás era mal visto.
Para empezar, las mujeres no tenían voz ni voto. Las sociedades estaban formadas por una jerarquía falocéntrica y patriarcal cuyas únicas excepciones eran parte de la realeza. Es por ello que muchas mujeres que buscaron alzar su voz y la mejor forma de hacerlo era a través de la política y la literatura. Sin embargo, cómo podían las escritoras publicar sus obras si los hombres eran dueños de editoriales y controlaban el mundo literario. Bueno, usando seudónimos masculinos.
Descubre a continuación qué famosas escritoras usaron estas identidades falsas para poder ver sus obras publicadas.

#5 Alice Bradley Sheldon: James Tiptree Jr.

Alice Sheldon nació en 1915 y fue una estupenda escritora de ciencia ficción. Sin embargo, su carrera como escritora comenzó en 1968 bajo el pseudónimo deJames Tiptree Jr. Usó este nombre masculino pues le pareció un buen camuflaje. El nombre de James lo eligió pues era en nombre más común que se le ocurrió, en cambio, el de Tiptree lo sacó de una botella de mermelada. Usó este nombre por una década. Por sus temáticas feministas y cuestionamientos sobre los roles de género, muchos creyeron que se trataba de una mujer, no obstante tanto Harlan Ellison como Robert Silverberg creyeron fehacientemente que Tiptree era hombre. Ahora hasta hay un premio con su nombre… su nombre masculino.

#4 Amantine Lucile Aurore Dupin: George Sand

Esta escritora francesa fue bastante popular en el siglo XIX, sus ideas sobre elgénero, la moral y la política le granjeó el desprecio de muchos escritores de la época, sin embargo, muchos otros fueron sus amigos. Entre ellos está Victor HugoJulio VerneBalzac y Flaubert. También tuvo varios amoríos con personajes famosos como Frédéric Chopin (con quien se la puede ver retratada en la pintura superior, de Eugène Delacroix). A pesar de todo esto, ella publicó bajo el nombre de George Sand. También se atrevió a transgredir las normas sociales al vestirse con prendas masculinas y fumar en público. Ella fue una verdadera mujer revolucionaria.

#3 Nelle Harper Lee: Harper Lee

No fue en realidad un cambio de nombre, pero para muchos lectores les parecía más varonil el nombre de Harper y a primera vista el público creía que en realidad se trataba de un hombre. Nelle Harper Lee escribió la magistral novelaTo Kill a Mockingbird (1960) —conocida en español como Matar un ruiseñor—, misma que habla del racismo, la inequidad de clases y los roles de género, temas bastante controvertidos todavía en la primera mitad del siglo XX.

#2 Louisa May Alcott: A. M. Barnard

Años antes de publicar su famosa novela Little Women (1868) —traducida como Mujercitas—, Louisa M. Alcott publicó una serie de novelas sensacionalistas bajo seudónimo con la finalidad de conseguir dinero para sostener a su familia. Gracias al éxito que tuvieron sus primeras publicaciones, escribió y publicó después bajo su nombre real. Ella, al igual que las demás escritoras en esta lista, fomentaba los derechos civiles de mujeres yafroamericanos.

#1 Emily, Charlotte y Anne Brontë: Ellis, Currer y Acton Bell

Las hermanas Brontë escribieron verdaderas joyas literarias, cada una dejó un precioso legado literario. Sus vidas, al igual que sus novelas, estuvieron llenas de momentos dolorosos y la presencia de la muerte y la enfermedad nunca las abandonó del todo. Sus experiencias, junto con la literatura que leían y las pinturas que apreciaban, ayudaron a la creación de las tres novelas que ahora conocemos.
Esta pasión por escribir y contar historias fue algo que ellas tenían desde pequeñas, pero para poder publicar sus obras tuvieron que adoptar el nombre de tres hermanos, curiosamente respetaron sus iniciales. Solo gracias al éxito deJane Eyre, Charlotte y Anne salieron del anonimato. La identidad de Ellis Bell solo se reveló después de la muerte de Emily, en 1848, un año después de la publicación de Wuthering Heights (Cumbres Borrascosas), y solo entonces se publicó bajo su verdadero nombre. Al año siguiente falleció Anne y en 1855 finalmente Charlotte. Todos los hermanos Bronte fallecieron por el mismo mal:la tuberculosis.
Estas escritoras fueron las pioneras y abrieron el camino para que se aceptara su talento en el mundo de las letras y se le aceptara como un igual en la sociedad.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Lesbianas en el territorio… O el ruco de María y Juana





