lunes, 31 de marzo de 2014

La pintora prerrafaelita, Marie Stillman (1844-1927)


El movimiento artístico conocido como prerrafaelita, que quiso recuperar la esencia del arte gótico, estuvo protagonizado e impulsado en su gran mayoría por pintores. Las mujeres fueron sus musas e inspiradoras de los grandes lienzos que legaron a la historia del arte. Pero algunas de aquellas hermosas modelos fueron también grandes pintoras. Una de ellas fue Marie Stillman, una mujer de belleza perfecta que se convirtió en una gran artista prerrafaelita.

Una belleza turbadora

Marie Euphrosyne Spartali nació el 10 de marzo de 1844 en Londres. Marie era la hija pequeña de Michael Spartali y Eufrosina, una familia de origen griego muy acomodada. En su hogar, su padre organizaba veladas culturales con nombres destacados de las letras y el arte. Marie pronto destacó como una hermosa muchacha con una belleza que no dejaba impasible a nadie. Junto a sus primas, María Zambaco y Aglaia Coronio, eran conocidas como las tres gracias griegas por su hermosura. Muchos quedaron prendados de Marie hasta el punto de afirmar, como lo hizo el poeta Algernon Charles Swinburne, que era “tan hermosa que querría sentarme a llorar”.

Mensajero del amor | Marie Stillman (1885)


Una modelo pintora
Marie Stillman empezó a estudiar el arte de la pintura con Ford Madox Brown. Su obra pronto se vio atraída por la influencia de los pintores prerrafaelitas, para los que había posado en alguna ocasión. Así, sus lienzos se llenaron de hermosas figuras femeninas, preciosos paisajes y referencias a los grandes del pasado como Dante o Boccaccio. Una carrera artística que duró sesenta años y produjo más de cien cuadros que fueron expuestos en distintas galerías de arte de Inglaterra y Estados Unidos.

Un amor prohibido
En 1871 Marie se casaba con un periodista americano llamado William J. Stillman, a pesar de la oposición de sus padres. William era viudo, su primera esposa se había suicidado y tenía tres hijos. Marie había posado con su futuro esposo para el pintor Rossetti, aunque no está claro si fue en aquella ocasión cuando se conocieron.

El jardín encantado de Messer Ansaldo | Marie Stillman (1889)

La nueva pareja Stillman vivió en Inglaterra hasta que William fue contratado como corresponsal en Italia por el diario The Times. Florencia y Roma fueron los destinos en los que la pareja con los tres hijos de William y el hijo que tuvieron en común, vivieron unos años hasta que él se retiró en 1898. Marie compaginó como pudo su vida de ama de casa, cuidando de sus hijos adoptivos y del suyo propio, y su pasión por la pintura. La pareja se trasladó a vivir a Surrey, donde Marie falleció el 6 de marzo de 1927.


Una pequeña lápida en el cementerio de Brookwood, donde descansaría eternamente con su amado esposo, recordaría a Marie Stillman una de las mujeres más importantes del arte prerrafaelita, no sólo por ser una de sus musas, sino también una de sus pintoras.


Por Sandra Ferrer

miércoles, 26 de marzo de 2014

La copa menstrual: un asunto de todos

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Ilustración: Vera Icon, activista.
Siempre que se habla de menstruación la asociación más inmediata es la del uso de toallas higiénicas o sanitarias y de tampones, los cuales fueron inventados como un artículo absorbente para ser usado durante el periodo menstrual. La manera en que se vive cada ciclo está determinado no sólo por la cantidad de sangrado que pueda tener cada mujer durante ese periodo, sino por la relación que ella tiene con éste y su entorno. Tampoco se debe asociar el ciclo menstrual como un síntoma de enfermedad y cada mujer menstruante debe apropiarse de manera positiva de su ciclo para cambiar la forma en que ella y los demás ven este proceso que vive cada mujer en edad fértil. La copa menstrual, además de tener beneficios para la salud, permite a la mujer relacionarse directamente con sus ciclos, dándole la oportunidad de apropiarse de su cuerpo y todos los procesos que éste experimenta.
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¿Qué es la copa menstrual?
Es un recipiente en forma de copa o embudo que se inserta en la vagina con el fin de contener el flujo menstrual. La diferencia con los tampones o toallas sanitarias es que éstas son absorbentes y la copa cumple la función de depósito, por lo que no absorbe la sangre y esta queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae de la vagina y se vacía el líquido.
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Fuente: cromos.com.co
Aunque nada publicitada, la primera copa menstrual que se patentó fue la de Lestkr Goodard en 1932, muy parecida a las copas actuales pero fabricadas en caucho vulcanizado. Las primeras experiencias no fueron del todo favorables y con poca acogida ya que la mayoría de mujeres manifestaban incomodidad por su tamaño y por su rigidez y el material con la que la fabricaban generaba molestia por su peso.
Otros prototipos en látex fueron lanzados posteriormente con mayor recepción por el público femenino ya que al ser un material flexible se acomodaba a la anatomía de la vagina, pero su rechazo se hizo sentir en las mujeres alérgicas a este material.
No fue sino hasta principios de los años noventa del siglo pasado cuando se encontraron alternativas diferentes para la fabricación de las copas, como la silicona médica porque no se conocen alergias asociadas a este material, siendo además resistente, permite una gran flexibilidad para su manipulación al momento de insertar y extraer de la vagina, así mismo soporta altas temperaturas, lo que favorece la limpieza y esterilización por medio del calor húmedo y hervor.

