RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

jueves, 16 de enero de 2014

El poder de Venus, Marozia (891-955)


Hermosa, inteligente y astuta, Marozia fue una de las nobles romanas más poderosas de su tiempo. Su condición de mujer no impidió que Marozia moviera los hilos del poder en unos años conocidos como los años oscuros de la Edad Media. 

Marozia nació el año 891 en Roma, donde vivían sus padres, los condes de Túsculo, Teofilato y Teodora. En el hermoso palacio del Aventino, Marozia tuvo una infancia tranquila. Allí permaneció a la sombra de las intrigas que urdían sus padres y esperando a ser desposada con algún noble poderoso. 

Fue en el año 909, cuando era una hermosa joven de dieciocho años, cuando se casó, por primera vez, con Alberico I, duque de Spoleto, con quien tuvo un hijo, que recibió el mismo nombre que su padre. Marozia quedó viuda en 924 cuando ella y su esposo intentaron controlar el poder en Roma y derrocar al papa Juan X. Tras la revuelta, Alberico era asesinado.

Marozia no se rindió en su obsesión por el poder y se casó con Guido de Toscana, con quien tuvo una hija, Berta. Junto a su segundo marido sí que consiguió deponer y encarcelar al papa Juan X. En 929 Marozia volvía a quedarse viuda y decidía casarse con su cuñado Hugo de Arlés. Fue el nuevo papa, Juan XI, quien salvaría los escollos legales para que el tercer matrimonio de Marozia se llevara a cabo. No en vano, el pontífice era su hijo ilegítimo, fruto de la relación que mantuvo durante años con el que fuera papa entre los años 904 y 911, Sergio III.

El nuevo matrimonio de Marozia provocó la ira de su hijo Alberico, quien se levantó en armas contra su madre y su padrasto. Alberico II consiguió vencer, expulsar a su padrastro y recluir a Marozia en el Castillo de Sant'Angelo. 


Marozia terminaría sus días en un convento de Roma.


 Si quieres leer sobre ella 


El Evangelio de Venus
Alfonso S. Palomares 


lunes, 13 de enero de 2014

La intrépida aviadora, Adrienne Bolland (1895-1975)


Adrienne Bolland decidió hacerse piloto de aviones para pagar sus deudas de juego. La que fuera la pequeña de una gran familia, en la que recibió poco cariño y atención, decidió que debía labrarse su propio futuro. Su carácter intrépido y valiente la convirtieron en piloto en tiempo récord y pasó a la historia de la aviación al convertirse en la primera mujer en atravesar los Antes volando y la segunda en pilotar un avión a través del Canal de la Mancha.

El pequeño terror
Adrienne Bolland nació el 25 de noviembre de 1895 en Arcueil, a las afueras de París, en el seno de una familia de emigrantes belgas. Adrienne tuvo una infancia difícil al ser la pequeña de siete hermanos y no recibir todo el cariño y la atención que ella necesitaba. En su familia la llamaban "el pequeño terror".

Así, Adrienne tuvo que hacerse a sí misma. Pero su época de juventud fue un tiempo complicado para ella, sumergida en ambientes de fiesta, juego y alcohol donde perdió el poco dinero que tenía. En una de aquellas turbias veladas, Adrienne mostró su interés por la aviación y su sueño de convertirse en piloto. Un amigo suyo se la tomó en serio y le sugirió que se pusiera en contacto con el principal constructor de aeroplanos llamado Renneé Caudron. Adrienne no lo dudó, pensando que así podría cumplir su sueño a la vez que podría también pagar sus deudas.

Su rápida carrera hacia el cielo
Adrienne no se lo pensó dos veces y se trasladó a Le Crotoy, cerca del Canal de la Mancha, donde Caudron tenía su cuartel general. En dos meses conseguía su licencia de vuelo y empezaba a sentirse mucho mejor en el cielo que en la tierra, donde la tristeza y los problemas psicológicos eran demasiado constantes.




Eran los primeros meses del año 1920 y Adrienne ya formaba parte del equipo de Caudron aunque sin que su tarea principal fuera la de pilotar ningún avión. Algo que consiguió gracias a su propia insistencia y a la visión comercial de Caudron quien pensó que si una mujer conseguía pilotar uno de sus aviones, todo el mundo pensaría que sería algo muy fácil de hacer.

En el verano de aquel mismo año, Adrienne aceptó el reto de pilotar un G3 a través del Canal de Mancha, convirtiéndose en la segunda mujer en conseguirlo, detrás de Harriet Quimby, quien ya lo consiguiera en 1912.