Dicen que la mandataria estaría siendo acosada políticamente, criticada, algo borrada y negada por varones de la Concertación, esa coalición que ahora – no se sabe por cuánto tiempo- se autonombra como “Nueva Mayoría”. Incluso Lagos ni espera que se enfríe el sillón presidencial para candidatearse en la misma Moneda... ¿Tan pronto llegó el ocaso de la perfomance de Género del E$tado de $hile?...
Hace un par de semanas, Bachelet visitaría el sector de Estación Central y sus alrededores -en la capital-, hablaría con los curas y “tíos” del Hogar de Cristo, así es que Carmen –por así llamarla- junto a Camila –por darle otro nombre-, debieron desarmar su ruco.
La presidenta y los medios no debían permitirse esa imagen en la retina: cartones, latas, frazadas, remedando una habitación, en plena vereda, a la pasada de transeúntes y autobuses, ante la mirada aclimatada de las misericordiosas instituciones eclesiásticas de por ahí, entre aromas a pasta base y alcohol barato que en $hile se fabrica y distribuye con licencia y permisos que el E$tado y el mercado $hileno, avalan (E$tado y Mercado, una alianza eficiente).
El ruco de Carmen con Camila que podrían llamarse María y Juana, Olivia y Ana, Marcela y Lorena, en fin, es la vivienda a la que acceden dos mujeres que son pareja y deben vivir en la calle tras una vida de miseria, abandono, violaciones masculinas, torturas y cárcel, es decir tras una vida de abusos de la burguesía, de hombres y de un Estado agresor… A ellas las definen “en situación de calle”, esa expresión medio cristiana, medio académica, que usan ahora para nombrar, ni más ni menos, que la pobreza extrema: habitar día y noche a la intemperie, alimentándose, vistiéndose y respirando la “caridad” eclesiástica y “políticas de pobreza”.
A los “profesionales” y expertos en “problemas sociales”, “psicosociales”, etcétera, etcétera, les ha dado por decir esta frasecita: “El lenguaje construye realidad”. Otro descubrimiento de los arribismos coloniales de moda, con el que intentan construirnos una imagen liviana en que la desprotección y la miseria no serían una condición concreta, material y sin retorno, de decenas de personas en un país neoliberal… Pero claro su lenguaje “constructor de realidad” no cambia la vivencia de una Marcela y una Lorena, o una Carmen y una Camila, que siguen en la calle, pero ahora sin ruco porque la presidenta –justo- tuvo que pasar por ahí.
La pareja entonces ahora debería buscarse un albergue. De esos que los curas y otras instituciones sostienen para que la gente “en situación de calle” llegue desde las 5 de las tarde a cenar y dormir en una cama que no es su espacio, sino sólo el lugar ajeno y momentáneo asignado por la noche para que luego vuelvan a la calle.
Dormirán, desayunarán en la mañana y a deambular se ha dicho; a la ruta de la cuchara, a buscar donde comer por misericordia o por 200 pesos, para volver a las 5 nuevamente. También, entre hora y hora, machetear, hurtar, pedir, “convertir algo” para papelillos y botellas de ron a menos de un dólar –ahora que subió el dólar-, a quinientos pesos $hilenos... Así olvidarán su historia y negarán sus heridas…
Pero no es lo mismo ser lesbianas que ser hombres en “situación de calle”, y es que ellas, oficialmente son mujeres, y los cupos para mujeres escasean en los albergues. Las instituciones y quienes las diseñan, parecen creer que las mujeres “son más problemáticas que los hombres en consumo”, no las aceptan embarazadas y sin son lesbianas y están en pareja, no hay mucho que esperar; negarán también su condición sexual para aceptarlas, no habrá una cama juntas, y la misma gente que vive en la calle puede molestarse, extrañarse, preocuparse por su presencia… (Era mejor el ruco, incluso con su precariedad)…
