RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

sábado, 4 de abril de 2020

Violencia Machista & Manipulación informativa: No estás sola tampoco durante la cuarentena

Fuentes: https://tribunafeminista.elplural.com/
Reflexión de la autora sobre los mensajes falseados de las jefaturas de policía relacionado el aumento de llamadas por casos de violencia machista en España durante la cuarentena.
«Se está detectando a través de las redes sociales cómo algunas personas pretenden alarmar sobre el aumento de supuestos delitos de violencia de género. Esa información es falsa» declaró el director adjunto operativo (DAO) de la Policía, comisario principal José Ángel González en una de las ruedas de prensa que hacen a diario, para informar de la situación del COVID-19 en España. Pero estas afirmaciones no son verdaderas y se está falseando la realidad. Durante el confinamiento, el 016 está recibiendo un 18% más de llamadas por violencia machista en el estado de alarma y esto es un aumento de la violencia de género.
Las redes están sirviendo para denunciar situaciones que se están viviendo durante el estado de alarma y una de ellas fue el presunto caso de agresión de River Viiperi hacia su pareja, la influencer y modelo Jessica Goicoechea. Tanto Twitter o Instagram ardieron durante horas, con el caso que se había descubierto y cómo se está haciendo. Muchos de los comentarios fueron ¨como puede vivir con este hombre¨, ¨pobre Jessica¨ o ¨merece estar en la cárcel¨. Las fotos de la influencer se llenaron de corazones morados en pocos minutos.
El caso de Jessica Goicoechea me recordó a las palabras que dijo el comisario González y me puse en la piel (aunque es muy difícil) de una víctima de violencia machista cuando escuchó esas declaraciones o de una mujer que había llamado esa misma mañana para pedir ayuda al 016. ¿Cómo el comisario González cuenta cuántas víctimas hay? ¿Solo son víctimas las mujeres que han sido asesinadas pero las mujeres que han llamado para salir de esa pesadilla, no son víctimas? A lo mejor con la cuarentena nos damos cuenta que tenemos que cambiar el sistema y que también esa mujer que está solicitando ayuda es una víctima y no tiene que llegar al extremo de ser asesinada, para ser una víctima más de la violencia machista – yo la llamo así porque no es una cuestión de género es una cuestión de machismo-.
Volviendo al caso de Jessica Goicoechea, hoy se han publicado nuevas imágenes y un vídeo, demostrando que sucedió una presunta agresión hacia ella. De nuevos hay un continuo bombardeo de comentarios y de impresiones, además de noticias sobre lo que está ocurriendo, pero dejan de lado un aspecto muy importante: ¿No se da cuenta la gente que se está olvidando de que Jessica es una nueva víctima y que se está utilizando su caso para generar contenido? Puede que me esté equivocando y a lo mejor mi idea no es correcta, pero Jessica al final no denunció y solo presentó un parte por lesiones. Esto demuestra que al final la víctima tiene miedo y que las redes no están ayudando a que abra lo ojos.
Las redes sociales y más concretamente Instagram están mostrando una falsa realidad del concepto de pareja. Tanto la generación que nació en los 90 como en la de los 2000, se fijan en qué fotos se hacen, cómo actúan en las redes, a quiénes siguen e incluso si se dan likes o si ya no se siguen. Cuando se descubrió por vía de los medios de comunicación, el caso de presuntos malos tratos hacia la influencer, la gente se empezó a preguntar y a cuestionar que todo es una falsa realidad y cuánto habrá tenido que aguantar.
Jessica es una víctima más de miles de mujeres de este país, que ahora están conviviendo con una amenaza y que por miedo, tienen que escribir a escondidas al chat del 016 o contar los días para poder salir y ser libres. Hay que recordar que en esta lucha no están sola y que medidas como la que ya existe en Canarias, para que toda mujer que esté en peligro diciendo ¨mascarilla 19¨, el farmacéutico, avise a la policía. Son algunas de las pocas medidas que se establecen.
¿Por qué Jessica al final no denunció? Eso se lo tendríamos que preguntar a ella, no somos nadie de responder por ella, pero sí que hay un aspecto que tienen en común todas las víctimas: el miedo.
Esta mañana he leído la noticia de Marc Villanueva en El Nacional y me quedo con un párrafo y es: ¨La alfombra roja era una gran mentira. La alfombra del lavabo sí que está manchada de sangre. Que la Justicia dictamine pero con las pruebas encima de la mesa vídeos y fotos, la Fiscalía debe actuar de oficio. Rápido¨.




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viernes, 3 de abril de 2020

Colombia. Plataformas de mujeres denuncian caso de abuso y violencia sexual realizado por la Policía


En comunicado, más de 80 colectivos, plataformas y organizaciones  denunciaron una caso de abuso policial en la localidad de Bosa – Bogotá DC. Con el lema ¡Si atacan a una, respondemos todas!, rechazaron este hecho de violencia por parte de uniformados de la Policía Nacional.
Según el relato, los hechos ocurrieron el pasado domingo 22 de marzo en la ciudad de Bogotá, en la localidad de Bosa – barrio Laureles. Según la denuncia una joven fue víctima de abuso sexual, robo y extorsión por parte de miembros de la policía metropolitana de Bogotá. Aproximadamente a las 11 de la noche, paseaba a su mascota, cuando varios uniformados (hombres y mujeres), bajo excusa de multarle por infligir las medidas tomadas en la cuarentena, la amedrentaron dentro de un vehículo oficial ejerciendo en ella violencia sexual, hurto y trauma psicológico.
Después de conocida la denuncia, las organizaciones firmantes realizaron una llamado a la acción donde se solidarizan y acompañan a la víctima.  Rechazan las políticas de terror y de abuso que el Estado impone a través de sus instituciones, evidenciando el abuso y represión policial en medio de la crisis de salud pública. Alejados de garantizar los derechos humanos y La Policía Nacional los está violentando.
El comunicado exige que se retire del cargo a las mujeres y hombres miembros de la Policía involucrados en el caso de manera inmediata. Además que se realicen las respectivas investigaciones que esclarezcan los casos de abuso y violencia  realizados por la Fuerza Pública en Colombia.
Finalmente, exigen a la Alcaldía de Bogotá, en cabeza de Claudia López, un seguimiento riguroso al abuso policial dentro de la ciudad y la desmilitarización de los territorios, porque  están aumentando los casos de violencia de género.  Proponen que se reactive de manera inmediata la Mesa Distrital de Seguimiento al Abuso Policial, de cara a enfrentar la violencia hacia las mujeres y para fortalecer las garantías sociales en medio de la actual pandemia.
https://trochandosinfronteras.info/abuso-y-violencia-sexual/ 
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Denak ez du balio / No todo vale (Cast/Eusk)

Que no nos precaricen más en nombre de nuestra salud, que no nos individualicen más, que no nos aíslen ante múltiples violencias, que no reduzcan nuestros derechos