Del Canal de la Mancha a los Andes
Cuando 1921 Adrienne acompañó a Renneé a Argentina para ver unas demostraciones de vuelo, empezó a rondarle por la cabeza superar su propia hazaña del Canal de la Mancha sobrevolando los Andes. 

A pesar de que el reto era demasiado arriesgado de llevar a cabo con un avión como el G3, y tener solamente cuarenta horas de vuelo a sus espaldas, Adrienne decidió seguir adelante con la aventura. 


El trayecto terminaba con éxito aterrizando en Santiago de Chile el 1 de abril de 1921, después de más de cuatro horas sobrevolando los Andes a más de cuatro mil kilómetros de altura sin mapas ni conocimiento previo de la zona. Solamente las indicaciones de una misteriosa mujer que horas antes de despegar le advirtió de que en cuanto encontrara un lago en forma de ostra girara hacia la izquierda. Verdad o leyenda, lo cierto es que Adrienne encontró el lago y siguió la advertencia, consiguiendo algo que otros pilotos antes que ella habían intentado sin éxito.




De vuelta a la tierra
Adrienne recibió varios reconocimientos y continuó volando y consiguiendo más récords en el mundo de la aviación.

En 1930 intentaba asentar su vida personal casándose con otro aviador, Ernest Vinchon, con el que continuó volando y compartió ideas de izquierdas y republicanas que le llevaron a formar parte de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.

Adrienne Bolland fallecía a los 79 años el 18 de marzo de 1975 en París.

Por Sandra Ferrer

jueves, 9 de enero de 2014

Las mujeres y el mundo de las tecnologías


El mundo está en constante cambio y en esas andanzas y conquistas, las mujeres adquirieron nuevos roles y ganaron espacios. ¿Pero qué sucede con el lugar que ocupan las mujeres en relación a las TIC? Aquí algunos testimonios.
Pillku dedicó un espacio en esta edición a publicar testimonios de mujeres que nos cuentan su experiencia, con la intención de completar la reflexión teórica que aportan los artículos que se incluyeron sobre MUJERES y TIC en este número de la revista.
La discusión sobre el papel de la mujer en la actualidad es en realidad un debate sobre géneros, identidades, diversidades, que evidentemente trasciende la naturaleza sexual de un ser humano. Por eso. para el equipo de Pillku resultó un desafío proponer el tema de “mujeres y TIC”, porque implica una inquietud que toca muy de cerca el trabajo cotidiano que realizamos en Código Sur y que tiene que ver con el uso y la promoción consciente y crítica de las nuevas tecnologías (y las tecnologías libres).
En el camino que venimos recorriendo ya hace diez años en este campo, descubrimos que hace falta trabajar por lograr un cupo femenino también en estas disciplinas, y que se ha logrado mucho en la lucha por igualdad de oportunidades pero hace falta más.
Este número de Pillku trae varios artículos para reflexionar sobre ello. Propone miradas más feministas, otras más tecnológicas, y comparte a partir de unas preguntas muy simples, la experiencia diversa de mujeres jóvenes que por trabajo, estudio o simple afinidad se acercaron al mundo de las TIC.
Te proponemos recorrer esta Pillku “especial mujeres” que espera inspirar la continuidad del debate.

martes, 7 de enero de 2014

La retratista olvidada, Christina Robertson (1796-1854)


Pocas son las mujeres que encontramos en los libros de historia del arte. Sólo algunas afortunadas consiguieron inmortalizar su nombre. Pero muchas otras, con igual o incluso superior talento a los hombres, cayeron en el olvido. Una de aquellas pintoras es Christina Robertson. De su vida privada poco se sabe. En vida tuvo mucha fama y reconocimiento como retratista en la corte imperial rusa, algo inaudito para una mujer que además estaba casada y debía hacerse cargo de sus hijos. Pero como muchas, al final de sus días y tras su desaparición, su obra quedó prácticamente escondida a los ojos del gran público.

De Escocia a Rusia
Christina Sanders nació en la ciudad escocesa de Fife en 1796 en el seno de una familia de artistas. No se sabe quién ni cómo recibió su formación artística pero es probable que su talento fuera descubierto por sus propios familiares. Pronto empezó a destacar como miniaturista y retratista.

En 1822 se casó con otro artista, James Robertson, de quien adoptó el apellido. Establecidos en Londres, la pareja tuvo ocho hijos, de los cuales sobrevivieron cuatro.