Tampones y toallas: Tan peligrosas para el medio ambiente como para tu vagina
Existe un miedo generalizado en muchas mujeres con respecto al Síndrome del Choque Tóxico (TSS, por sus siglas en inglés), al usar regularmente tampones. Dicho síndrome, que es producido por la bacteria Staphylococcus aureus es poco recurrente y es muy probable que alguna de nuestras lectoras no lo vaya a padecer y los medios lo saben y así lo manifiestan, mitigando el miedo generalizado de lo poco que sabemos del TSS. Lo que no dicen los medios y tampoco cuenta la publicidad es que las toallas sanitarias y los tampones son los responsables de la mayoría de infecciones vaginales y carcinomas del sistema reproductor femenino.
El glifosato (N-fosfonometilglicina), comercializado bajo el nombre de Roundup por Monsanto, la multinacional estadounidense, es un herbicida utilizado en la mayoría de países donde tiene presencia dicha multinacional.
En Argentina, por ejemplo, para el año 2015 la Universidad de La Plata (UNLP) realizó un estudio en cabeza del doctor Damián Marino, miembro del Espacio Multidisciplinario de Interacción Socioambiental (EMISA)  el cual manifiesta se encontró que el 65 por ciento de las muestras de algodón (utilizado para la fabricación de toallas y tampones) como materia prima dieron positivo para glifosato y para algodones procesados y gasas el resultado es del 100 por ciento positivo.
En cuanto a la concentración, esta es de 17 µg/kg para algodones procesados y 13 µg/kg para algodones sin procesar. Según comenta Medrano Ávila Vásquez, médico pediatra de la red de médicos de pueblos fumigados, “La mayoría de la producción de algodón en América Latina es transgénico y resistente al glifosato, se fumiga cuando el capullo está abierto entonces el glifosato queda condensado y pasa directo al producto”.
La prohibición de Monsanto, sus semillas transgénicas y sus herbicidas no es una pelea reciente. Desde el año 1996 la rama agraria del Sistema de Seguridad Social en Francia viene estudiando los efectos adversos de todos los agroquímicos producidos por Monsanto, incluyendo sus semillas transgénicas y el glifosato, al encontrar más de 200 efectos adversos y nocivos para el ser humano y el medio ambiente, gracias a la demanda de Paul François, productor de granos de Lyon, al demandar a la multinacional por no proporcionar advertencias suficientes en las etiquetas sobre el herbicida Roundup, lo que le ocasionó a la población daños en su sistema nervioso central, problemas neurológicos y pérdida de la memoria.
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Fuente: mundoyerba.com.ar
Y así como en Francia, en Polonia, Bélgica, Gran Bretaña, Bulgaria, Alemania, Irlanda y Eslovaquia están prohibidos la gran mayoría de productos producidos por la multinacional, en la India ya se han hecho levantamientos contra la corporación, cerrando varias de sus factorías bajo el cargo de biopiratería. Si estos países ya le dijeron no a Monsanto y a sus productos venenosos, ¿tu vagina y tú estarán dispuestas a decirle lo mismo?
A diferencia de las toallas sanitarias y los tampones, la copa menstrual no representa problema alguno para tu salud. La mayoría de copas que se fabrican actualmente están hechas de silicona de grado médico, lo que no significa riesgos de intoxicación por absorción cutánea y las reacciones alérgicas e infecciones son poco frecuentes. La composición de dicha silicona es resistente a altas temperaturas, por lo que siempre se puede esterilizar el dispositivo con hervores de agua, garantizando mayor asepsia, mitigando así algunos riesgos para la salud generados por el uso de otros artículos con funciones absorbentes; y es así como lo manifiesta, anónimamente, una de las mujeres que participó en nuestra encuesta: “Desde que comencé a utilizar la copa mis alergias e infecciones por candidiasis han disminuido de 9 o 10 al año, a ninguna”.

