RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

lunes, 9 de julio de 2012

La reina blanca, May French Sheldon (1847-1936)


Cuando los hombres blancos civilizados de América y Europa exploraban las tierras desconocidas de África, una mujer decidió emularlos pero siguiendo sus propias normas. May French Sheldon consiguió organizar una expedición al Kilimanjaro para demostrar que las mujeres también podían ser exploradoras. Y sus expediciones demostraron que el contacto con aquellas civilizaciones podía ser amigable y pacífico. May French Sheldon, con sus vestidos, regalos y parafernalias, se ganó la estima de sus porteadores y el respeto de las tribus con las que se topó. No en vano fue conocida como la “Reina Blanca del Kilimanjaro”.

De las plantaciones sureñas a la vieja Europa
May French Sheldon nació el 10 de mayo de 1847 en Beaven, Pennsylvania, el seno de una rica familia sureña. Su padre, Joseph French, era propietario de un gran número de plantaciones. Su madre, Elizabeth Poorman, fue también una mujer excepcional al dedicarse al estudio de la medicina y la electroterapia.

Los padres de May la enviaron a Europa a estudiar. En Italia se formó, entre otras materias, en literatura, historia, geografía y medicina.

En 1876, a los 25 años, se casó con Eli Lemon Sheldon, un hombre de negocios que no sólo quiso y admiró a su esposa sino que siempre respetó sus ideas e inquietudes. La pareja se trasladó a vivir a Londres donde fundaron una editorial en la que May colaboraba como traductora. Entre otros, tradujoSalambó, del famoso escritor francés Gustave Flaubert. Entusiasmada por el mundo de la edición y la literatura, la señora Sheldon se atrevió a publicar su primera novela, Herbert Severance, una obra autobiográfica y llena de mensajes feministas. 

La atracción de África 
A finales del siglo XIX, las colonias se encontraban en pleno auge. Desde las metrópolis no sólo salían cargamentos de productos manufacturados y colonos dispuestos a encontrar una nueva oportunidad. Eran muchos los científicos y expedicionarios que se adentraban en las profundidades de aquellas tierras extrañas con el fin de descubrir nuevas culturas, animales o plantas. De todas aquellas expediciones, fue quizás la de Henry Morton Stanley una de las más conocidas. Su famosa frase "El doctor Livingstone ¿supongo?" inmortalizó a este explorador y aventurero. Casualidades de la vida, Morton Stanley era amigo del padre de May y la joven había oído en múltiples ocasiones sus conversaciones y prontó despertó en ella la curiosidad por los extraños parajes africanos.

May decidió organizar una expedición a África pero distinta a las que se habían hecho hasta el momento. La futura expedicionaria quería demostrar que las mujeres también eran capaces de participar en aquellas aventuras. No sólo eso, sino que lo haría de manera pacífica. 

Una curiosa expedición
Palanquín en el que viajaba May
Su primera intención de crear una expedición íntegramente femenina tuvo que ser desestimada por la necesaria fuerza que requería el porteo del material. Aun así, inició su aventura cuando en 1891 dejó Londres y a su marido, quien la esperaría fielmente, y se embarcó rumbo a Mombasa. May se encontró con el primer problema nada más pisar tierras africanas. Nadie quería seguir a aquella mujer extravagante y le costó mucho conseguir los más de 150 porteadores que al fin decidieron seguirla. Aquellos que en un principio recelaron de May pronto se verían cuidados y respetados por ella. May veló en todo momento por la salud de sus porteadores, los vacunó y revisó los tiempos de relevo. Los miembros de su expedición la llamarían cariñosamente Bibi Bwana, “Reina blanca”.

Así empezaba aquella curiosa expedición en la que una mujer, sentada en un gran palanquín de mimbre de forma redonda, ondeando la bandera americana y un mensaje claro, noli me tangere (no me toquéis), se adentraba en tierras extrañas en busca de los masais y el salvaje Kilimanjaro. May Sheldon viajaba con un equipaje abundante. Además de lo indispensable en una expedición como aquella, tiendas, mosquiteras, amacas, May se llevó con ella una bañera de zinc, sillas y mesas, sábanas, vajilla de porcelana y un amplio y rico vestuario. Todo ello no era un capricho de una rica y frívola europea, sino que formaba parte de sus intenciones. May creía que se podía entrar en contacto con las tribus africanas sin necesidad de usar la violencia. Actuar como una perfecta anfitriona era un objetivo. Así, la vajilla para ofrecer un buen banquete a los nativos o regalos de todo tipo, los más curiosos, cientos de anillos que grabó con su nombre. 