[Castellano] 
NO TODO VALE
Ante la aparición del Covid-19, queremos plantear una serie de inquietudes, opiniones y preguntas que nos surgen en torno a la situación que estamos viviendo. Teniendo en cuenta las múltiples conclusiones que esta cuarentena y todo lo que escuchamos diariamente en torno a la misma, desde el Grupo de Trabajo de Sanación de Bilgune Feminista queremos compartir nuestra visión, con el fin de cuestionar el discurso predominante y que contribuya a abrir nuevas miradas sobre la situación.
Se habla constantemente de «salud» y «vida», entre las amistades, en casa, en las redes sociales, en los medios de comunicación o los políticos. Se han adoptado medidas severas para interrumpir la transmisión del virus, que pueden afectar al bienestar y la salud de las personas (aislamiento, sedentarismo, ansiedad, cuidados y dolores). Pero al mismo tiempo, han surgido alternativas ciudadanas que han reivindicado la necesidad del cuidado mutuo y colectivo y se han creado redes para ello: redes de ayuda vecinal, ofertas de formación gratuitas diversas…
En este contexto, nos gustaría traer al debate el carácter político que tiene la salud. De hecho, el enfoque de la salud que se está extendiendo con el tema del virus defiende la ausencia de enfermedades, y se dice que todos estamos metidos en una «guerra» contra ellas. El virus se nos presenta como un «enemigo» que viene de fuera (de otro país y desde fuera de nuestro cuerpo) y de ahí parte toda la intervención. Así, en lugar de poner el foco en la salud, se ha puesto en otra parte, es decir, en el miedo, en el control o en las diversas restricciones.
Pero ante el coronavirus, no todo vale. Deberíamos hablar más de nuestros cuerpos, de nuestros territorios y de nuestros modelos de vida. Y deberíamos preguntarnos cómo nos afectan la precariedad, los ritmos rápidos de vida, la pérdida de soberanía, la violencia, el estrés, la alimentación procesada y transgénica, la contaminación del aire, los cánones corporales, los dolores no expresados, los sistemas centrados en la producción, las privatizaciones de servicios, las comparaciones y autoexigencias, los juicios hacia los demás … Todo ello nos impide desarrollar la salud de una manera integral y, por tanto, nos mostramos mucho más vulnerables y débiles ante patógenos como virus u otros.
Nosotras asociamos la salud con la integridad, con el bienestar físico, emocional, mental y social, con las capacidades y oportunidades para llevar adelante nuestras vidas y proyectos vitales. Por eso, creemos que no ayuda la difusión de la histeria colectiva. Esta situación de alerta que estamos viviendo nos está provocando una incapacitación y una pérdida de poder sobre nuestro cuerpo. El miedo ha entrado en nuestros cuerpos y así estamos delegando el poder a ciegas: en los expertos, en los políticos y, también, en la policía. Mediante la culpa y la personalización de la responsabilidad, se está poniendo todo el peso en el individuo: «¡cuidado!, ¡si sales a la calle contagiarás y matarás a la gente!», «¡denuncia al vecino!».
De esta manera, nos han convertido en cómplices de los mecanismos represivos que están despojando de las responsabilidades a las instituciones y a las élites. En estos días se han desplegado fuerzas policiales en pueblos, ciudades y carreteras, además de militarizar las fronteras. Se ha extendido el desconocimiento, la incertidumbre y el aumento de la represión como única fórmula para responder a la vulnerabilidad que vive la sociedad. Al parecer, sólo mediante el castigo somos capaces de actuar con sentido común, solidaridad o con responsabilidad. Pero sabemos que su presencia no hace sino aumentar la doctrina del “shock” y el control.
Esta situación de crisis ha hecho aflorar otra crisis que es de cuidados y bienestar viene de lejos, y nosotras queremos asumir nuestras responsabilidades, las que nos corresponden, ni más ni menos. Que no nos traten como a tontas. Consideramos cuestionable la proporcionalidad de las medidas adoptadas, ya que a través de la alarma se ha difundido información contradictoria. Por ejemplo, el año pasado, en 2019, en el Estado español se detectaron 270.000 casos de cáncer, de los cuales murieron 53.000. El año pasado se detectaron 525.300 casos de gripe y 6.300 fallecimientos por gripe y 10.000 por neumonía, por no mencionar otros miles y miles de muertes (datos facilitados por Karmelo Bizkarra Maiztegi). Se nos deben explicaciones y transparencia, en la medida en que son responsabilidades públicas.
Para cuando nos dimos cuenta, entramos en un arresto domiciliario. Pero no todas, queremos recordar a las que no pueden quedarse en casa, especialmente a las cuidadoras que atienden a los personas, enfermeras, auxiliares de enfermería, limpiadoras … La mayoría mujeres, y de sectores precarizados. Todavía, previendo que esta situación se prolongue, pedimos que se actúe con proporcionalidad, sensatez, serenidad y que se apliquen políticas que tengan en cuenta las necesidades de las personas, con medidas para hacer frente al aislamiento y sus consecuencias.
Que no nos precaricen más en nombre de nuestra salud, que no nos individualicen más, que no nos aislen ante múltiples violencias, que no reduzcan nuestros derechos, que no nos dejen sin sueldo o que no nos hagan responsables de todos los cuidados de los familiares. Porque la salud es mucho más que ir contra el virus, nos gustaría aprovechar esta parón para respirar, para dejar que la naturaleza se regenere, para reflexionar sobre las dinámicas de nuestro día a día y para imaginar vidas más habitables. Y cuando esto acabe, ante las consecuencias que la crisis va a tener en la salud, en la pérdida de soberanía y en la economía; y también ante las nuevas oportunidades que se van a generar, busquemos el camino para estar cerca, tejer redes de cuidado mutuo y poner las vidas en el centro. Sabemos hacer el camino.
En Euskal Herria en marzo de 2020, en cuarentena por Coronavirus.

[Euskara]
DENAK EZ DU BALIO
Covid-19aren agerpenaren aurrean bizitzen ari garen egoeraren inguruan sortzen zaizkigun hainbat kezka, iritzi eta galdera plazaratu nahi ditugu. Berrogeialdi honek eta aurretik ere honen inguruan egunero entzundakoak eragiten ari diren hainbat ondorio kontutan hartuta, Bilgune Feministako Osatze Lan Taldetik gure ikuskera partekatu nahi dugu, nagusitu den diskurtsoa zalantzan jartzeko asmoz eta egoeraren inguruko beste begirada batzuk zabaltzeko lagungarria izango delakoan.
“Osasuna” eta “bizitza” hizpide dira, uneoro, lagunartean, etxean, sare sozialetan, komunikabideetan edo politikarien ahotan. Birusaren transmisioa eteteko neurri latzak hartu dira, pertsonon ongizatean eta osasunean eragin dezaketenak (bakartzeak, sedentarismoa, antsietateak, zaintza eta doluetarako ezintasunak). Baina aldi berean, elkarzaintzeko beharra aldarrikatu eta horretarako sareak sortu dituzten alternatiba herritarrak ere sortu dira: auzolaguntza sareak, askotariko doako formakuntza eskaintzak…
Testuinguru honetan, osasunak duen izaera politikoa ekarri nahi genuke eztabaidara. Izan ere, birusaren kontuarekin hedatzen ari den osasunaren ikuspegiak gaixotasunik eza defendatzen du, eta horren kontrako “guda” batean sartuak omen gaude denak. Birusa kanpotik (beste herrialde batetik eta gure gorputzetik kanpo) datorren “etsai” moduan azaltzen zaigu, eta hortik abiatzen da esku-hartze guztia. Horrela, fokua osasunean jarri beharrean, beste nonbaiten jarri da, alegia, beldurrean, kontrolean edota forma askotako murrizketetan.
Baina koronabirusaren aurrean, denak ez du balio. Gehiago hitz egin beharko genuke gure gorputzez, gure lurraldeez eta gure bizi ereduez. Eta galdetu beharko genuke nola eragiten diguten, besteak beste: prekarietateak, bizi erritmo azkarrak, burujabetzaren galerak, indarkeriak, estresak, elikadura prozesatuak eta transgenikoak, aire kutsadurak, gorputz-kanonak, adierazi gabeko minak, produkzioan zentratutako sistemak, zerbitzuen pribatizaioak, elkar-konparaketak eta autoexijentziak, besteekiko juizioak… Horrek guztiak galarazten baitigu osasuna modu integral batean garatzea, eta ondorioz, birus edo bestelako patogeno batzuen aurrean ahultzen gara.
Osasuna osotasunarekin lotzen dugu, ongizate fisikoa, emozionala, mentala eta sozialarekin, hain zuzen ere, gure bizitzak eta bizi proiektuak aurrera eramateko gaitasunak eta aukerak izatearekin. Horregatik, uste dugu ez dela lagungarria histeria kolektiboaren zabalpena. Bizitzen ari garen alerta egoera honek gure gorputzak desgaitzea-boteregabetzea eragiten digu. Ikara sartu da gure gorputzetan eta honela itsu-itsuan ari gara boterea delegatzen: adituengan, politikariengan, eta, baita poliziarengan ere. Erantzukizuna pertsonalizatzearen eta erruaren bidez, norbanakoaren bizkar jartzen ari da ardura osoa: “Kasu! kalera ateratzen bazara jendea kutsatu eta hilko duzu!”, “salatu ezazu bizilaguna!”.
Modu horretan, mekanismo errepresiboen konplize bihurtu gaituzte, instituzio eta eliteen ardurak deuseztatzen ari diren bitartean. Egunotan indar polizialak hedatu dituzte herri, hiri eta errepideetan, baita mugak militarizatu ere. Ezjakintasuna zabaldu da, eta errepresioaren gorakada jendarteak bizi duen zaurgarritasunari erantzuteko formula bakartzat hartu da. Zigorrekin ez bestela ezin omen dugu zentzuz jokatu, elkartasunez aritu edo arduratsuak izan. Baina jakin badakigu, haien presentziak “shock”aren doktrina eta kontrola areagotzea besterik ez dakarrela.
Krisi egoera honek, aspalditik zetozen bestelako zaintza eta ongizate krisi bat azaleratu du, eta guk gure erantzunkizunak hartu nahi ditugu, dagozkigunak, ez gehiago eta ez gutxiago. Ez gaitzatela inozoak bezala tratatu. Hartutako neurrien proportzionaltasuna zalantzagarria dela deritzogu, alarmaren bidez zabaldu baita kontraesanez betetako informazioa. Esaterako, iaz, 2019an, Espainiar estatuan 270.000 minbizi kasu antzeman ziren, eta horietatik 53.000 hil ziren. 525.300 gripe kasu antzeman ziren iaz, eta 6.300 lagun hil ziren gripearekin eta 10.000 lagun neumoniarekin, beste milaka eta milaka heriotzak ez aipatzearren (Karmelo Bizkarra Maiztegik emandako datuak). Azalpenak eta gardentasuna zor zaizkigu, erantzukizun publikoak diren heinean.
Konturatu orduko etxeko espetxealdietan sartu gara. Baina ez denak, gogoan izan nahi ditugu etxean geratu ezinik, bereziki, herritarrak zaintzen ari diren zaintzaileak, erizainak, erizaintzako laguntzaileak, garbitzaileak… gehienak emakumeak, eta sektore prekarizatuetakoak. Oraindik ere, egoera hau luzatuko dela aurreikusiz, proportzioz, zentzuz, lasaitasunez jokatzea eskatzen dugu eta pertsonen beharrak kontuan izango dituzten politikak aplikatzea, isolamenduari eta horren ondorioei aurre egiteko neurriekin.
Gure osasunaren izenean, ez gaitzatela gehiago prekarizatu, gehiago indibidualizatu, askotariko indarkerien aurrean bakartu, gure eskubideak murriztu, soldata gabe utzi edota etxekoen zaintza guztien arduradun bilakatu. Osasuna birusaren aurka joatea baino askoz gehiago delako, baliatu nahiko genuke geldialdi hau arnasteko, naturari birsortzeko aukera emateko, gure egunerokoaz hausrnartzeko eta bizitza bizigarriagoak irudikatzeko. Eta hori amaitzean, krisialdiak osasunean, burujabetzaren galeran edota ekonomian ekarriko dituen ondorioen eta sortuko dituen aukera berrien aurrean, bilatu dezagun bidea gertu egoteko, elkar zaintzeko sareak josteko eta bizitzak erdigunean jartzeko. Bidea egiten badakigu.
Euskal Herrian 2020ko martxoan, Koronabirusagatiko berrogeialdian.
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Argentina. 190 casos de violencias hacia el Colectivo LGBTIQ+ durante 2019