No hagas de tu ciclo menstrual una carga para el planeta
Cuando se habla de higiene no sólo se hace referencia a la personal, también debemos ser conscientes de la limpieza del espacio que habitamos, ya sea nuestra habitación, la casa, la ciudad o el planeta. México, por ejemplo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, por sus siglas en español), para el año 2014 contaba con 16.912.535 mujeres en edad fértil (15-49 años), las cuales, según estudios realizados por la Organización para la Conservación del Medio Ambiente, pueden generar anualmente un aproximado de 210 mil toneladas (210.000.000 kilogramos) en basura correspondiente a toallas y tampones cuya degradación puede tardar de 500 a 800 años. Ahora, ¿se pueden constatar dichas cifras a nivel mundial? Si así lo hiciéramos el resultado sería desalentador.
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Fuente: worldnewsdailyreport.com
En Francia, por ejemplo, es menos frecuente encontrar toallas o tampones, no sólo porque Monsanto y sus productos contaminantes (cómo el algodón transgénico y los herbicidas con el que se fumiga) están prohibidos en el país galo, sino por la conciencia con el medio ambiente que tienen los habitantes de este país. Valeria Taborda, otra de las participantes en la encuesta desarrollada por La Revolución de la Cuchara Medellín, comenta que “una amiga que estuvo visitando Francia me contó de su experiencia al tratar de comprar toallas desechables en dicho país y de cómo a través de este evento conoció la copa. Ella me manifestó dos puntos a favor que me parecieron muy válidos; uno en relación con la responsabilidad frente al medio ambiente y la dificultad de degradación de las toallas y otra en relación con la salud de la zona intima al no tener que estar en contacto con todo el material industrial que ha atravesado una toalla sanitaria”.
A diferencia de estos artículos desechables o descartables, la copa menstrual fue diseñada para tener una vida útil de 5-10 años, dependiendo del manejo y el cuidado que a ésta se le dé, lo que mitiga la carga contaminante que se genera en cada cambio de toalla o tampón, que van a parar a cualquier rincón del planeta, lo que reduce considerablemente la huella ecológica en cada ciclo menstrual.
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Sin miedo a nada
Según la encuesta que realizamos para obtener algunos datos clave utilizados en este artículo, muchas mujeres no hacen uso de la copa menstrual por miedo a varios factores y la mayoría de estos se relacionan con la comodidad y con los derrames, sobre todo si se encuentran en la calle. Aunque existen varias marcas en el mercado, la mayoría de estas sólo tiene dos o tres tallas, según edad de la mujer y cantidad de partos por vía vaginal. Aunque el canal vaginal puede ser muy diferente en cada mujer, al ser de silicona y totalmente flexible, la copa se adapta sin problemas a la anatomía femenina. Algunas mujeres manifiestan dificultad para introducirla o retirarla pero esto se debe  a cuestiones de práctica y no al diseño de la copa o la propia anatomía de la vagina. Lo más recomendable es hablar con alguien que ya la esté usando y tenga práctica, con el objetivo de aprender más para mitigar las incomodidades y los propios miedos generados por el desconocimiento. También se recomienda visitar Youtube, ya que se pueden encontrar decenas de tutoriales que explican paso a paso como ponerla y retirarla, así como los cuidados que se debe tener para que la copa pueda cumplir el ciclo de 10 años para los que fue diseñada.
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¿Cómo se usa?
A grandes rasgos, estos son los pasos para usarla. Se recomienda visitar Youtube para visualizar tutoriales en video, así como compartir experiencias con mujeres que ya la estén usando.
  1. Al igual que la copa, tus manos deben estar completamente limpias antes de iniciar el proceso.
  2. Se toma la copa con ambas manos y se presiona hasta que el borde anterior y posterior se unan.
  3. Se dobla la copa para que consiga una forma de flor.
  4. Sin dejarla desdoblar, se va introduciendo en la vagina.
  5. Cuando esté completamente dentro -incluyendo el tallo- se suelta. La copa vuelve a su estado normal, generando un vacío y sellado, lo que evitará derrames.
  6. Para retirar la copa se debe presionar un poco en su costado con el fin de permitir la entrada de aire y facilitar su extracción, que se hace por medio de su tallo.
Según la cantidad de flujo y la situación en la que te encuentres, la copa se puede vaciar cada 12 horas.
 uso copa

¿Cuál es la más indicada?
Aunque no se publiciten, existe en el mercado gran cantidad de marcas y de precios. Una copa menstrual cuesta alrededor de 25-40 dólares, dependiendo del país en el que se compre. Según la marca, los tamaños pueden variar de dos a cuatro tallas y la elección de ésta dependerá de algunos factores como: edad, número de partos por vía vaginal, cantidad de flujo menstrual. En todo caso, la persona que le suministre la copa menstrual debe estar en capacidad de recomendarle la apropiada según tus necesidades y condiciones. Lo más aconsejable es adquirir una copa fabricada en silicona de grado médico y preferiblemente sin estrías o protuberancias, ya que de ser así, la limpieza se puede complicar un poco y generar algún tipo de acumulación bacteriana.
Gastos copa
Independiente a la marca o el diseño, la relación cantidad/precio resultará favorable si se calcula cada uno de los ciclos menstruales que tendrá una mujer durante toda su etapa fértil, que va desde los 15 a los 49 años de edad, aproximadamente. Según el cuidado que se le dé, la copa puede durar hasta 10 años sin presentar deterioro alguno, por lo que una mujer no tendrá que comprar más de 4 unidades durante su vida, en comparación a la cantidad de toallas o tampones que debe adquirir en cada ciclo menstrual.
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¿Dónde comprar?
Siendo nuestros medios de difusión internacional, no recomendaremos un local o página web en particular para realizar la compra de la copa menstrual, para no excluir a ningún distribuidor. La recomendación que hacemos es la de realizar una búsqueda en páginas como Mercado Libre o similares y en el buscador de Facebook con las palabras clave “copa menstrual” o “copa lunar”, ya que en esta red social, además de existir tiendas que las venden, también pueden generar comunidad con las mujeres que participan activamente encontrando en ellas ayuda y asesoría para la compra y el uso de la copa.