Cuando May se presentaba a algún jefe de tribu, lo hacía con una peluca rubia, un vestido blanco con pedrería y un sable en la cintura. Así conoció a más de 30 tribus en su expedición desde Taveta hasta los pies del Kilimanjaro. 

De vuelta a Mombasa, May sufrió un aparatoso accidente que le fracturó la espalda pero pudo llegar al lado de su esposo y recuperarse de sus lesiones. 

De sultán en sultán
May French Sheldon aún realizaría dos expediciones más y en 1892 plasmaría sus experiencias en un libro, De sultán en sultán. May había conseguido su objetivo, viajar por el corazón de África para conocer distintas formas de vidas. Y lo hizo de manera pacífica, usando la violencia en escasas ocasiones y cuidando a sus porteadores con cariño y respeto. 

May demostró, al fin y al cabo, que las mujeres también podían ser exploradoras. No en vano ella fue de las primeras. En 1892 fue elegida como miembro de la Real Sociedad Geográfica por sus estudios sobre el lago Chala.

Murió el 10 de febrero de 1936.


 Si quieres leer sobre ella 

Viajeras intrépidas y aventureras, Cristina Morató








Viajeras de leyenda
Pilar Tejera









 Su obra 



De sultán en sultán, May French Sheldon








Por Sandra Ferrer







sábado, 7 de julio de 2012

EL NEO-PATRIARCADO COMO HERRAMIENTAS DE DOMINACIÓN ESTATAL CAPITALISTA.