En el marco del Día de la Visibilidad Travesti Trans, el Observatorio MuMaLa “Mujeres, Disidencias, Derechos” presentó el martes 31 de marzo el Registro Nacional de Violencias hacia el Colectivo Diverse Disidente, con los datos relevados desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2019 a través de medios gráficos y digitales.
Los 190 casos de violencias hacia el colectivo LGBTIQ+ durante 2019 implican 1 hecho cada 5 días: 110 fueron ataques de odio, 12 crímenes de odio y 68 trans/travesticidios sociales.
El 42% de las víctimas fueron travestis y mujeres trans, 9% varones trans, 46% otras identidades diversas, y del 3% no hay datos.
En cuanto a los tipos de violencia, y siguiendo la Ley de Protección Integral de las Mujeres. Ley: 26.485, el 57% fue física, 74% psicológica, 8% sexual, 4% económica, 14% simbólica.
El 50% de las víctimas sufrió más de un tipo de violencia, 42% requirió atención médica, en el 28% de los casos se vulneró su identidad autopercibida, y en el 10% de los casos fueron crímenes de odio.
Respecto al lugar donde ocurrió el hecho: 44% fue en la vía pública, 11% en una propiedad privada, 9% en una institución educativa, 9% en un boliche, 8% en la vivienda de la víctima, 6% en el ámbito de la salud, 5% en dependencias policiales, 3% en descampados, 2% en ámbitos de la justicia, 2% en el trabajo de la víctima, 1% en comercios.
El 54% de los agresores eran desconocidos de la víctima, 17% conocidos (vecinos, compañeros de estudio, compañeros de trabajo, etc), 12% miembros de las Fuerzas de Seguridad, 7% profesionales de la salud, 3% profesionales de la educación, 3% Sin Datos, 2% periodistas, 2% operadores de la justicia. Además, en el 38% de los casos los agresores fueron varias personas.
El 62% de las víctimas realizó la denuncia una vez ocurrido el ataque.
En cuanto a los 68 travesticidios sociales, cabe señalar que travesticidio social refiere a un conjunto de exclusiones que se dan hacia el colectivo travesti trans (expulsión de sus hogares, dificultad para acceder al sistema salud, educación, trabajo, entre otros) que llevan a la precariedad de su bienestar y a la reducción de la expectativa de vida.
En este sentido, el 100% de las identidades que atraviesan esta problemática son travestis y mujeres trans.
La mayoría de estos casos se dieron por falta de acceso al sistema de salud.
“Creemos fundamental aprovechar el día de la visibilidad travesti trans para tomar conciencia acerca de la vulnerabilidad en la que se encuentra nuestro colectivo, más en este contexto en dónde el aislamiento social preventivo y obligatorio deja sin trabajo a la gran mayoría de nuestras compañeras que sobreviven a base de changas o ejercen la prostitución. El tratamiento del Cupo Laboral Travesti Trans, impulsado por Diana Sacayan, la efectiva implementación de la Educación Sexual Integral, espacios de salud y educación inclusivos y el respeto a nuestras identidades son herramientas concretas para afrontar nuestras problemáticas y construir una matria libre, justa e igualitaria”, afirmaron desde MuMaLa.
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https://www.redeco.com.ar/nacional/generos/28713-190-casos-de-violencias-hacia-el-colectivo-lgbtiq-durante-2019
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jueves, 2 de abril de 2020

Chile. Joven aborta, después de ser la única detenida por la policía en la Villa Francia el 29 de marzo, Día del Joven Combatiente