“No soy mujer, soy maricona”
Así se define una joven, pongámosle Carola, de 20 años que fuma pasta base, tiene esquizofrenia y se ha visto obligada a pedir cama en la casa de una amiga cuando se escapa de su hogar por golpizas... Carola está enamorada de su amiga, la misma que le da refugio y no se ha atrevido a confesárselo, pero la cosa no da para más, cuando la madre y la amiga se enteren de que Carola es “maricona”, va a quedar en la calle o tendrá que volver a su casa donde la violencia es el uso y costumbre cotidiano y hay varias guaguas, niños y niñas, no alcanza el espacio, ni la plata, ni la vida… Deberá buscar albergue y en el mejor de los casos hospitalizarse en Psiquiatría, eso si antes no cae presa por la autodefensa que suele desplegar contra los varones que, en consumo o sin consumo, en la calle, la acosan, la abusan, la violan.
Es lo que le sucedió a, digamos Bernarda, hace unos 10 años, quien apuñaló a un hombre que la acosó por meses.
Ese día se tomó tres botellas de pisco al seco, además de haberse fumado unos 20 papelillos y lo apuñaló. En la PDI, un policía le gritó: “¡¡¡Puta de mierda, qué hiciste!!! Y ella en vez de ser obediente y responderle, le tiró un escupo en plena cara. El policía le botó todos los dientes.
En la cárcel, Bernarda se enamoró de una “maricona” que la protegía, la trataba bien y la miraba con ternura. No era la primera vez, de niña se había enamorado de una amiga, no quería usar vestidos, gritaba que nunca iba a tener hijos y ante el castigo de los adultos, tuvo varias crisis violentas en las que rompió platos, aulló y atacó. Cuando volvió del Hospital comenzó “a ser mujer”. Años después, en la cárcel, Bernarda solicitó su cambio a otra sección del recinto para no ver más a la joven que la enamoraba.
Ha tenido varios hijos, un par de matrimonios, los niños y niñas están repartidos entre abuelas y hogares “de protección al menor”. Desde muy chica ella se gana la vida en una y otra cosa porque heredó la pobreza y el abandono de su madre. Está en la calle porque fuma pasta y eso la coloca “dura” y no sólo la ha convertido en una abandonadora como su madre, si no que se ha abandonado a sí misma. Ella piensa que le da "asco" ver a dos mujeres besándose, se desespera ante esa visión, la asusta… y aún conserva el íntimo deseo de ya “no ser mujer” …
“Mariconas” pobres en el territorio de $hile, el mismo con presidenta y tanta diputada y política. -Por cierto, ¿cuántas de ellas estarán en el closet?-… La perfomance de género en $hile sólo da para cupos parlamentarios, no alcanza a las “mariconas” pobres, a las vecinas lesbianas de la población, a las mujeres con mujeres en el territorio; el “drama” de la mandataria “venida a menos” y a la baja en las encuestas, ni nos toca... La perfomance de la “Diversidad” por otro lado, nunca se ha desarrollado más que en algún discurso y en una que otra publicidad masculina de “gays” que hacen parecer que la autonombrada “Diversidad” tiene un rostro de hombre joven, blanqueado y conservador, que quiere “matrimonio” para heteronormativamente “darle” a sus hijos “dos papás”.
Victoria Aldunate, lesbiana feminista, ex pp de la Dictadura, escritora y terapeuta, (he abortado dos veces, he parido una)