Desde su estudio londinense, Christina empezó a participar en las exhibiciones anuales de la Real Academia de Londres y Edimburgo y expuso su obra en distintos centros artísticos. Su talento fue reconocido en 1829 cuando se convirtió en la primera mujer en recibir el título de miembro honorífico de la Academia Escocesa. 

Anna Sheremeteva

En aquellos años, Christina Robertson hizo varios viajes a París donde entró en contacto con clientes rusos que con el tiempo le abrirían las puertas del Palacio Imperial de San Petersburgo. Mientras tanto, sus trabajos se incluían también en periódicos y revistas que aumentaron su fama y notoriedad. 

Su gran oportunidad llegó en 1839 cuando la pintora participó en una exhibición de la Academia de Arte en San Petersburgo donde fue aclamada por el público en general y la crítica en particular. Su fama llegó a la corte rusa donde al año siguiente fue llamada para retratar a Nicolás I y su esposa la emperatriz Alexandra Feodorovna. 

Maria Nikolaevna con sus hijos

En 1841 era elegida miembro de la Academia de Arte rusa y volvía a Inglaterra donde permanecería seis años. 

Cuando en 1847 volvió a Rusia sería para vivir los últimos años de su existencia. A pesar de que continuó pintando para la familia imperial y recibió encargos de distintos clientes de la alta sociedad, las hostilidades ruso-inglesas originadas a raíz de la Guerra de Crimea, no fueron favorables para una británica en tierras rusas. 

Gran Duquesa Maria Alexandrovna

Los últimos años de su vida fueron tristes para Christina Robertson. El empeoramiento de su salud, la disminución de encargos y los problemas económicos ocasionados por la falta de pagos de algunos de sus trabajos, oscurecieron su estancia en Rusia. 

Aún así, cuando Christina fallecía en San Petersburgo en 1854, su cuerpo descansaría eternamente en el cementerio de Volkov.


Su vida y su obra cayeron en el olvido hasta que, a finales del siglo XX, distintas exposiciones en sus dos patrias, Rusia y Escocia, devolvieron a la artista parte de su perdido prestigio.


Por Sandra Ferrer

domingo, 5 de enero de 2014

La matrona difamada, Clodia Metela (Siglo I a.C.)


Matrona romana
John William Godward
En el siglo I a.C., en la Roma de Julio César, vivió una de las matronas más conocidas de la historia, Claudia Metela. Su fama traspasó el tiempo por haber sido la inspiración del poeta Catulo. Objeto de un amor rayando en la obsesión, cuando Claudia quedó viuda, el joven poeta pensó que podría formalizar su relación con la dama romana. Su negativa provocó la ira más profunda de Catulo plasmada en unos versos que ayudaron a difamar y manchar la reputación no sólo de Claudia sino de toda su familia. 

Una patricia que quiso ser plebeya
Claudia Metela nacía en Roma entre el 97 y el 95 a.C. en el seno de una familia patricia. Era la tercera hija de Apio Claudio Pulcro y Cecilia Metela Baleárica. Como era tradición entre las familias patricias, Claudia recibió una buena educación.

Tanto Claudia como su hermano, el político Publio Claudio Pulcro, modificaron su nombre patricio por el de Clodia y Clodio respectivamente, un nombre más cercano a los plebeyos. 

Tocador de una matrona romana | Juan Giménez Martín

La viuda deseada
Clodia se casó en primeras nupcias con un tal Lúculo del que se divorciaría en el año 66 a.C. para volver a casarse con su primo Quinto Cecilio Metelo Céler. Ya estando casada, Clodia no se resignó a ser una matrona romana dedicada exclusivamente a su familia y a sus dominios y su fama de amante de la buena vida, las fiestas e incluso los amantes se extendió por la Ciudad Eterna. Su mala reputación llegó a hacer que sobrevolaran sobre ella sospechas de asesinato tras la muerte de su esposo en circunstancias extrañas en el 59 a.C.

Gayo Valerio Catulo
Ya siendo una mujer casada, Clodia fue inspiración para el poeta Gayo Valerio Catulo quien la convirtió en su musa bajo el nombre de Lesbia. Pero el amor de Catulo llegó a ser obsesivo mientras que Clodia no parecía dispuesta a unirse a ningún otro hombre. Viuda de su segundo marido, Clodia no dudó en continuar con su vida disoluta y mantener relaciones con el propio Catulo y con su amigo Marco Celio Rufo

Posiblemente la extraordinaria independencia de Clodia fue lo que encendió la mecha del odio tanto de Celio como de Catulo. Constantes infamias y calumnias fueron extendiéndose por las calles de Roma mientras Catulo desesperaba ahogado en sus propios versos.