Reproducimos la declaración pública de distintas y gran cantidad de organizaciones sociales y territoriales.
Declaración que como medio de información suscribimos.
Declaración Pública
A la opinión pública en general
Declaramos lo siguiente:
Santiago y regiones, 1 de abril de 2020
El pasado domingo 29 de marzo, mientras se desarrollaban hechos de represión y enfrentamientos en Villa Francia por parte de agentes del Estado, una joven pobladora de 21 años mientras se dirigía a su departamento fue interceptada por un piquete de Fuerzas Especiales, siendo detenida por efectivos a las 16 hrs. a 20 metros de su casa.
Fue golpeada y reducida con violencia innecesaria por carabineros a pesar de indicarles su estado de embarazo y que solo se dirigía a su domicilio. Los efectivos policiales le propinaron una patada en su espalda, cayó al piso, y le sujetaron del cuello y su brazo derecho, otro efectivo la tomó del brazo izquierdo subiéndola al carro policial.
Fue la única persona detenida ese día en Villa Francia. Luego de tenerla media hora recorriendo la población, tiempo durante el cual inhaló mucho gas lacrimógeno que ingresaba al carro policial, fue ingresada a otro carro policial y trasladada a la 58° Comisaría de Estación Central.
Durante su traslado a la comisaría, la joven solicita un baño y ser atendida por personal médico ya que empieza a sentir dolor vulvar percatándose de que estaba sangrando profusamente.
En ningún momento fue bien tratada, se burlaron de ella en ambas peticiones, además de requisar su teléfono y privarle de contacto con su familia, carabineros se sacó fotografías con su celular continuando con el maltrato psicológico respecto de la paternidad y las condiciones de su embarazo.
En su traslado al centro asistencial, el carro es manejado con brusquedad consiguiendo que cayera y se golpeara durante el trayecto. Fue atendida en el CESFAM Padre Vicente Irarrázaval, donde fue atendida por un médico de turno quien minimizó la situación e indicó su traslado a Hospital San Borja Arriarán unidad de maternidad. En ningún momento se le permitió tomar contacto con algún familiar.
Al llegar a la unidad de maternidad alrededor de las 17:20 hrs fue atendida por la Matrona de turno en la Unidad, PERLA ALEJANDRA BALANDA TORREALBA, quien nuevamente maltrató verbalmente y responsabilizó a la joven de su estado, actuando de manera negligente. Le dio golpes en el brazo y empujones para que se recostara, le quitó una zapatilla y bajó su pantalón procediendo a la introducción del espéculo. Todo esto fue con excesiva molestia y mal trato de la profesional, evidenciando en todo momento brusquedad en su tono de voz y sus formas de actuar frente a la situación. Reviso su útero, limpia, retira el espéculo y confirma su embarazo mencionando que tiene 12 semanas, lo que no es efectivo ya que la joven presentaba menos tiempo. Nuevamente Valentina es increpada por la profesional por cuestionar sus conocimientos y pretender que sabía más de su propio cuerpo que ella como profesional de la salud
Posterior a esto es despachada del hospital, sin saber detalles de su atención médica, trasladada por carabineros quienes fuman al interior del carro hostigándola nuevamente arrojándole el humo en la cara.
Una vez en la 58° comisaría, siendo las 21 horas aproximadamente, toman contacto con su hermana para informar su detención solicitando que le lleven toallas higiénicas y un polerón, no entregando más detalles. Su padre es quien va a buscar a la joven a la comisaría desconociendo toda la situación padecida.
Valentina es liberada y se retiran del lugar, sin ningún otro antecedente por parte de carabineros, solo que todos los detalles serán remitidos a Fiscalía y que desde ahí la citarán prontamente.
Al día de hoy, Valentina se encuentra hospitalizada en el mismo centro asistencial, tuvo que ser llevada por su familia el día lunes para recibir atención debido a sus fuertes dolores y sangrado. En dicho centro asistencial se constató que ya no existía saco gestacional, sin precisar más allá sus causas.
Creemos que todo lo vivido por Valentina, fue absolutamente injusto y cruel, provocándole un dolor innecesario además del maltrato institucional por parte de funcionarios policiales y la funcionaria del Estado.
Reconocemos que este hecho se enmarca en la violencia obstétrica, a la que día a día son sometidas las mujeres pobres en distintos centros asistenciales, pero también la práctica permanente de la violencia política sexual que muchas mujeres y disidencias están viviendo por parte de agentes del Estado.
Esta práctica es parte de las policías desde la Dictadura, es parte de la lógica del poder patriarcal y recrudece en contextos de violencia estatal legitimada por el gobierno.
Como Familia y junto a las organizaciones firmantes pedimos apoyo y difusión de esta declaración, porque tenemos fresco el caso de la suboficial Thiare Vergara Torres y las penas mínimas cuando de perseguir a los agentes policiales del Estado se trata.
Hacemos un llamado en especial a las redes feministas y organismos de derechos humanos a sumarse y estar alertas de las futuras acciones que podamos levantar y coordinar para conseguir justicia y que se persigan a les culpables, como también las responsabilidades por su actuar negligente. Sabemos que en este contexto de Pandemia el escenario es complejo, pero la solidaridad no está en cuarentena.
Agradecemos desde ya la solidaridad y difusión de esta declaración, creemos en el derecho a justicia, verdad y reparación en tiempos donde la represión ha dejado muerte, tortura, mutilaciones, prisión política y tratos inhumanos.
Confiamos en el legítimo derecho a revelarse de este pueblo que se levanta en dignidad una y otra vez.
¡La violencia política sexual es terrorismo estatal!
Saludos fraternos a quienes luchan y se alzan en cada territorio.
Familiares de Valentina
Memorias de Rebeldías Feministas
Pobladoras y pobladores de Villa Francia
Organizaciones Sociales de Villa Francia
Comisión de observadores DD.HH. de Casa de Memoria José Domingo Cañas
Colectiva Inkieta, Rancagua
Colectiva La Huelga Va, Santiago
Colectivo Olla Revuelta, La Serena
Asamblea Feminista de la Serena
Colectiva Circulo de Mujeres Agua Lunar, San Antonio
Fundación por la Memoria Rocas de Santo Domingo, San Antonio
Red Chilena contra la violencia hacia las mujeres, Sexta región
Red de colaboradores de Victimas de Trauma Ocular
Colectiva Patiperras de la Serena
Londres 38
Espacio de Memorias
Asamblea territorial Villa Frei
Asamblea Territorial Villa Olímpica
Junta de vecinos Población la Victoria, Pedro Aguirre Cerda
Asamblea de mujeres de Pudahuel
OFAPP
Organización Añañuca
Puerperas en revolución
Asamblea Territorial Villas Unidas
AFZO – Articulación Feminista Zona Oriente
Colectiva Feministas Constituyentes
Comité Socioambiental Feminista CF8M
Colectivo Cholas Disidentes
Somos Cerro Blanco
Grupo de Memoria Renca de Pie
Red de Sitios de Memoria
Red Social Dávila Segura
Colectiva Mujeres Luchando
Asamblea popular metro la granja
Asamblea Feminista Barrio Brasil
Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad
Bloque Oriente Secundario
Mujeres en Red Zona Sur
Asamblea Territorial Las Parcelas
Colectivo territorial Las Brujas, Villa Francia
Asamblea Feminista Independencia
Secretaria General Sindicato Profesionales y Técnicos Metro de Santiago
Coordinadora Feminista Peñalolén
Coordinadora Por la Libertad de lxs Presxs Políticxs 18 de Octubre
Consejo de Salud El Barrero
Coordinadora Feminista 8M
Asamblea Sánchez Fontecilla
FEM Las Condes
TrenzaSueltas, Rancagua
Acción Feminista Ñuñoa
Mujeres y disidencias Quinta Normal
Derechos humanos cordón poniente
Revista El Topo
Corporación Memoria Borgoño 1470