Las mujeres están diciendo
Con el fin de promover el uso de la copa y derribar mitos acerca de ésta, dejamos que sean ellas las que cuenten su experiencia personal con el uso de la copa menstrual. Los comentarios son producto de la encuesta que realizamos y no obedecen a la promoción de ninguna marca en particular.
-Simonne:
“Hace menos de un año la uso, no me había animado a comprarla a pesar que hace varios años había oído de ella. Un grupo de amigas nos juntamos y la compramos y desde eso ha sido una experiencia increíble, he ahorrado dinero, he evitado la contaminación de tampones y toallas higiénicas, he prevenido un posible SST y me he sentido más cómoda y segura en mis días de menstruación. Salgo con ella sin molestia, la utilizo en cada día de mi periodo, e incluso para hacer ejercicio y nadar. Es higiénica, ecológica y muy fácil de usar, no tengo queja alguna de ella”.
-Liliana Patricia López Giraldo:
“Me gusta mucho la copa menstrual porque es muy cómoda, porque puedo ver mi menstruación y saber en detalle cuánto me viene y sobre todo, no tengo que volver a comprar nunca más toallas higiénicas o tampones”.
-Brielle Giessemann:
“Nunca he tenido dificultades con la copa. De hecho, mi amiga que la empezó a usar antes de mi me dijo que había tenido dificultades sacándola, entonces esperaba que fuera más complicado”.
-Xiomara Vera:
“Para mí los beneficios al usar la copa menstrual. son muchos pero los más importantes son la facilidad de usarla donde sea, la conciencia por mi ciclo, la maravilla de no contaminar no solo tu cuerpo con tantos químicos si no también no contaminar el medio ambiente con tantos desechos y mi conciencia se siente más tranquila. Por ultimo no menos importante que mi bolsillo no se ve afectado mensualmente por la compra de protectores, toallas y tampones”.
-Elena Netzahualcoyotzi:
“Para mí la copa menstrual ha cambiado mi vida y mis periodos, nunca me sentía cómoda cuando utilizaba toallas “femeninas” además de que al empezar a tomar consciencia ecológica me alarmaba pensar en la cantidad de basura que producía. Por eso a partir de que uso la copa, disfruto más mis periodos y me conozco más. No me canso de promocionarla con todas las mujeres que conozco y desearía haberla conocido desde que empecé a menstruar y que todas las mujeres pudieran hacerlo también”.
-Luisa Fernanda Vélez Vásquez:
“Decidí usar la copa menstrual principalmente porque me pareció una alternativa más económica, aunque me tomo tiempo aprender a ponerla de manera adecuada, ahora realmente creo que es una excelente opción no solo para economía sino para comodidad y para el proceso de reconocernos como mujeres menstruantes y quitar los tabúes en cuanto a la menstruación”.
-Mayra Alejandra Restrepo:
“La copa menstrual no solo es cómoda, también es segura y protege de múltiples enfermedades que aparecen a largo plazo. El pensar en usarla era algo traumático, pero después te das cuenta que no solo es liberador sino también comodidad y seguridad en todos los sentidos. Tengo el control de mi flujo menstrual, evito accidentes, cuido el medio ambiente y me siento más sana”.
-Rachel:
“Mucha comodidad, especialmente para hacer deporte, usar ropa ajustada y dormir. Sé que no se me va a regar en las noches. No me quema, como sí lo hacen las toallas higiénicas. Si se llena no gotea como los tampones. No reseca la vagina, como los tampones. Cuidamos el medio ambiente. No contaminamos, todo lo contrario, tenemos una relación más cercana con la naturaleza, devolviéndole a la tierra nuestra sangre. El periodo me dura menos días. Tengo más conciencia de mi cuerpo, más contacto con él y con mi sangre. Ya no la veo como algo desagradable. No requiere de un cuidado excesivo”.
-Yésica RG
“La copa menstrual me ha ayudado a no irritarme, las toallas me irritaban demasiado, producían mucho calor, infecciones. Con la copa veo cuántos fluidos elimina realmente mi cuerpo. Es muy práctica y cómoda (al tenerla puesta parece que no tuvieras nada puesto, no es tan incómoda como el tampón). Le puedo agradecer a la tierra devolviéndole mi sangre. Desde que la uso quiero más mi cuerpo y valoro más el ser mujer, la posibilidad que se forme una nueva vida en mi cuerpo, la posibilidad de ser sentimental, pero fuerte. Desde mi experiencia personal afirmo que la copa menstrual nos da el poder de decidir qué hacer con nuestra sangre, la autonomía de no gastar dinero por más de 10 años en toallas, la copa nos da libertad femenina”.
-Pi Sta Txo:
“Me resulta comodísima, la uso desde hace dos años. Dejar de utilizar tampones y compresas de plástico no solo me ha facilitado vivir más cómodamente esta fase de mi ciclo sino que me ha abierto la puertita a comprenderme, autoconocerme, tener un contacto más directo con mi sangre, respetarla y respetarme, querer saber más e investigar, etc., incluso hago político esto de vivir así mi menstruación: pues se trata de un acto ecologista (elimino los millones de residuos que supondría toda mi vida como mujer menstruante) y feminista (vivo la experiencia de la menstruación escuchando y respetando mi cuerpo). Es genial”.
-Irene Guerra:
“La copa menstrual mejoró mi calidad de vida, siempre me sentía muy incómoda con las toallas higiénicas; además mi relación con mi periodo ahora es más amable, yo no es un martirio, o algo para desechar. Siempre la recomiendo y soy una feliz usuaria de la copa menstrual”.
-Supergodzi:
“Es mil veces más cómoda que los tampones y las compresas, respeta muchísimo más la vagina, es ecológica y sale más rentable. Estoy encantada. Desde que la uso no he vuelto a usar tampones y menos compresas”.
-Vanessa Rojas Lopera:
“Me encanta usarla, mi vida en realidad ha cambiado desde que la uso además me relaciono mejor no solo con mi periodo menstrual sino también como mujer y me da gusto saber que no gasto dinero y no contamino el planeta como lo hacía antes, ¿quién no va a estar a gusto?”
-Dore Zapata:
“La sangre emanada en nuestro periodo es bella, se conoce por medio de la copa, no huele mal, es cómodo, es limpio, es económico y me siento muchísimo mejor porque sé que estoy siendo coherente con mi amor por la naturaleza”.
-Paula Cristina:
“Es lo mejor que me ha pasado, no tengo que comprar más esas toallas higiénicas que son de lo más molesto, por tenerse que cambiar todo el día cada dos horas. Con la copa ya no tengo que hacerlo porque puedo ponérmela por la mañana al salir de mi casa y luego otra vez al volver en la noche. Además he reducido la contaminación que produzco con las toallas, estoy EN-CAN-TA-DA. Lo único un poco molesto es la postura, pero cada mujer encuentra cómo ponérsela de la mejor forma, y los beneficios superan en creces este pedacito”.
Redacción: Alfredo Madrid