martes, 8 de septiembre de 2015

“Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”

Caddy Adzuba y  su lucha.

Janet, una mujer de 32 años y cuatro hijos que vivía con su marido en una aldea que atacaron los rebeldes. Mataron a su marido y la llevaron a ella y a sus hijos a la selva y, una vez allí, ataron a Janet a un árbol y la torturaron a base de apagar cigarrillos en su cuerpo y violarla. “Pasaron los días, la soltaron del árbol y la dieron de comer carne. Ella quería ver...

Por Alicia Ibarra. La periodista y activista de los derechos humanos en el Congo denuncia que la violencia sexual contra las mujeres en su país está motivada por el progreso tecnológico y que no tendría cabida si las multinacionales no financiaran el armamento a los rebeldes. Caddy Adzuba: “Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones“.
Mujeres mutiladas, maltratadas y despojadas de su dignidad. Las violaciones y demás torturas sexuales que sufren las mujeres en la República Democrática del Congo por parte de los rebeldes durante el conflicto aún vigente va más allá de lo estrictamente físico, se trata de una forma de someter a una sociedad y de causar heridas irreparables al enemigo. “Es una guerra que se ha librado sobre el cuerpo de la mujer”, denuncia la congoleña Caddy Adzuba, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 por su labor como activista y periodista que defiende los derechos de las mujeres, en los cursos de verano que la Universidad Complutense realiza en El Escorial.
A través de sus ojos, la periodista refleja las crueldades que ha visto en su país, el segundo más grande de África; un lugar que ha sufrido dos guerras en los últimos veinte años dejando una sociedad completamente destruida a su paso. En la zona Este del Congo, donde se encuentra la Asociación de Mujeres de los Medios de Comunicación en la que participa Adzuba, los rebeldes siguen perpetrando crímenes horribles y destruyendo aldeas. “Violar no es sólo forzar a una mujer a tener relaciones sexuales, es un feminicidio”, declara la periodista.
La periodista congoleña Caddy Adzuba ha sido galardonada este miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 que se celebra en el hotel de la Reconquista de Oviedo.
Caddy Adzuba nació en Bukavu, República Democrática del Congo, en 1981. Es licenciada en Derecho por la Universidad Oficial de Bukay y ha trabajado para la organización no gubernamental Search for Common Ground (EEUU). Actualmente, es periodista de Radio Okapi, emisora de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO), que, desde 2002, emite en todo el país. Está amenazada de muerte desde que denunció la violencia sexual que sufren las mujeres de su país, en guerra desde 1996. Ha estado a punto de morir asesinada en dos ocasiones y tiene protección de Naciones Unidas.
Reconocida activista por la libertad de prensa, la reconstrucción de la paz y los derechos humanos, especialmente los de la infancia y las mujeres en zonas de conflicto, Caddy Adzuba denuncia, a través del periodismo, las torturas y violaciones de las que son víctimas las mujeres y las niñas congoleñas y promueve su reinserción en una sociedad en la que son, por este hecho, repudiadas.