Asociación Nacional de Funcionarios de Sernameg
Escena, Crítica y Memoria
Asamblea territorial villa Los Jardines
Almatriz
Asamblea Autoconvocada Barrio República
Brigada Feminista Marta Neira
Corporación La Serena Dieciséis de Octubre
Asamblea Territorial Walker La Florida
Unidad Social Ñuñoa
Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres
Círculo de mujeres de San Joaquín
Mujeres Autoconvocadas de Macul
Hilanderas
Asamblea de postgrado de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile
Movimiento Pedagógico Sexta
Trabajadores de la sexta región FETRASER
Colectivo Alba Violeta
Colegio Andino Antuquelen
Colectiva Feminista de Lo Espejo
Estación Central Feninista
Asamblea Territorial Empart
Izquierda Guevarista de Chile
Juventud Guevarista de Chile
Asamblea feminista Barrio Yungay
Colectivo las Violetas Sur
Pasaje Guillermo Subiabre VF
Comite de Vivienda Villa Olímpica
Asamblea Feminista La Reina
Asamblea El Alba Las perdices Rucalhue (Pte Alto)
La Uslera – Red de Abastecimiento Feminista
Paz fruto de la Justicia. Mujeres iglesia
Humanidades a la calle
Primera línea prensa
Asamblea Los Alerces
ONG ESEO
Instituto Estudios Críticos de Chile
WAF
Colectiva Ciclista Feminista CicloAcción
Asamblea territorial Benito Rebolledo
Círculo de Mujeres Agua Lunar
Coordinadora No Más Violencia de Género Puerto Montt
Comparsa La Jardinera
Movimiento Anticapitalista/ Juntasyalaizquierda
Editorial Popular La Pajarilla
Agrupación de música “La Pañoleta”
Tierra y Territorio, lesbianas feministas antirracistas
Colectiva hidrofeminista la gota negra
Asamblea Plaza Guillermo Franke, Ñuñoa
Colectivo La Chusma
Colectiva hierbamala
No más AFP Macul
Maleza silvestre
Colectivo Historias Desobedientes – Chile. Familiares de genocidas por la Memoria, la verdad y la justicia
La bandurria marcha
Revista La Estaca
Afep
Colectivo Bugambilia. Narrando gráficas
Asamblea autoconvocada Villa Portales
Red de Emprendedoras Cajón del Maipo
Colectiva Las Javieras
Sindicato Trabajadoras y Trabajadores a Honorarios U. de Chile
Unión de Asociaciones chilenos en Francia
ONG Hijas e Hijos del Exilio Chile
Asamblea Autoconvocada Villa Santa Elena
Colectiva Urdiendo Memorias
Radio Humedales
Casa Mundanas, Centro y Escuela de Terapia Feminista
Centro por la Memoria La Monche
Poder Constituyente Parque Ramón Cruz
Agrupación Ingenieros Forestales por el Bsque nativo AIFBN
Asamblea Territorial Pudahuel Sur
Revista DeFrente
Asociación de ex-presos políticos chilenos Francia
Tramus, simuval, mus.a
DDHH poniente
Fortalezade mujer de lo espejo
Coordinadora Territorial de Rengo
Mujeres de Plaza Ñuñoa
Editorial Quimantú
Gata diabla – Editorial Cartonera
Encuentro de Mujeres Antofagasta
Grupo amigas-os de Reinalda Pereira Plaza
Corporacion Humanas
Frente de mujeres populares
Academia de Telar, Barrio Matta Sur
Comité feminista Cordillera
AGRUPACIÓN DE MUJERES DEMOCRÁTICAS
Acuerpamiento Feminista de Mujeres y Disidencias Puente Alto.
Directiva Junta de Vecinos Parque Juan XXIII,Ñuñoa
Federación de Estudiantes Universidad de Chile – FECH
COMISIÓN ÉTICA CONTRA LA TORTURA
Coordinadora de Asambleas Territoriales de Puente Alto
Colectivo Resistencia Pudahuel Sur
Comisión de DDHH colegio de Enfermeras
Comunidad La Esquina ( La Reina)
Bajo Tierra Ediciones. Editorial independiente
Illihue de Villa Francia
Agrupación por la Memoria Histórica Providencia Antofagasta
Colectiva Disidencias
Mujeres Comunistas Regional Capltal
Los que sobran MONTREAL
Comisión Derechos Humanos de Quilpué
Ni una menos
Movimiento Todos a la Moneda
Organización Internacional de DD. HH.18.10
Cabildo desde los Derechos Humanos Quilpué
FUNDACION CIUDADANA DE DERECHOS HUMANOS
Asamblea general de mujereslesbianas Colonis Alemania
Red por la Igualdad e Inclusión IGUAL ATACAMA.
Coordinadora Feminista de Atacama
Colectiva Feminista Petorca
Coordinadora Feminista de Punta Arenas
CF8M Rancagua
CF8M Osorno
CF8M Maule
Asamblea de Mujeres del Gulumapu
Feministas Libres de Atacama
Colectiva Teresa flores
Colectiva Poderosas Atacama
Asamblea Feminista Temuco
Juntas y revueltas, Las Cabras
Manolas Despatriarcadas
Red de apoyo Justicia Para Yini Sandoval y sus tres hijos
Colectiva Feminista Ckalama
Mujeres en Resistencia del Gulumapu
Colectiva Feminista de Quinta de Tilcoco
Colectiva feminista cuerpo violeta
Red de mujeres por la defensa de sus derechos La Ligua.
Vivas Nos Queremos Talca
ONG Matria Fecunda
Las Constituyentes
Acción Feminista Ovolucionaria
Observatorio Mujeres y Medios
CF8M Valparaíso
Colectiva mujeres libres Pichilemu
Asamblea Autoconvocada de San Esteban
Segex
Red de Apoyo Machi Celestino
Asamblea Atoconvocada Villa Santa Elena
Asamblea Territorial Sector Sur de Villa Alemana
Vocalía Laboral Usach
Vocalía de Género Usach
Cooperativa Onergia
Colectiva La Bandada
Asamblea Territorial 11 Villa Alemana
Hijas del Páramo
Asamblea Mujeres de Quilpué
Colectiva Hartas Mujeres
Fuerza de Bases
Asamblea Autoconvocada Plaza Panamá
Comisión Ética Contra la Tortura
Feministas Autónomas
OGN Reconstruyendo Espacios
Junta de Vecinos Parque Ramón Cruz
Asamblea Territorial Plaza Bogotá
Movimiento por el Agua y los Territorios
Asamblea territorial Juan Antonio Ríos
Colectivo Las Tortolas
Colectiva Loba Insurrecta
Comité de Defensa y Promoción de Derechos Humanos de La Legua
Escuela popular feminista Profesora Mara Rita
Agrupación de adelanto Belloto Norte
Asamblea del Café
Agrupación Familiares Víctima de Femicidio
Colegio de Profesores Provincial San Antonio
Comisión DDHH – Asamblea Autoconvocada Barrio Yungay
Mujeres Autoconvocadas 18-O
Grupo Sayén mujeres contra todas las violencias La Granja
CECT
Asamblea de Jóvenes Autoconvocadxs La Reina
Banda Dignidad
Mesa participativa barrial Lo Plaza ( Ñuñoa)
Colectivo Cultural LA REVUELTA – Santiago
SANKA Teatro
Asamblea Autoconvocada Villa Santa Elena
Colectivo Histórico Barrancas
Fedeprus Aconcagua
Asamblea Territorial Destituyente – La Reina
Salvaje Decibel Piño
Taller Arpilleras, Sitios y Memoria Valparaíso
Espacio liberado el Jardín – Cerro Navia
Bbs Paranoicos
Asamblea Cerro Navia Feminista
Compañía de Teatro Los Barbudos
Resistencia Y Libertad
Fuerza Cultural
Brigada Propaganda Feminista
Pan y Rosas Teresa Flores
Teatro y Memoria CCLF
Escuela de Formación Integral y Cultural Las Siete Puertas
Asamblea Los Locales (Puente Alto)
Agrupación Lésbica Visibles
Colectiva Con ellas (Quilicura)
Corporación Utera
Coordinadora 18-O Por la Asamblea Constituyente, de Valparaíso
Movimiento anticapitalista
Vecinos organizados Villa O’ Higgins sector 2
Asamblea Walker Martinez La Florida WAF
Asamblea Territorial Tierra Florida
Monitora comunitaria lactancia
Periodista y defensora de Derechos Humanos, Observatorio Ciudadano
TALM TALCA
Centro Cultural y Social Suma Phaxsi
KILTRAS
La gran comparsa del pueblo
COLECTIVA LAS OTRAS
Defensoría Popular
MIT Movimiento Internacional de los Trabajadores
Cabildo San Juan (Pirque)
Asamblea Feminista Curicó
Colectiva Aquelarre Feminista /Iquique
La Guacolda Medio
Observatorio Tarde de Papel
Collectif français des marraines et parrains des prisonniers de la révolte sociale au chili
Coordinadora de Estudiantes Despiertxs (CED)
Colegio de arqueólogas y arqueólogos de Chile
Crisálida Geupo Autpayuda Mujeres
Asamblea Territorial Marga Marga
Cepa Inba
BiblioVega El fruto de los libros
Periódico El Irreverente
ONG CODECIAM
Movimiento de trabajadoras/es Clotario Blest
Grupo de Estudios Feministas, Rancagua
Corporación Comité de servicio chileno, COSECH
Federacion Nacional de trabajadoras/es del Area Social FENTTAS
Congreso de los Pueblos-Chile
Animalistas San Bernardo
Colectiva Horadar
Asamblea Feminista Plaza Ñuñoa
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Construyendo el sujeto de clase en todas sus dimensiones