FUENTE: http://www.larevoluciondelacuchara.org/4771-2/

viernes, 21 de marzo de 2014

La primera periodista de América, Margaret Fuller (1810-1850)


Margaret Fuller pasó a la historia del periodismo americano por haber sido la primera mujer en conseguir un contrato en una redacción de un periódico. Su carrera no se quedó en eso, pues pronto se convertiría también en la primera corresponsal femenina en Europa. Afín a los movimientos trascendentalistas, Margaret propició la creación de grupos de discusión femeninos y defendió activamente los derechos de las mujeres. Casada y con un hijo, Margarita terminó su vida trágicamente a bordo del barco que la trasladaba de vuelta a América tras su trabajo como corresponsal. De haber sobrevivido, a buen seguro que hubiera seguido regalando al mundo intelectual sus sabias y comprometidas palabras.

Educada como un niño
Sarah Margaret Fuller nació el 23 de mayo de 1810 en Cambridgeport, Massachusetts. Margaret fue la primogénita de Timothy Fuller y Margaret Crane. Fue su padre quien decidió que su hija recibiera una educación estricta alejada de los estereotipos de formación femenina. 

En 1817 su padre fue elegido miembro del Congreso de los Estados Unidos por lo que durante un tiempo su vida estuvo a caballo entre Massachusetts y Washington. En 1819 Margaret ingresó en el Port School de su ciudad natal y dos años después en el Liceo para jovencitas de Boston. En sus años de estudio, Margaret leía con avidez y se dio cuenta que no tenía las mismas inquietudes que sus compañeras de estudio. 

Tomando las riendas de su familia
En 1835 su padre fallecía de cólera dejando a su familia en una situación económica complicada. Margaret, la primogénita, decidió que debía hacerse cargo de su madre y sus hermanos y empezó a trabajar como maestra en una escuela de Boston. 

Además de hacerse cargo de los suyos, Margaret decidió organizar reuniones de mujeres en las que discutir sobre distintos temas alejados de los considerados estrictamente femeninos. Pretendía así paliar la falta de educación de las jóvenes de su tiempo. A sus reuniones se fueron añadiendo mujeres afines a los movimientos feministas de la época.