Las innumerables historias que hay detrás del conflicto, que también es conocido como uno de los mayores genocidios que se han producido en la era moderna, se hacen patentes cuando Adzuba muestra fotografías de las agresiones a mujeres y niños. En ellas se puede ver cómo las botellas de plástico derretidas o las cuchillas son sólo algunas de las formas en las que las mujeres son agredidas sexualmente y también cómo las matanzas de bebés son algo desgraciadamente común.
“Cuando una mujer es mancillada y proscrita es expulsada de la sociedad hasta por su propio marido”, cuenta la activista. Para que esto no suceda, el ginecólogo congoleño Denis Mukwege, premio Sájarov el pasado año, ayuda a la Asociación reconstruyendo a las mujeres. “El cuerpo de la mujer es un campo de batalla”, critica Adzuba.
Uno de los casos más impactantes que ha contado durante su conferencia ha sido el de Janet, una mujer de 32 años y cuatro hijos que vivía con su marido en una aldea que atacaron los rebeldes. Mataron a su marido y la llevaron a ella y a sus hijos a la selva y, una vez allí, ataron a Janet a un árbol y la torturaron a base de apagar cigarrillos en su cuerpo y violarla. “Pasaron los días, la soltaron del árbol y la dieron de comer carne. Ella quería ver a sus hijos y no la dejaban, hasta que un día le dijeron que la carne que le habían dado para alimentarse eran sus hijos. Ella no asimilaba aquello y le trajeron un saco con las cabezas de los tres niños”, relata Adzuba haciendo que la sala de oyentes estremeciera.
Por desgracia, no es un hecho aislado, sino que se produce “casi a diario en el Congo”. En otra ocasión, a dos de las compañeras de la Asociación las mataron y a otras dos las violaron de tal forma que no lograron sobrevivir. “Las carreteras están en muy mal estado y a veces no llegan al hospital a tiempo”, cuenta la activista sobre la muerte de sus compañeras.
La hipocresía de Occidente
Sin embargo, para Adzuba todo esto no sucedería si los rebeldes no tuvieran armas. “¿Quién es el salvaje, el que comete los crímenes o quienes les dan las armas? Nosotros morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”, señalaba con el dedo la periodista a la gente de la sala. “Las mujeres mueren a cada segundo y son violadas por culpa del progreso tecnológico”.
Según cuenta la congoleña, el coltán que procede de su país y de Colombia hace que empresas multinacionales estén interesadas, financien las armas y provoquen situaciones de guerra. “No es una guerra africana, son los europeos y americanos los que están matando a los africanos”, remarcaba.
Para Adzuba lo peor de todo es que cuando esa población indefensa quiere salir del Congo y evitar un conflicto provocado por los intereses de las multinacionales, cruzan el mar les llaman “inmigrantes clandestinos”. “Nos imponen la guerra en nuestro país y no quieren que huyamos de ese terror”, critica a las instituciones Occidente a la que vez que las acusa de hipócritas.
“El Banco Mundial nos manda dinero y muchas organizaciones nos mandan ayuda; lo único que hacen es devolvernos lo que nos han robado”, sentencia Adzuba. Igual que ella, muchos congoleños sólo quieren la paz y concienciar a las personas de cómo es la situación que vive su país. “Sólo pedimos vivir”.
Fuente: Público 
http://www.contrainfo.com/15652/nosotras-morimos-para-que-ustedes-puedan-tener-sus-smartphones/