La opresión de la mujer ha sido un tema muy estudiado durante la historia desde puntos de vista diversos. Esto ha dado la opción a debates sobre el tema que han ido desarrollando diferentes hipótesis de trabajo que responden desde el origen de la opresión, hasta las funciones que cumple o los intereses que alimenta.
Estas tesis claramente han desembocado en distintas propuestas políticas, muchas veces contrapuestas, que desde su visión intentan responder a la problemática.
Como aportación a la historia de esos debates, el pasado mes de febrero tuvimos opción de participar en una conversación con Isabel Benítez (1) que el movimiento estudiantil organizó dentro de la edición 2020 de la Herri Unibertsitatea. La mesa tuvo gran interés por su capacidad para abordar la complejidad e integridad del tema, el cual intentamos afrontar desde una clara perspectiva de clase. El siguiente análisis intenta resumir las ideas y conclusiones que el encuentro nos dio la oportunidad de compartir y reflexionar.

El papel de la subordinación de la mujer en la dominación capitalista
Es una labor importante descifrar cuáles han sido los procesos históricos que han hecho que (por lo menos) ciertas sociedades humanas conocidas tengan relaciones de dominación en base al sexo. Rastrear el proceso histórico de transformación de la división sexual del trabajo en la transición del feudalismo al capitalismo nos ayuda en la investigación de las funciones que hoy cumple. Este proceso que opera sobre un proceso amplio de expropiación de bienes comunales, para la creación de un mercado de trabajadores libres, no se olvida de la capacidad reproductiva de la mujer como pieza clave del proceso. El control de la reproducción biológica ubica a las mujeres de la clase trabajadora en una situación de desposesión del control de su propio cuerpo reducido a la categoría de reproductora. La reproducción biológica pasa a ser un proceso sociocultural determinado por la ley de acumulación del capital en base a sus necesidades de fuerza de trabajo. Para ello se dota de diferentes mecanismos, de los cuales cabe destacar la negación de la sexualidad no reproductiva de la mujer y su placer. O, mejor dicho, el placer no sometido al proceso que no sea ni reproductivo, ni mercantil (prostitución, pornografía).
Contrariamente a la reducción de las mujeres de la clase trabajadora a su papel de «amas de casa», desde sus inicios, el capital no las ha despreciado como fuerza de trabajo, pero subordinada a las necesidades históricas de generar más fuerza de trabajo. La inserción selectiva en el mercado de trabajo, como mecanismo de presión a la baja de los salarios, en relación con lo anterior retroalimenta el hecho de que las mujeres asalariadas sean proletarias de segunda, atrapadas en la lógica del trabajo doméstico no mercantil y el asalariado. La división sexual del trabajo legítima que las mujeres obreras sean contratadas en trabajos infravalorados y en peores condiciones. Hay que hablar de la concentración de mano de obra mayormente femenina en sectores de trabajos no cualificados como servicios de salud y cuidado de personas, que cobran los salarios más bajos de todo el abanico de salarios medios por ocupaciones. A esto hay que añadirle que el empleo a tiempo parcial se está convirtiendo en una de las características más generalizadas en las condiciones de trabajo de las mujeres trabajadoras, siendo la ganancia de este un 30% inferior a la de los empleos a tiempo completo. De igual manera cabe mencionar las barreras laborales y riesgos laborales específicos asociados a la «condición de mujer»: bien por la conformación social del género (acoso laboral), bien por la noción de mercancía sexual (acoso sexual) o bien por el ideario acerca del cuidado (ser madre como barrera de entrada o devaluación profesional por proyección de «falta de implicación»). Todo esto da pie a crear una subjetividad económica femenina, que hace que su fuerza de trabajo sea más barata, aumentando el plusvalor absoluto.
Todo esto ha tenido que ir de la mano de un clima ideológico adecuado de sostenimiento de la inferioridad social que legitima este proceso de subordinación, que según la correlación de fuerzas, ha ido más apoyada en mecanismos extramercantiles (la iglesia, por ejemplo) o puramente mercantiles: misoginia del aparato jurídico y administrativo, sesgo androcéntrico de los estudios, presión cosificante sobre las mujeres como objetos de consumo o reproducción de mecanismos disciplinarios dentro de la clase obrera, como la violencia machista. Todo esto ha hecho que la mujer sea un sujeto de segunda en todos los niveles de la realidad social, siendo esto una cuestión estratégica para la burguesía: deja sin capacidades políticas a una parte muy importante de la clase trabajadora, ralentizando continuamente un proceso revolucionario por parte del proletariado.
Estos pilares tuvieron un impacto político directo en la conformación histórica de la clase trabajadora internacional, como ya hemos mencionado por medio de establecimiento de jerarquías y mecanismos disciplinarios internos diferenciales. Procesos opresivos diferenciales que si no se articulan políticamente desde un prisma unitario, desembocan en una brecha política que prioriza la competición entre los diferentes niveles de miseria dentro del proletariado internacional al tiempo que se invisibiliza quién se beneficia de esta estratificación.

Feminismo, ¿Producto moral para el consumo de masas o frente de lucha de clases?
El florecimiento del capitalismo en el siglo XIX, las condiciones socioeconómicas que se estaban desarrollando y la incapacidad (por su propia esencia) de cumplir las consignas de “libertad, fraternidad e igualdad” para los hombres y las mujeres que la revolución francesa había puesto sobre la mesa, hicieron posible el surgimiento del movimiento feminista. Pero la cuestión imprescindible es que la transformación que el capitalismo trajo en la condición objetiva de la mujer, esto es, la integración masiva de la mujer en el trabajo asalariado, creo la cuestión moderna de la mujer, creando posiciones antagónicas entre ellas: mientras que el feminismo tuvo como objetivo la integración de la mujer en la ciudadanía universal, las mujeres proletarias tenían la intención de conseguir las capacidades para revolucionar la realidad social en su totalidad.
Podríamos decir que el feminismo como ideología se crea con el objetivo de conseguir la igualdad formal de la mujer en el marco capitalista, haciendo un llamamiento a la categoría “mujer” de manera abstracta. En el momento en el que el antagonismo de clase desaparece y la mujer burguesa se convierte en aliada, el enemigo se distorsiona. Por un lado, se imposibilita trabajar la cuestión de la mujer trabajadora: es sabido que en toda estrategia interclasista, en algún momento de su desarrollo, los intereses de los propietarios del poder se superponen a los de la clase dominada. Por otro lado, el hombre se convierte en enemigo político, dividiendo de esa manera la clase y perdiendo la capacidad de mejora de las condiciones sociales.
La estrategia propuesta lucha por reformas parciales, con las cuales consigue como mucho la integración de las capas de la clase media femenina al Estado. Al trabajar la cuestión femenina de forma unilateral a la totalidad, el problema no desaparece, solo cambia de forma: ejemplo de ello es que algunas mujeres (las de clase media) han tenido la opción de librarse de la carga de los trabajos domésticos, dejándolos en manos de las mujeres más proletarizadas, que los hacen ahora de manera mercantilizada. De esa manera, se perpetúa la división sexual del trabajo y además, el capital convierte un área hasta entonces no mercantilizada en una relación basada en el valor de cambio, esto es, un espacio basado en la explotación.
No podemos negar que el feminismo ha tomado diversas formas con el paso de los años. Son muchas las corrientes que se han desarrollado en torno a esta ideología, las cuales deben ser estudiadas en profundidad y de manera crítica, para poder sacar aprendizajes políticos. Aun y todo, podríamos decir que ha quedado en evidencia, sobre todo desde los años 1960-70 con el desarme ideológico contra el marxismo, la incapacidad de cambio real como consecuencia de la tendencia hacia la parcialización e individualización de las luchas, creando así la posibilidad para eludir la lucha de clases, al liquidar el marco de totalidad.