Se este articulo va ha levantar ampollas sobretodo entre los militantes de la izquierda capitalista (PSOE, IU), pero como dijo George Orwell: “La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.” Y por tanto el libre debate de la ideas es imperante para cualquier revolucionarioque crea realmente en la transformación social y en la emancipación de los pueblos oprimidos lejos de dogmatismos y prejuicios de uno u otro ámbito y color político.
1) Neo-Patriarcado: Podríamos definirlo como el Patriarcado de Estado. En otras palabras, mientras el patriarcado se basa en que la mujer es un ser inferior al hombre y por tanto este debe protegerla (por ejemplo acudiendo a las guerras imperialistas), y ella en compensación debe obedecer ciegamente al hombre. El Neo-Patriarcado se basa en que la mujer como elemento más débil de la sociedad debe y tiene que ser protegida por el Estado y en resarcimiento esta tiene la obligación de servir incondicionalmente al Estado capitalista (acudiendo esta vez ella a las guerras imperialistas). Para lograr dicho fin se están utilizando cuatro estrategias mayoritariamente:
A) Campaña mediática de criminalización de las relaciones de pareja: Utilizando para dicho fin noticias tendenciosas donde no se explicar en dichas crónicas la causa de dicha agresión, siendo por ejemplo la causa del crimen un ajuste de cuentas por tráfico de drogas. Es decir, se le suman otros homicidios que no tienen nada que ver con el tema, si no con otros conflictos sociales como son la pobreza, la marginalidad, las drogas,… En definitiva originados por una sociedad capitalista. Esta labor esta siendo llevada a cabo por el Ministerio de Igualdad (hoy Secretaría de Estado del Ministerio de Sanidad), conocido en la obra literaria de George Orwell “1984” como el “Ministerio del Amor”. Con esto no quiero decir que no se produzcan asesinatos de mujeres por motivos machistas, dado que una parte importante de esta sociedad está formada por fascistas y machistas, muchos de los cuales denigran y maltratan a las mujeres de su alrededor. Pero también es verdad que una inmensa mayoría de hombres de este país amamos y respetamos como iguales a nuestras compañeras. Lo que no se puede hacer es hablar en general del hombre como un asesino de mujeres, como quieren dar a entender los medios de comunicación capitalistas y estatales. Mediante una campaña mediática de terror como ya ocurrió anteriormente con las armas de destrucción masiva de Irak o la gripe A, pero esta vez con el apelativo de “terrorismo machista” o “violencia de género”.
B) Represión Estatal de género: Una vez creado este clima de terror social mediático, se aplica la Ley de Orgánica de Violencia de Genero (LOVG), la cual vulnera nuevamente la presunción de inocencia realizando detenciones “preventivas” ante una sola acusación unilateral sin pruebas, generando un clima de “caza de brujas” donde cualquier hombre puede ser victima de cualquier acusación anónima sea verdadero o no. Esta ley represiva no solo perjudica al hombre agresor sino a los amigos y familiares más cercanos a la pareja en cuestión, sembrando la desconfianza y el rencor entre familias, y en la sociedad en si misma. Otra característica de la LOVG es que infantiliza a la mujer al promover que las mujeres no pueden mentir, ni ser “malas”… al igual que un hombre. Es decir es una ley que va contra la igualdad legal de las personas y de su libre albedrío para elegir hacer el bien o el mal, diciendo que las mujeres no tiene libertad de elección y que por “naturaleza” no pueden mentir.
C) Dependencia Estatal de la mujer maltratada: La otro parte de la LOVG hace dependiente del Estado por vía triple a la mujer maltratada. Una por que ha roto un matrimonio y unas relaciones familiares o sociales (vecinas) de apoyo mutuo, otro porque le genera un estado de miedo social y finalmente por la ayuda que le da el Estado. Es decir el Estado acogerá a la “débil” mujer en sus brazos, a cambio claro su fiel seguimiento incondicional, dado que no hay que morder la mano que da de comer y te protege frente al “hombre malo”.
Finalmente aclarar que NO niego en ningún caso que haya en esta sociedad ibérica mucha violencia y  machismo, la cual destesto.Pero la solución no pasa por recurrir al Estado para que nos salve, más bien tenemos que salvarnos nosotros mismos mediante en apoyo mutuo y la solidaridad. Para poder ampliar este concepto recomiendo leer el libro““Feminicidio o auto-construcción de la mujer”” de Prado Esteban.
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2) Mercantilización del sexo heterosexual: Dado que es propio del capitalismo mercantilizar la realidad, es decir transformándolo todo en capital y mercaría dándole un valor monetario, el amor y el sexo no iban ser una excepción. Una vez el Ministerio del Amor ha destruido la confianza innata entre las personas, el Estado Capitalista llenara ese vació con su mercadotecnia sexual: Industria pornográfica, Juguetes sexuales, Prostitución estatalizada,…. Además de la mercadotecnia sentimental: Telenovelas, agencias matrimoniales, redes sociales,….. Por no hablar de las discotecas empresariales y los botellodromos estatales, lugares inmundos donde acude la juventud atraída por ese impulso natural de búsqueda de amistad, amor y/o sexo, y donde solo encuentran alcoholización, drogadicción, música degradante, etc. Que impedirán una  comunicación fluida y directa entre iguales, consiguiendo solo alcanzar, en el mejor de los casos, unas frías y esporádicas relaciones sexuales. Y todas estas mercantilizaciones son a base de gasto monetario (conexión a Internet, entradas a discotecas, compra de alcohol y drogas, juguetes sexuales,…). Lejos quedan las verbenas y las fiestas populares autogestionados en las plazas de los pueblos y barrios, divertidos y baratos.
Podríamos definirlo como una nueva asimilación por parte del Capital y del Estado de movimientos sociales reivindicativos. Por ejemplo la Marcha del Día del Orgullo Gay, dicha festividad actualmente subvencionada por el Estado, incluso en tiempos de recesión económica y recortes sociales como los actuales, proclama unos valores tan “revolucionarios” como los siguientes: hedonismos, lujuria, promiscuidad, consumismo, superficialidad, soberbia, alcoholismo, drogadicción,…
Lo que convertirá a generaciones enteras en generaciones sin sexo afectivo, llenando sus vidas de masturbaciones sexuales (porno-industria) y sentimentales (teleseries) y/o de conductas autodestructivas (alcoholismo), psicóticas (violaciones) y depresivas (auto-abandono). Además de relaciones sexuales a-sentimentales y frías al más puro estilo de vida hedonista y libertino del Mundo Feliz  de Aldous Huxley. Para profundizar en este tema recomiendo el reportaje de Documentos TV “El Imperio de los Sin Sexo”:
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3) Crianza de los hijos por parte del Estado Capitalista: Actualmente el Estado ya asume su tutela desde los 7 a los 18 años, mediante la educación semi-obligatoria. Pero este control sobre la infancia no dejará de aumentar dado que mediante los métodos explicados anteriormente la dualidad Capital-Estado ha conseguido atomizar y destruir aun más la sociedad llegando a amenazar inclusive el núcleo familiar, que tan útil le fue para el control social en otros tiempos, ahora ni tan siquiera le hace falta. Convirtiéndose el mismo en el último baluarte de resistencia para muchas proletarios huérfanos de movimientos sociales de clase potentes y organizados. Solo hay que ver como ante la crisis social actual sino hubiera sido por los lazos de unión y de apoyo mutuo familiares la gravedad de esta hubiera sido brutal, no son pocos los casos donde el amor incondicional de los abuelos han conseguido dar cobijo y un plato de sopa a sus hijos y nietos en paro.
Sin embargo después de 30 años de adoctrinamiento ideológico por parte del ente Capital-Estado (materialismo económico, individualismo, hedonismo, hiper-consumismo, paternalismo de Estado…), estos lazos cada ver son más débiles. Y de esta manera la pesadilla de Orwell y Huxley esta cerca de hacerse realidad, sino en parte ya es real:
A) Niños criados en “guarderias”: Dado que la esclavitud financiera de la clase trabajadora a condenado a que tanto el padre como la madre trabajen y por tanto deleguen la crianza del hijo a la escuela (Estado) y a la TVs (Capitalismo), con las consecuencias sociales que todos conocemos, y que podríamos resumir como que se esta criando un extraño, que desconoce la vida y valores de sus progenitores.
B) Reducción de la fertilidad: A causa que de las nuevas generaciones se han visto obligadas ha estudiar hasta los 30 años, poder emanciparse y crear un hogar a los 40 años han dejado pasar sus años de mayor fertilidad. Y esto sin hablar de los contaminantes ambientales químicos (vídeo adjunto). Lo que ha generado tasa de natalidades negativas y por ende el envejecimiento progresivo de la población.
C) Propagación de las técnicas de reproducción artificiales: Esta reducción inducida de la fertilidad, pone al Capital nuevamente como salvador. Dotándonos de nuevos mecanismos de reproducción “asistida”. A cambio en Estado comenzaran a practicar la selección genética de los embriones al más puro estilo nazi, dado que solo las familias pudientes podran tener hijos. Y quizas en un futuro la gestación sin madres, es decir en máquinas, de las nuevas generaciones como pronóstico Huxley. Rompiendo finalmente los lazos más íntimos de amor madre-hijo.
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En fin, después de lo anteriormente expuesto que cada cual sume 2 más 2, examine la realidad que le envuelve y extraiga sus propias conclusiones.