lunes, 7 de septiembre de 2015

Amor, feminismo y punk: 6 escritoras jóvenes a las que debes leer

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía hemos seleccionado unos cuantos poemas que os dejaran sin habla

Mai Love

—Imagen de Mai Oltra Llacer
En los patios de los colegios, los niños se pelean por ser poetas como antes se peleaban por elegir su power ranger favorito.
En las revistas de moda, los rostros de los fabricantes de versos son los protagonistas de todas las portadas.
En las redes sociales, miles de millones de personas siguen a jóvenes escritores, como si fueran estrellas de cine o raperos yanquis…
Es mentira.
Todo esto es mentira pero bien podría ser verdad porque si algo está claro es que hoy, cada vez más, la poesía importa. Por ese motivo, y aunque desdePlayGround os traemos contenidos relacionados con este género todas las semanas, hemos querido celebrar el día de la poesía presentándoos a algunas de nuestras jóvenes poetas preferidas, que sin duda darán mucho que hablar este 2015. Feminismo, intimidad, política, belleza, punk y otro montón de cosas alucinantes.
1. Berta García Faet
García Faet es una de las autoras jóvenes españolas con más obra y más reconocimiento a sus espaldas. Nació en Valencia en 1988, aunque ha vivido en distintos rincones del mundo, y actualmente reside en Nueva York. Dentro de unos meses publicará La edad de merecer (La Bella Varsovia) después de cuatro años en silencio.
poema sobre mirar el cielo de noche y pensar muchas cosas
yo que opino que la hipermetropía es una manera legítima de existir y que intento ser buena persona y que estudio mucho ética y metaética y yo que lloro mucho con David Hume y con los galgos maltratados y con los viejos maltratados y con la contaminación de las heces de las gallinas y sus obscenas celdas del tamaño de un folio A-4 y sus viscosas fiebres del tamaño de un subcontinente y yo que creo en los tirabuzones de los páramos y yo que ignoro todo y que me pregunto qué hacer sin lenin y sin cielo qué hacer con el mundo y su cabello cardado y reseco y cómo tocar sus huesos arcaicos y su praxis y el humo de su belleza impenetrable y yo que siempre siento la presencia de un muro fratricida del sabor umami de la leche cuando quiero verter una palabra amable y desaliñada en la gorra entreabierta del mendigo o del músico y yo que sé bastante del amor y que lucho activamente aunque con sueño o con sueños excesivos a favor de la pandemia global de perdón y de esperanza que arrase el planeta tierra tal y como lo desconocemos de una vez por todas y yo que sueño excesivamente sueños de carácter excesivamente erótico y a veces perverso y abrupto y que nunca le perdonaré a mi especie Auschwitz Rosa Parks el Estado-Nación el dinero el niño muerto y yo que olvido mucho y que propongo encender una vela con todos vosotros juntos para recordar todos nuestros olvidos y yo que hurgo en la ranura del logos y no encuentro nada y yo que tengo un progenitor A y un progenitor B y un hermano y una hermana y yo que aun así ignoro todo de la muerte y me pregunto qué cantar cuando anochece y qué cantar que no insulte al famélico o al translúcido o a la mujer bajo las piedras del odio y yo que tirito con virginal desasosiego en el instante crítico de tener que elegir un campo cromático favorito o un animal favorito o un juicio moral verdadero tan sólo un juicio moral verdadero yo me río un poco con envidia un poco con amargura sí lo admito me río un poco con amargura un poco con envidia un poco con un poco de resentimiento sí de la seguridad ontológica del hombre medieval, qué enternecedor es, qué enternecedor
2. Nanna Juul Lanng
Esta autora danesa de 24 años se dio a conocer gracias a su blog y a su actividad en las redes sociales. Es íntima de algunos autores de la Alt Lit, colaboradora del proyecto 89plus y autora en la antología Mil novecientos violeta, de próxima publicación en El Gaviero Ediciones.
inquieta y vagabunda, ella lo era
la existencia es púrpura y mortinata
esto es un secreto
nadie debería mirar
las cámaras obstruidas del corazón
lleno de carne
ellas son carnívoras
tienen sangre en la lengua
las chicas inocentes
con su miedo estéril
cuando sangran
escuchan historias
que disney nunca les contó
3. Almudena Vega
Nació en Málaga en 1986, pero actualmente vive en Barcelona. Es música, traductora, poeta y bloguera y hace sólo unas semanas su tercer libro de poemas, Inmune, apareció bajo el sello de Ediciones En Huida. Cada uno de sus trabajos suele ir acompañado de la obra de alguna joven artista, Almudena Vega ha trabajado, entre otras, con Dara Scully o Sonia Marpez.
Sudario