La lucha proletaria en el campo de la mujer trabajadora: elementos estratégicos y tácticos
Desde un punto de vista marxista, para superar los problemas de las mujeres oprimidas y explotadas, debemos de tener una concepción científica del mundo, pero la concepción del mundo no es el conocimiento de cualquiera de sus partes, sino el conocimiento del mundo en su conjunto. En este caso, hemos tenido la opción de exponer la función que cumple la subordinación de la mujer trabajadora en la articulación del poder burgués, en la dominación capitalista como totalidad. Claramente, cancelar la función que cumple exige de una estrategia que pueda terminar con el conjunto del sistema e implantar una forma de organización social donde las opresiones no cumplan ninguna función.
Lo anterior implica la necesidad de construir el sujeto de clase en todas sus dimensiones, luchando así contra todas las brechas existentes. De esa manera, es inevitable unir a las mujeres a la lucha de clases y eso exige conectar con la voluntad inmediata de esas masas, esto es, ver cuáles son las necesidades del día a día de las mujeres proletarias y conseguir unir sus necesidades inmediatas con la revolución. Es decir, debemos mejorar su situación actual y orientar esas luchas a aumentar su conciencia de clase y unirlas a la lucha socialista.
El objetivo claramente debe de ser la educación política estratégica de la gente con la que colaboramos, con las masas proletarias, con las mujeres trabajadoras. Y eso como venimos diciendo es un trabajo de comprobación mediante la práctica política: demostrar que los cambios que implica el socialismo son buenos y necesarios para la clase trabajadora. Eso implica que las luchas que vayamos planteando sean reales en cuanto a las capacidades que tengamos en cada momento.
Ese proceso nos dará la capacidad de poder justificar que la hipótesis sindical es válida, siempre que vaya unida a un proceso revolucionario. En otras palabras, las reformas solo valen para mejorar las condiciones de lucha. En efecto, debemos ir confrontando a la burguesía, a sus figuras concretas y las figuras de colaboración que existen dentro del proletariado, para que en un futuro, el incremento de conciencia de clase y esa acumulación de fuerzas haga posible combatir a la burguesía cada vez a mayor escala. Solo mediante este proceso de lucha es posible educar al proletariado, para que entienda que es condición indispensable que tome el poder a escala nacional e internacional para superar su situación de subordinación.
Evidentemente, lo mencionado hasta ahora, requiere de la forma organizativa que tenga la capacidad de cumplir ese objetivo. A saber, el poder proletario organizado frente al poder burgués o el partido comunista: la unidad táctica que dé pie a responder de manera simultánea y homogénea en todos los frentes. No obstante, esto tiene como precondición una unidad estratégica en la que se asuma la estrategia socialista y eso de pie a una articulación de todos los frentes. De esa manera, debemos de analizar cuales son los mecanismos reales que puedan terminar con las expresiones concretas de la opresión. Será indispensable crear las herramientas necesarias para poder trabajar con las masas de mujeres proletarias y hacerles ver la necesidad de una forma organizativa más desarrollada y perfeccionada que tenga la capacidad de terminar con su situación de opresión.
En cuanto a las líneas de trabajo concretas y las formas de hacerles frente, son soluciones que tenemos que empezar a buscar e investigar con urgencia de manera colectiva. Lo que está claro es que deben de tener una reivindicación clara de la noción revolucionaria como noción valiosa, para prevenirnos de modalidades socio-liberales o socialdemócratas, que terminan siendo medidas distractoras. Para ello, será imprescindible combatir por la vía discursiva y sobre todo practica el interclasismo, fomentando una militancia integral y usando la pedagogía del ejemplo.


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miércoles, 1 de abril de 2020

El confinamiento deja en cuarentena el sistema de denuncia de la violencia machista

Aunque el número de denuncias por violencia machista podría reducirse durante el confinamiento, diferentes especialistas en este campo alertan que esto no significa que las agresiones disminuyan



Si tuviéramos que dar por buenas las declaraciones del director adjunto de la Policía Nacional española José Ángel González el pasado jueves en rueda de prensa, llegaríamos a la conclusión de que desde que se decretó el confinamiento por coronavirus, los casos de violencia machista han disminuido milagrosamente en España.
«Detectando a través de las redes sociales como algunas personas están tratando de alarmar sobre supuestos incrementos en el número de delitos cometidos con relación a la violencia de género o doméstica», señalaba el jefe policial. «En los primeros días en que ha estado vigente el estado de alarma, los datos de violencia de género y doméstica se han reducido considerablemente en comparación al mismo período del año pasado», añadía.
Las críticas en las redes a esta declaración no se hicieron esperar. La abogada Carla Valle lamentaba que González considerara que «el delito denunciado es equivalente a los hechos criminales conocidos». También se mostraba crítica la psicóloga especialista en victimología, Alba Alfageme, que consideraba que afirmaciones como la del jefe policial «invisibilizan la violencia machista alimentando más la sensación de aislamiento que pueden sufrir las mujeres y que utilizan los agresores para mostrar más poder sobre ellas «.
Las denuncias bajan, la violencia no
Es probable que mientras dure el confinamiento el número de denuncias se vea reducido, de todos modos la violencia será prácticamente igual. Este hecho se explica por diferentes factores. «La violencia machista es estacional, hay repuntes cuando hay más convivencia, es por eso que muchas denuncias se producen a finales de verano o después de Navidad», explica Alfageme.
Según la psicóloga, durante las vacaciones, el agresor siente que tiene un mayor control sobre la mujer. «Como no tiene que ir a trabajar, puede estar todo el tiempo encima de ella y puede aislarse con mayor facilidad de su entorno; pasa lo mismo con el confinamiento «, considera. Es por ello que las agresiones machistas más comunes en estas situaciones son las psicológicas, ya que las mujeres, si saben que deben estar confinadas, evitan al máximo situaciones que lleven a una escalada de violencia física.
Alfageme explica que en un contexto de tensión psicológica como el que estamos viviendo actualmente, tomar decisiones como llamar a la policía, los servicios sociales o alertar a alguien de confianza «es difícil, porque la mujer no tiene margen de maniobra». «Muchos agresores a comprar y cuando lo hacen se llevan el teléfono de ellas», apunta la psicóloga. Laura Martínez, presidenta del Instituto Catalán de las Mujeres, considera, igualmente, que «las denuncias saldrán después de la cuarentena y además se darán en un contexto de crisis económica generalizada y las mujeres son quienes más sufre en una situación como ésta» .
Es por todos estos motivos que habrá que esperar al final del confinamiento para ver si hay un repunte de las denuncias y para ver si la violencia machista tras semanas de acumulación de tensión deriva en asesinatos. «Cuando las mujeres vean que tienen más libertad de movimientos puede que haya más denuncias y desgraciadamente más agresiones de tipo física», considera Alfageme.
La respuesta institucional en los Països Catalans
Aunque el representante de la Policía Nacional española daba por buenos los datos de la reducción de los casos de violencia machista en los primeros pasos de la cuarentena, desde las administraciones de los Països Catalanns -el Govern Balear y las generalitats de Cataluña y el País valenciano- se tomaron medidas para proteger a las mujeres en situación de vulnerabilidad durante la crisis sanitaria.
A diferencia de José Ángel González, el Instituto Catalán de las Mujeres de Cataluña, el Instituto Balear de la Mujer y la Red de Centros de Mujeres de la Generalitat de Valencia saben que muchas mujeres se encontrarán en una situación muy complicada durante el confinamiento . A esto hay que sumar la disminución de la capacidad de los gobiernos para dar respuesta a las situaciones de violencia machista por culpa de la pandemia. En Cataluña, por ejemplo, los Servicios de intervención especializada (SIE) permanecen abiertos pero con fuertes limitaciones. Sucede lo mismo con los más de 100 Servicios de Información y Atención a Mujeres (SIAD).
Las tres administraciones han reforzado sus servicios de atención telefónica para mujeres, que durante los primeros días de confinamiento han experimentado un aumento en el número de llamadas recibidas. «Ciertamente al inicio hubo un aumento de llamadas al 971178989 aunque ahora hemos visto un descenso», explican desde el Gobierno Balear. En el caso de Cataluña, el teléfono 900 900 120 recibió un 34% de llamadas más en los nueve primeros días de confinamiento que en el mismo periodo de los meses anteriores. En el País Valenciano el total de llamadas recibidas en el 900 580 888 ha superado el millar.
Desde el ICD explican que el aumento de llamadas no debe vincularse con el hecho de que las mujeres en situación de riesgo llamen más. «Gran parte del aumento es de las llamadas que hacen los profesionales de los servicios sociales para saber con qué recursos cuentan en esta situación o de psicólogos privados, por ejemplo, que quieren saber qué herramientas tienen actualmente», dice Laura Martínez. Además la presidenta del ICD afirma que el número de llamadas de las mujeres de entre 18 y 31 años han bajado del 19 al 11% porque se trata de mujeres que en la mayoría de los casos no viven con sus agresores .
Desafortunadamente, durante el confinamiento, es muy difícil llamar a estos números, porque el control del agresor es intenso. Es por este motivo que los gobiernos catalán y balear han habilitado dos números de teléfono móvil -el 639837476 en el caso de las islas y el 671778540 en Cataluña- con el que ponerse en contacto a través de WhatsApp. «Este debe ser el último recurso, por si la situación es límite», explica Martínez. Se sabe que muchos agresores controlan desde su ordenador la cuenta de WhatsApp de las mujeres a las que agreden y además, no ofrece todas las garantías en materia de privacidad.
Un asesinato machista durante el confinamiento
El 20 de marzo una mujer de 35 años fue asesinada por su pareja delante de sus hijos en Almassora. Fue el primer hecho de estas características desde que se declaró el estado de alarma.
Al día siguiente las instituciones convocaron un minuto de silencio en la localidad de la mujer asesinada y el movimiento feminista organizó una cacerolada y una acción desde los balcones que consistía en reproducir la canción «Nos Queremos fuertes» de Cecilia Griffa y el manifiesto de rechazo contra el asesinato. En este manifiesto el movimiento feminista del territorio recordaba la situación de excepcionalidad como resultado del confinamiento. «Debido a la pandemia del coronavirus, son muchísimas las mujeres que se ven confinadas con sus maltratadores, sin poder salir a la calle y terriblemente aisladas. Estamos hartas de ser testigos, con rabia y dolor, como el virus de la violencia machista nunca se termina, sumando diariamente asesinatos, violaciones y agresiones al terrible lista de feminicidios machistas «.