Editora y corresponsal
En 1839 Margaret Fuller fue contratada como editora del periódico trascendentalista The Dial. En este periódico inició una serie de artículos relacionados con las mujeres, sus derechos y su situación social que terminarían convirtiéndose en un libro, titulado Las mujeres en el siglo XIX. Su obra fue la primera de muchas obras feministas y pasó a ser un referente para los movimientos en defensa de los redechos de las mujeres. 

Después de cuatro años como editora del Dial, Margaret se trasladó a Nueva York donde aceptó un puesto similar en el New York Tribune. En 1846 el diario le propuso viajar a Europa como corresponsal, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese puesto. Sus principales destinos fueron Inglaterra e Italia y cubrió momentos de la historia tan importantes como la revolución italiana. Fue precisamente en Londres donde conoció a Giuseppe Mazzini, uno de los protagonistas de la revolución, y a Giovanni Angelo Ossoli, un italiano con el que posiblemente mantuvo una relación que no se sabe si terminó en matrimonio. Lo cierto es que Margaret y Giovanni tuvieron un hijo y se trasladaron a vivir a Florencia. La pareja se implicó activamente en la defensa de la república italiana, una experiencia que Margaret pensaba plasmar en un libro. 

El final del trayecto
Pero al decidir su vuelta a los Estados Unidos, el barco en el que viajaban los tres, Margaret, Giovanni y su hijo, se hundió poco antes de llegar a Nueva York. Solamente sobrevivió el pequeño Angelino.


Un hermano de Margaret, Arthur, decidió años después recopilar sus escritos y publicarlos para que no cayeran en el olvido.


Sandra Ferrer

lunes, 17 de marzo de 2014

El feminismo ¿El feminismo busca la superioridad de la mujer sobre el hombre?

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Puede que en muchas ocasiones nos hemos preguntado ¿qué es feminismo?, probablemente nuestra respuesta es que el feminismo es un movimiento que va en contra de los hombres, del famoso “machismo”, pero, seguramente nunca nos hemos dado a la tarea de investigar, leer, ver y escuchar en qué consiste este movimiento, saber cuál es su ideología y lo qué realmente buscan con este movimiento.

Lo que me motivo a escribir este ensayo del feminismo fue porque me surgió esta interrogante: ¿el feminismo busca la superioridad de la mujer sobre el hombre? Sería muy absurdo contestar con un sí o con un no, para eso creo que se debe hacer una pequeña investigación para demostrar a través de la historia si es cierto que el feminismo busca esto, la superioridad de la mujer.

El feminismo es un movimiento que nace en el siglo XVII, con el inicio de la filosofía moderna. Considerada la primera etapa de la ilustración y donde se  comienza con la formulación de la teoría de los derechos humanos se concreta como movimiento colectivo de lucha de las mujeres en la segunda mitad del siglo XIX.

El feminismo lucha para que se igualen los derechos de las mujeres a los de los hombres, al mismo tiempo, por el reconocimiento y cumplimiento de derechos propios de las mujeres.

Dar una definición como tal de lo que es el feminismo es un poco compleja, pero, puede referirse elfeminismo como un movimiento social favorable a la mujer,cuya exigencia principal es que los hombres y mujeres tengan los mismos derechos; por lo tanto, concede al género femenino capacidades antes reservadas sólo a los hombres. Cuestiona las relaciones entre la sexualidad (como el género) el poder social, económico y político.

Para poder comprender mejor, nos podemos situar históricamente y saber dóndesurgió este movimiento,el cual data del siglo XVII, con el inicio de la filosofía moderna a la cual se le considera la primera etapa de la ilustración; una revolución a la hora de entender la ética y la política que comienza a formular la teoría de los derechos de la persona. Las principales demandas a lo largo de la historia han sido el derecho a la educación, el reconocimiento a la ciudadanía y la igualdad jurídica entre hombres y mujeres.

Sabemos que este antiguo régimen se caracterizaba por esta desigualdad de derechos y que solo ciertos miembros de la sociedad eran privilegiados. En el caso de las mujeres, estas debían unirse a su función social que era el círculo doméstico, la procreación y cuidado de sus hijos, la subordinación al hombre, padre y esposo.

"El feminismo ha sido, como movimiento social, una de las manifestaciones históricas más significativas de la lucha emprendida por las mujeres para conseguir sus derechos” (Nash y Tavera, 1995, pág. 58).

Se puede decir que el movimiento feminista actúa en dos niveles: uno, es la lucha que se tiene por conseguir la igualdad completa en lo económico, social y cultural. El segundo nivel es, ir más allá de la igualdad, con el objetivo de construir una sociedad en la que quede superada la dicotomía que hay entre el hombre y la mujer.

En si el caso de las mujeres no solo muestra o engloba su historia de represión, sino una historia no menos ocultada donde se observa su encierro. Una discriminación que ha sido constante en muchas etapas de la historia de la humanidad, donde se recalca esta supuesta inferioridad del llamado “sexo débil”.