“Son extraños los males que los hombres inventan
y es tan simple la muerte...” -Chantal Maillard

He mamado de la luz
de la forma mas obscena que conozco
pero aún, señor, no me he iluminado.
He nacido junto a los hombres
pero no con ellos.
¿La semilla?
El esqueleto es la semilla.
La piel está ahí,
sujetando el movimiento;
una cuerda que nos ata para caber.
La piel separa la impermanencia
de lo eterno:
la piel intenta retener la eternidad.
Señor, que la palabra caos quepa
en la palabra cosa
hace que no me fie.
La piel de la fruta se come
a veces,
a veces tiene espinas:
herir una piel con otra
pues es
el daño
la eyaculación del límite.
Pero el hueso está dentro,
dentro, moviéndose a oscuras,
caminando, sin verlo, por el mundo:
morir es volverse del revés.
La muerte es una herramienta
desde que pronunciamos yo.
4. Xel-Ha López
Xel-Ha nació en Guadalajara, México, en 1991. Es una de las jóvenes poetas más importantes del panorama actual mexicano. A principios de abril una selección de sus poemas aparecerá en España, en la antología Los reyes subterráneos: 20 poetas mexicanos jóvenes, de La Bella Varsovia.
Oda a mi gato
Mi gato es hermoso
dan las doce del mediodía y mi gato es hermoso
dan una hostia en una iglesia
y mi gato
dan  y dan  y dan
y mi gato juega a la maldad con los muebles
suenan campanas de una iglesia
y lo hipnotizan todo
dentro de la sala
y mi gato
que es hermoso por sobre todas las cosas
se queda también hipnotizado y quieto
como un mueble bello y bondadoso
entonces
las esporas venenosas de la iglesia se disipan
y todo vuelve a la maravilla de antes
Se afila las uñas
el padre sobre la carne de otros
y mi gato es hermoso y bueno con los sillones de la sala.
5. Katja Perat
Es posible que Katja Perat (Eslovenia, 1988) sea una de las jóvenes poetas europeas más relevantes y potentes del momento. Su poesía ha sido traducida al inglés y pronto aparecerá en español en la antología Mil novecientos violeta, de la mano del traductor Juan Fernández Rivero. Filósofa, feminista, brutal.
  Y YO SIGO HACIENDO ARTE
Se dice que, en silencio, las personas
se esfuerzan por morir, porque todo lo orgánico
lucha por convertirse en inorgánico
y todo movimiento avanza y lucha
para dejar de serlo.
Las cosas se derrumban porque quieren
que se las deje en paz.
Los tristes se rinden;
un pueblo medieval se rinde
tras un asedio interminable, a duras penas,
bajo sus propias condiciones.
No pueden soportar la carga;
la culpa y la tristeza se comparten
entre todos los presentes.
El rechazo no ayuda,
ser insensible es útil,
aunque aseguren los psicoanalistas
que renunciar al deseo es una muerte anticipada.
Me resulta difícil plantarme ante el espejo. Me obliga
a enfrentarme a mi cara y a odiarla sin piedad.
Eso me aleja de las niñas de papá,
que pueden permitirse la maldad y la ira
sin nada que perder, pues se las ama y asegura por adelantado.
Existe gente honrada, gente que sabe gestionar la transparecia
sin recordarse a sí misma todo el tiempo
que jamás algo falso ha sido hermoso.
Gente que nunca esquiva su tristeza y que, al afrontar
sus errores, dice, con cierta calma:
«Soy consciente de que me has abandonado. Estás
fuera de mi alcance. Insistir
carece de sentido; nadie ama cuando está
obligado a hacerlo».
Esa gente ha aprendido cosas
que yo no soy capaz de aprender. Estamos separados
por la debilidad, que se disfraza de sentido del honor
y convierte en teoría todo lo que toca.
Cuando se vuelve insoportable de verdad,
solo puedo, con mi delicadeza exagerada,
esperar una lluvia que equipare el tiempo con mi humor.
 Existe cierto encanto en emplear el arte
para liberarse. Encanto en lo que dices
cuando estás libre de las restricciones de un único punto de vista,
encanto que previene el habla y que evidencia la incapacidad,
encanto que no eludes nunca,
pues estás débil como para sobrevivir
al nivel de exposición que exige el ser humano.
 El encanto y el afecto requieren esfuerzo,
y es verdad que, para mí, nada es sencillo.
«Es irrelevante»,
dijo alguien que conozco.
«Tus poemas son irrelevantes;
el arte necesita otras cosas».
El arte no necesita nada,
me gustaría añadirlo.  
6. Layla Martínez
Layla es otra de las autoras más interesantes del panorama español actual. Su prosa oscura, su poesía política, su imaginario brutal consiguen que su voz sea única. Esta semana entra en imprenta el que será su segundo libro de poemas,Las canciones de los durmientes publicado por La Garúa.
Los dedos diminutos de los muchachos
La sequía había comenzado en el doloroso año de 1807, que sería recordado por tener tres inviernos consecutivos. Tres inviernos largos como los dedos de los profetas que se acarician el interior de las mejillas, como las barbas de los carpinteros que fabrican cadalsos resistentes a las epidemias de tristeza propagadas por las autoridades estatales. En ninguno de los tres inviernos llovió. Ni siquiera cuando las abejas comenzaron a salir de la boca de las muchachas que habían enfermado recientemente. Ni cuando el leñador apareció estrangulado con los cabellos de su esposa. Ni cuando el afinador de campanas enloqueció después de haber bebido la leche amarga de la comadreja. No llovió, pero las heladas congelaron el rostro de las muchachas, que nunca volvieron a envejecer, a pesar de que al año siguiente fue 1457, que sería recordado porque el sol no salió ni un solo día y fue de noche trescientas sesenta y cinco veces seguidas. Las heladas congelaron también las manos de los muchachos, y estas nunca volvieron a crecer a pesar de que el resto del cuerpo sí lo hizo. Los muchachos de dedos diminutos tuvieron que dedicarse a oficios delicados, como a anotar cuidadosamente las plagas que comenzaron a sucederse desde entonces, o a rapar al cero a los adolescentes internados en instituciones estatales o a fabricar tenedores para las muchachas que vivían al fondo de los pozos.

FUENTE ORIGINAL: http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/jovenes-poetas_0_1502249767.html