fuente original: https://lavozdelaherramienta.wordpress.com/2012/07/07/el-neo-patriarcado-como-herramientas-de-dominacion-estatal-capitalista/

domingo, 1 de julio de 2012

La mística reencontrada, Hadewijch de Amberes (Siglo XIII)


Cuatro manuscritos. Es lo único que nos ha llegado de una mujer holandesa llamada Hadewijch. En uno de ellos se la nombra como “Bienaventurada Hadewijch de Amberes”1. Su ubicación geográfica es de lo poco que ha quedado de la vida de esta mujer que escribió bellos poemas ensalzando el Amor de Dios, visiones místicas y cartas de consejo para algunas de sus pupilas. 

Una vida olvidada
Hadewijch de Amberes fue una mujer que vivió en el siglo XIII en Holanda. A pesar de que ni ella ni nadie escribieron acerca de su vida, su obra nos puede dar algunas pistas de quién fue esta mística y poeta medieval.

Por su alto conocimiento del latín, de la prosodia, la retórica y el arte epistolar2, así como por las constantes palabras relacionadas con el mundo cortesano, nos indican que Hadewijch podría haber sido una mujer de alta cuna, pues sólo algunas damas nobles podían acceder a la cultura. 

La obra de Hadewijch también demuestra un elevado conocimiento del pensamiento religioso católico. Ricardo de San Víctor o Guillermo de Saint-Thierry están presentes en las páginas de sus manuscritos. 

Algunas de sus cartas están plagadas de consejos dirigidos a mujeres a las que cita con fórmulas como “querida hija”. Esto hace pensar que Hadewijch podría haber formado parte de un grupo no organizado de beguinas3 y que no fue una monja, como en algún momento se pensó, pues nunca alude a la vida en los muros de ningún convento.

Una obra inmortal
Poemas, visiones y cartas conforman la producción literaria de Hadewijch de Amberes, escrita mayoritariamente en neerlandés medio.