EL CONFINAMENT DEIXA EN QUARANTENA EL SISTEMA DE DENÚNCIA DE LA VIOLÈNCIA MASCLISTA

Tot i que el nombre de denúncies per violència masclista podria reduir-se durant el confinament, diferents especialistes en aquest camp alerten que això no significa que les agressions minvin
Un dels cartells amb el número de telèfon posat en funcionament per la Generalitat de Catalunya a una farmàcia de Barcelona / ALBERT ALEXANDRE
Si haguéssim de donar per bones les declaracions del director adjunt de la Policia Nacional espanyola José Ángel González el passat dijous en roda de premsa, arribaríem a la conclusió que des que es va decretar el confinament pel coronavirus, els casos de violència masclista han minvat miraculosament a l’Estat espanyol.
“S’està detectant a través de les xarxes socials com algunes persones estan tractant d’alarmar sobre suposats increments en el nombre de delictes comesos amb relació a la violència de gènere o domèstica”, assenyalava el cap policial. “En els primers dies en què ha estat vigent l’estat d’alarma, les dades de violència de gènere i domèstica s’han reduït considerablement en comparació al mateix període de l’any passat”, afegia.
Les crítiques a les xarxes a aquesta declaració no es van fer esperar. L’advocada Carla Vall lamentava que González considerés que “el delicte denunciat és equivalent als fets criminals coneguts”. També es mostrava crítica la psicòloga especialista en victimologia, Alba Alfageme, que considerava que afirmacions com la del cap policial “invisibilitzen la violència masclista alimentant més la sensació d’aïllament que poden patir les dones i que utilitzen els agressors per mostrar més poder sobre elles”.

Les denúncies baixen, la violència no
És probable que mentre duri el confinament el nombre de denúncies es vegi reduït, de totes maneres la violència serà pràcticament igual. Aquest fet s’explica per diferents factors. “La violència masclista és estacional, hi ha repunts quan hi ha més convivència, és per això que moltes denúncies es produeixen a finals d’estiu o després de Nadal”, explica Alfageme.
Segons la psicòloga, durant les vacances, l’agressor sent que té un major control sobre la dona. “Com que no ha d’anar a treballar, pot estar tot el temps sobre d’ella i pot aïllar-la amb major facilitat del seu entorn; passa el mateix amb el confinament”, considera. És per això que les agressions masclistes més comunes en aquestes situacions són les psicològiques, ja que les dones, si saben que han d’estar confinades, eviten al màxim situacions que duguin a una escalada de violència física.
Alfageme explica que en un context de tensió psicològica com el que estem vivint actualment, prendre decisions com trucar a la policia, als serveis socials o alertar a algú de confiança “és difícil, perquè la dona no té marge de maniobra”. “Molts agressors van a comprar i quan ho fan s’enduen el telèfon d’elles”, apunta la psicòloga. Laura Martínez, presidenta de l’Institut Català de les Dones, considera, igualment, que “les denúncies sortiran després de la quarantena i a més es donaran en un context de crisi econòmica generalitzada i les dones són qui més pateix en una situació com aquesta”.
És per tots aquests motius que caldrà esperar al final del confinament per veure si hi ha un repunt de les denúncies i per veure si la violència masclista després de setmanes d’acumulació de tensió deriva en assassinats. “Quan les dones vegin que tenen més llibertat de moviments potser hi haurà més denúncies i malauradament més agressions de tipus física”, considera Alfageme.

La resposta institucional als Països Catalans
Tot i que el representant de la Policia Nacional espanyola donava per bones les dades de la reducció dels casos de violència masclista en els primers passos de la quarantena, des de les administracions dels Països Catalans -el Govern Balear i les generalitats de Catalunya i el País Valencià- es van prendre mesures per protegir les dones en situació de vulnerabilitat durant la crisi sanitària.
A diferència de José Ángel González, l’Institut Català de les Dones de Catalunya, l’Institut Balear de la Dona i la Xarxa de Centres de Dones de la Generalitat de València saben que moltes dones es trobaran en una situació molt complicada durant el confinament. A això cal sumar-hi la disminució de la capacitat dels governs per donar resposta a les situacions de violència masclista per culpa de la pandèmia. A Catalunya, per exemple, els Serveis d’intervenció especialitzada (SIE) romanen oberts però amb fortes limitacions. Succeeix el mateix amb els més de 100 Serveis d’Informació i Atenció a Dones (SIAD).
Les tres administracions han reforçat els seus serveis d’atenció telefònica per a dones, que durant els primers dies de confinament han experimentat un augment en el nombre de trucades rebudes. “Certament a l’inici hi va haver un augment de trucades al 971 178 989 encara que ara hem vist una davallada”, expliquen des del Govern Balear. En el cas de Catalunya, el telèfon 900 900 120 va rebre un 34% de trucades més durant els nou primers dies de confinament que en el mateix període dels mesos anteriors. Al País Valencià el total de trucades rebudes al 900 580 888 ha superat el miler.
Des de l’ICD expliquen que l’augment de trucades no s’ha de vincular amb el fet que les dones en situació de risc truquin més. “Gran part de l’augment és de les trucades que fan els professionals dels serveis socials per saber amb quins recursos compten en aquesta situació o de psicòlegs privats, per exemple, que volen saber quines eines tenen actualment”, diu Laura Martínez. A més la presidenta de l’ICD afirma que el nombre de trucades de les dones d’entre 18 i 31 anys han baixat del 19 a l’11% perquè es tracta de dones que en la majoria dels casos no viuen amb els seus agressors.
Malauradament, durant el confinament, és molt difícil trucar a aquests números, perquè el control de l’agressor és intens. És per aquest motiu que els governs català i balear han habilitat dos números de telèfon mòbil -el 639 837 476 en el cas de les illes i el 671778540 a Catalunya- amb el qual posar-se en contacte a través de WhatsApp. “Aquest ha de ser l’últim recurs, per si la situació és límit”, explica Martínez. Se sap que molts agressors controlen des del seu ordinador el compte de WhatsApp de les dones a les quals agredeixen i a més, no ofereix totes les garanties en matèria de privacitat.

Un assassinat masclista durant el confinament
El 20 de març una dona de 35 anys va ser assassinada per la seva parella davant dels seus fills a Almassora. Va ser el primer fet d’aquestes característiques des que es va declarar l’estat d’alarma.
L’endemà les institucions van convocar un minut de silenci a la localitat de la dona assassinada i el moviment feminista va organitzar una casserolada i una acció des dels balcons que consistia a reproduir la cançó “Nos queremos fuertes” de Cecília Griffa i el manifest de rebuig contra l’assassinat. En aquest manifest el moviment feminista del territori recordava la situació d’excepcionalitat com a resultat del confinament. “A causa de la pandèmia del coronavirus, són moltíssimes les dones que es veuen confinades amb els seus maltractadors, sense poder eixir al carrer i terriblement aïllades. Estem fartes de ser testimonis, amb ràbia i dolor, com el virus de la violència masclista mai no s’acaba, sumant diàriament assassinats, violacions i agressions al terrible llistat de feminicidis masclistes”.

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