Todos los enfoques que hay en el feminismo siempre tienen en común la defensa y promoción de las mujeres. Estos se basan en cuestionar las estructuras sociales vigentes, y de esta manera poner en tela de juicio los valores y prácticas del sistema patriarcal.

Pero ¿Cuáles serían los movimientos feministas más destacados a lo largo de su historia? Hasta el momento se pueden destacar tres olas del movimiento feminista:

·  Un feminismo anglosajón del siglo XIX y principios del siglo XX donde se ha concretado el derecho al sufragio universal, la abolición a la esclavitud y el derecho a la educación de la mujer.

·  La segunda ola se refiere al movimiento de liberación de la mujer a comienzos de los años 60 hasta los años 90, en el que se destacan los aspectos de la sexualidad femenina, el derecho al aborto, el derecho a la reproducción y la incorporación de derechos relacionados con su vida familiar.

·  Por último, la tercera ola, corresponde a incorporar las diversidades femeninas, el ecofeminismo, el ciberfeminismo y la transexualidad. La lucha contra el acoso sexual y la violencia de género; esta se caracteriza por su dimensión global, menos limitada a la mujer occidental.

El feminismo habla mucho del patriarcado y tal vez nos hemos preguntado por qué se utiliza mucho este término; bueno el patriarcado es una estructura de organización social en la que el hombre es el que ejerce la autoridad acerca de los bienes económicos y productivos, pero también en el hogar, sobre todo a la hora de establecer normas y comportamientos morales. ¿Y esto que tiene que ver con el movimiento feminista? Pues el patriarcado es el denominador común en este movimiento. Existe unanimidad en cuestionarlo y querer transformar este desequilibrio del poder para lograr una sociedad igualitaria, justa y democrática.

Una de las cuestiones clave del feminismo es que no separa el ámbito público del privado. En este sentido, el feminismo propone un cambio social y un replanteamiento de los valores para que la democracia alcance a la vida diaria, las escuelas, las familias, las organizaciones y las relaciones personales.

El feminismo trabaja en "trasladar al ámbito público cuestiones que no suelen tratarse por considerarse del ámbito privado. Cuestiones como valorar el trabajo doméstico, el cuidado de las personas y denunciar y visibilizar relaciones de poder dentro de las familias, en especial los casos de abuso yviolencia contra las mujeres" (Martínez y Escapada).

Propone un nuevo contrato social en el que, mediante medidas de conciliación y corresponsabilidad, haya un reparto más equilibrado de las tareas familiares para que se equilibre así su presencia en órganos de decisión política, económica, empresarial o comunitaria.

Para mi este movimiento ha tenido gran importancia a lo largo de la historia, ya que luchan por los derechos de las mujeres, lo cual implica que exista igualdad entre las mujeres y hombres, que se deje de ver a las mujeres como el famoso “sexo débil”, además que tengan las mismas posibilidades como cualquier hombre.

Se habla que desde tiempo atrás existe una superioridad ejercida por el hombre, a mi parecer esto tiene que ver con nuestra cultura, el cómo nos han educado y como nos hemos relacionado con nuestros amigos, familiares. Yo lo relaciono porque desde nuestros hogares a la mujer se le dice que debe obedecer a los hombres de su casa y ella debe atenerse a lo que estos digan.

Entonces,¿el feminismo busca la superioridad de la mujer sobre el hombre? Mi respuesta es que no, porque el feminismo no busca ser superior al hombre o por otro lado tampoco busca repudiarlo, sino simplemente busca esta igualdad de género, que se le reconozca a la mujer su esfuerzo en varios ámbitos, uno de ellos es en el hogar; porque es aquí donde ha sufrido discriminación.

El feminismo ha llevado a importantes cambios en la sociedad, incluyendo el sufragio femenino, el empleo igualitario, el derecho de solicitar el divorcio, de controlar sus propios cuerpos y de decisiones médicas como lo es el aborto.

Unas de las aportaciones más importantes del feminismo es el edificio teórico que han construido las diferentes autoras a lo largo de siglos; la teoría feminista ha introducido en la sociedad y en el mundo académico, multitud de nuevos conceptos y áreas de estudio que, de no ser por la vitalidad del movimiento feminista, no habrían aparecido.


Autor: Cecilia Bautista



Bibliografia


Nash, M. y Tavera, S. (1995)Experiencias desiguales: Conflictos sociales y respuestas colectivas (Siglo XIX).Madrid, Ed. Síntesis, p. 58.


Barba, M. Cinco claves para entender el feminismo. (Consultado el 27 de febrero del 2014). Disponible en: http://feminismo.about.com/od/conceptos/tp/cinco-claves-para-entender-el-feminismo.htm

miércoles, 12 de marzo de 2014

El sueño inacabado, Amelia Earhart (1897-1937)


El fin de la historia de Amelia Earhart no sólo la convirtió en un mito de la aviación sino que supuso un sinfín de especulaciones acerca de su desaparición. El afán de superación de una de las aviadoras más osadas de la historia la llevó a querer batir una y otra vez sus propias marcas. Sólo le quedaba un sueño por cumplir, dar la vuelta al mundo en avión. A punto estaba de conseguirlo cuando se perdió toda comunicación con su aparato. Tras varios intentos de encontrarla, las esperanzas se fueron desvaneciendo. A pesar de no cumplir su sueño, Amelia Earhart pasaba a la historia por su coraje y valentía.