En sus poemas, más de 60, ensalza el Amor místico de Dios. Hadewijch personifica el Amor en una persona y lo incorpora al lenguaje trovadoresco y caballeresco de su época. En versos largos y cortos, Hadewijch plasma la intensidad y emoción del Amor que siente por Dios: 

En el tiempo de mi juventud, 
Cuando por primera vez probé sus armas,
El amor me hizo admirar gran festín de promesas, 
Su bondad, su saber, su fuerza, su riqueza. 4

Con sus visiones, Hadewijch se une al grupo de mujeres místicas medievales que experimentaron éxtasis y otros fenómenos paranormales relacionados con su profunda fe: 

Una noche de Navidad, mientras estaba acostada, enferma, fui elevada en espíritu5

De las 31 cartas que se conservan de Hadewijch, unas son tratados de vida espiritual y otras son misivas dirigidas a otras mujeres sobre las que podría haber ejercido cierta autoridad. 

Una autora despertada del olvido
Cuando Hadewijch de Amberes murió, su obra cayó en el olvido. Un siglo después, Jan van Ruusbroec, teólogo considerado uno de los principales representantes de la mística medieval, la citó y recordó. Pero volvió de nuevo al silencio de la historia hasta que en el siglo XIX fue de nuevo descubierta. 



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1. Mujeres trovadoras de Dios, Georgette Épiney-Burgard y Émilie Zum Brunn, pág.154
2. Ídem, pág. 156
3. Ídem, pág. 155
4. Ídem, pág. 159
5. Ídem, pág. 181

 Si quieres leer sobre ella

Mujeres trovadoras de Dios, Georgette Epiney-Burgard y Émilie Zum Brunn
Género: Antología
En este maravilloso libro se recopilan parte de los textos de Hildegarda y otras místicas medievales: Beatriz de Nazaret, Matilde de Magdeburgo, Hadewijch de Amberes y Margarita Porete.

sábado, 30 de junio de 2012

Una mujer en el ejército, Ana María de Soto (Siglo XVIII-XIX)


Fragata Nuestra
Señora de las Mercedes
Desde tiempos inmemoriales, la mujer intentó ser relegada del ámbito público, sobretodo de todo aquello relacionado con la política, la guerra y la religión. Poco a poco, muchas de ellas se fueron introduciendo en esos “espacios masculinos”. En algunos casos, sobretodo en el ámbito, quizás, más varonil de todos, las mujeres se mezclaron entre los guerreros ocultando su identidad femenina. En la historia de España, varios nombres aparecen destacados: la Dama de Arintero, la Monja Alférez o Ana María de Soto. 

Una joven en la marina
Ana María de Soto fue una mujer nacida en la ciudad cordobesa de Aguilar que nació alrededor de 1777. Su nombre entró en la historia cuando, el 26 de junio de 1793, con 16 años, llegó a San Fernando atraída por el mundo militar. Haciéndose pasar por hombre, Ana María ingresó en la 6ª Compañía del 11º Batallón de Marina. Nadie percibió el engaño y Ana María, haciéndose llamar Antonio, inició su carrera militar. 

Aquellos años España participaba en el conflicto europeo entre la Francia Revolucionaria y los las distintas coaliciones que veían como una amenaza los aires revolucionarios galos. España se había posicionado del lado francés por el Tratado de San Ildefonso de La Granja de 1796 para frenar el poderío marítimo de Gran Bretaña, que se había convertido en aquel momento en el gran enemigo de Francia.

Ana María de Soto participó durante cinco años en el conflicto que se trasladó al mar, protagonizado por los ejércitos ingleses y franceses. Primero en Cataluña y más tarde en el sur de la Península donde formó parte de la defensa de Cádiz amenazada por las fragatas inglesas del almirante John Jervis. 

Ana María también participó en la Batalla de Cabo San Vicente en 1797 en la que estuvo a bordo de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, uno de las barcos que escoltaba al Santísima Trinidad, uno de los buques de guerra más grande del mundo en aquellos tiempos.
Batalla de Cabo San Vicente

De la fragata Mercedes, en la que había embarcado el 4 de enero de 1794, pasó a la fragata Matilde el 7 de julio de 1798. Un mes después, el 1 de agosto, un reconocimiento médico rutinario destaparía su condición de mujer. 

Terminaba así su aventura como marinero. Pero Ana María de Soto, lejos de ser humillada o condenada, fue elogiada por sus compañeros y recibió del rey Carlos IV el grado de sargento y un sueldo con el que poder vivir como mujer. 

Por Sandra Ferrer

viernes, 29 de junio de 2012

La cuarta esposa, Anna de Austria (1549-1580)


1568 fue un año triste y fatídico para el Rey Prudente. Felipe II de España se quedaba viudo por tercera vez y veía como desaparecía, además en extrañas circunstancias Don Carlos, su único heredero masculino. Con él quedaban solamente dos hijas,Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, habidas de su amada Isabel de Valois. Había que buscar pronto una nueva candidata para intentar dar al Imperio Español el ansiado heredero. La elección recaería en su sobrina Anna de Austria.

La sobrina del rey
Anna de Austria nació el 1 de noviembre de 1549 en Cigales, un pueblo de Valladolid. Sus padres, Maximiliano II (futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) y María de Austria, pasaron largo tiempo en España donde ejercieron como regentes durante las ausencias del hermano de María, Felipe II. Pero desde 1552, vivió su infancia y juventud en Viena.

Anna era la hija mayor de la prolífica pareja imperial que llegó a tener 15 hijos. Vivió feliz en la corte imperial vienesa hasta que fue requerida para ejercer su papel en la familia española de los Habsburgo.

La esposa del rey
Felipe II, viudo por tercera vez, volvió la vista a Europa para encontrar una nueva candidata con la que casarse. Las elegidas fueron dos, Margarita de Valois, hermana de su difunta esposa Isabel de Valois, y su sobrina Anna, a la que finalmente escogerá. 

El 4 de mayo de 1570 se celebró el matrimonio por poderes en el castillo de Praga donde el archiduque Carlos de Estiria actuó en representación de Felipe. A finales de junio Anna emprendió el camino hacia España donde llegó el 3 de octubre de aquel mismo año. El 14 de noviembre tuvo lugar en Segovia la misa de velaciones y dos días después se celebraba la boda. Él tenía 42 años y ella 21 y habían necesitado una dispensa papal por su estrecha consanguinidad.

Empezaba el reinado de la cuarta esposa del Rey Prudente. Anna introdujo en la corte ciertos aires de austeridad. Alejada del boato y de las fiestas a las que la nueva reina no era aficionada, convirtió su reinado en un periodo considerado por algunos como un “convento de monjas”.

Los primeros meses en España Anna no se separó de su marido y de sus hijas quienes, a pesar de las reticencias iniciales, acabaron aceptando a la nueva esposa de su padre como a una cariñosa madrasta. 

A pesar de que en aquellos tiempos se sitúa la posible tortuosa relación con Ana de Mendoza, llamada La Tuerta, lo cierto es que la reina y Felipe no escondieron su amor. Aunque, estuvieran o no enamorados, Anna había vuelto a España para cumplir un objetivo: dar al rey y su reino el ansiado heredero.

La madre del rey
Anna de Austria tuvo cinco hijos, cuatro varones y una niña. Pero de todos ellos sólo sobrevivió uno. Fernando nació en 1571 y murió con siete años; Carlos Lorenzo vino al mundo en 1573 pero falleció dos años después; a él le seguiría Diego Félix, quien tampoco llegaría a la edad adulta. Al fin, el 3 de abril de 1578 nació en el Alcázar de Madrid el que reinaría tras la muerte de su padre como Felipe III. La única niña de la pareja, llamada María, nació en 1580 y murió tres años después. 

Anna de Austria no sufriría la desaparición de su hija porque ella misma falleció en 1580 a causa de una epidemia de fiebre que podría haberle contagiado su marido. La reina estaba de nuevo embarazada y no superó la enfermedad. Anna falleció el 26 de octubre de 1580 en Talavera de la Reina y fue enterrada en el Monasterio de Santa Ana de Badajoz hasta su traslado definitivo al Panteón de Reyes y Reinas de San Lorenzo de El Escorial.

La última esposa de Felipe II vivió junto a él escasos 10 años pero consiguió su cometido asegurando la dinastía española de los Austria. El rey ya no volvería a casarse.

 Si quieres leer sobre ella

Las Austrias, Catalina de Habsburgo








Reinas de España, María José Rubio







Ginecología y vida íntima de las reinas de España (I), Enrique Junceda Avelló



Las mujeres de Felipe II
María Pilar Queralt del Hierro