Amelia Mary Earhart Otis nació el 24 de julio de 1897 en Atchison, Kansas. Amelia tuvo una hermana llamada Muriel. Las pequeñas fueron criadas por los abuelos maternos quienes no tenían ninguna confianza en que Edwin Earhart, el padre de las niñas, les pudiera dar una educación a la altura de sus expectativas. 

La primera vez que Amelia vio un aeroplano fue a los diez años en una feria estatal. En aquel momento, Amelia no se sintió atraída por aquel aparato con aspecto más bien destartalado. Tendrían que pasar muchos años hasta que la joven viera con otros ojos un aeroplano.




Por aquel tiempo hacía dos años que su familia se había mudado a vivir a Iowa donde su padre encontró un trabajo como ejecutivo después de su fracasada carrera de abogado. Un trabajo que no le duró demasiado por culpa del alcoholismo. Después de buscar nuevas oportunidades en varios destinos, y harta de su marido, Amy, la madre de Amelia, marchó con sus hijas a vivir a Chicago. 

A pesar de los problemas familiares, Amelia tuvo la oportunidad de estudiar en la Universidad de Columbia y en Harvard, donde realizó algunos cursos de verano.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Amelia y su hermana Muriel se trasladaron a Toronto para trabajar como voluntarias cuidando a los pilotos heridos y enfermos. Allí tuvo otra ocasión de entrar en contacto con el mundo de la aviación y ya entonces vio con otros ojos aquellos extraños aparatos.




Pero su pasión por volar afloró definitivamente en California, donde sus padres se habían vuelto a reencontrar en 1920. En un espectáculo aéreo en Long Beach tuvo la oportunidad de volar en un biplano. Amelia encontró entonces su verdadero destino.

En 1921 empezó a recibir clases de aviación de otra mujer piloto, Neta Snook, y se hizo con un aeroplano al que bautizó con el nombre de "El Canario". Dos años después, y tras haber empezado a batir alguna que otra marca, Amelia Earhart conseguía su licencia de piloto de la Federación Aeronáutica Internacional. Solamente quince mujeres antes que ella habían obtenido dicho título.

Los años siguientes estuvo volcada en el negocio de la aviación. Además de seguir pilotando, Amelia se incorporó a la Asociación Aeronáutica Nacional y realizó varios negocios relacionados con el sector.




En abril de 1928 la vida de Amelia daría otro gran paso. Amelia recibía entonces una llamada del capitán H.H. Railey con la propuesta de convertirse en la primera mujer en cruzar el Atlántico. A pesar de que en realidad ella iba como copiloto, hecho que nunca negó, recibió muchos más halagos y atención mediática que el piloto del avión con el que había hecho la travesía.

Sea como fuere, su fama creció como la espuma y Amelia vivió uno de los momentos más brillantes de su vida dando conferencias y publicando libros relacionados con la aviación. En 1931 se casaba con el editor George Palmer Putnam, el hombre que la había descubierto y quien la había propuesto para realizar aquel primer gran vuelo de Amelia.

Aventurera incansable, el 20 de mayo de 1932 decidió volver a volar sobre el Atlántico con una ligera diferencia. Esta vez iría ella sola convirtiéndose en la primera mujer en realizar ese viaje en solitario.

Los años siguientes fueron una época dorada para Amelia y su marido. Viajes promocionales por medio mundo, reconocimientos y premios, más marcas batidas y nuevos retos como sobrevolar el Pacífico.




Amelia Earhart había batido tantas marcas y alcanzado tantos hitos que sólo le quedaba uno por conseguir, dar la vuelta al mundo. Un sueño que empezó a planear en 1935. Dos años después lo iba a convertir en realidad, aunque sólo en parte. Varias averías, enfermedades contraídas en algunos puntos del viaje y un agotamiento importante hicieron mella en una mujer incansable que no quiso abandonar en ninguna de las etapas.

Pero el 29 de junio de 1937 fue el último día en el que se recibieron comunicaciones por radio desde el avión de Amelia. A unos cien kilómetros de la costa de la isla Howland se creyó que había caído su avión. Días y semanas de búsqueda y mucho dinero invertido en el frustrado rescate dieron al traste con cualquier tipo de esperanza. 


Amelia Earhart no consiguió cumplir su último sueño, pero se convirtió en una de las mujeres más osadas y valientes de la historia de la aviación. Atrás dejaba una corta pero intensa vida de retos y superación personal. Un faro ante la isla en la que desapareció fue erigido poco después en su honor.

 Película que habla de ella 


Amelia








Por Sandra Ferrer