Clodia Metela fue olvidada por la historia en los últimos años de su vida, tiempo del que se desconoce su destino e incluso la fecha de su muerte. Fueron las hermosas y luego tristes palabras de Catulo quienes inmortalizaron el nombre de una mujer demasiado independiente para su tiempo.

 Si quieres leer sobre ella 



La muchacha de Catulo
Isabel Barceló






Mil besos y cien más
Laura Sciolla







Autoria de Sandra Ferrer

sábado, 4 de enero de 2014

Breve resumen de las corrientes feministas más importantes

Resultado de imagen de corrientes feministas



MEMORIA VIOLETA- Hacemos un breve resumen de las corrientes feministas más importantes para entender los diferentes puntos de vista de las mujeres y movimientos feministas que estudiamos en memoria violeta.

Feminismo radical
El feminismo radical es una corriente feminista que sostiene que la raíz de todas las desigualdades en todas las sociedades hasta ahora existentes ha sido el patriarcado.
Esta corriente se centra en las relaciones de poder que organizan las sociedades y que construyen los privilegios de los hombres sobre las mujeres.
El feminismo radical se propone derrocar el patriarcado por medio de la oposición a los roles de genero que se han impuesto a las mujeres. Con ello quieren reorganizar la sociedad hasta que desaparezca el patriarcado y con ello conseguir una sociedad igualitaria.
Feminismo de la igualdad o ilustrado
El feminismo de la igualdad, también llamado feminismo ilustrado, es el movimiento que arranca de la reclamación histórica de las mujeres en los siglos XVII y XVIII. Este feminismo reivindica el derecho a ser reconocidas en pie de igualdad con los hombres.
Denuncia la elaboración de diferencias de género, constituidas por la razón patriarcal como categorías naturales, cuando no son sino constructos sociales y culturales.
Feminismo de la diferencia
Cuando hablamos de Feminismo de la Diferencia nos referimos a una corriente que aboga por la no equiparación de la dualidad de un género al otro, sino más bien por el desarrollo de la diferencia genérica femenina en todos los órdenes simbólicos.
El feminismo de la diferencia aboga por identificar y defender las características propias de las mujeres.Argumenta que el lugar que ocupamos en el mundo y que nos define, no está únicamente determinado por el espacio que nos ofrece la sociedad sino también por nuestro cuerpo de mujer con su estructura y sus ciclos vitales que determinan de alguna forma nuestra mirada sobre el mundo.
Feminismo ecologista o ecofeminismo
El orden simbólico patriarcal establece por igual una situación de dominación y explotación hacia las mujeres y hacia la naturaleza. El patriarcado hace uso de la biología para situar a la mujer en un plano de proximidad con la naturaleza, identificándola con ella. Los hombres, en oposición, se identifican con la razón, justificando de esta forma la superioridad de la razón sobre la naturaleza o, lo que es lo mismo, el patriarcado; así se explica que las mujeres sean consideradas inferiores a los hombres.
Las mujeres están en una posición ventajosa para terminar con la dominación patriarcal sobre la naturaleza y sobre si mismas, dado que su propia situación de explotación las hace estar más próximas.
Establece que el movimiento feminista y el movimiento ecologista tienen objetivos comunes y deberían trabajar conjuntamente en la construcción de alternativas.
Feminismo socialista
El feminismo socialista postula que la sociedad de clases y la diferencias de género han de ser erradicadas para que las mujeres determinen libremente las condiciones de su vida. El patriarcado y el capitalismo es visto como la causa de la opresión de la mujeres ya que la subordinación de la mujer esta planteada para favorecer a las clases dominantes que sustentan el capitalismo. Por lo tanto desde el feminismo socialista se trabaja en la abolición del capitalismo y la implantación del socialismo como una manera de conseguir una sociedad igualitaria.
Feminismo anarquista o anarcofeminismo
Las feministas anarquistas ven en el patriarcado una manifestación del autoritarismo por eso piensan que la lucha contra el patriarcado es una parte esencial de la eliminación del estado porque Estado y patriarcado se basan en la ausencia de libertad y relaciones sociales involuntarias.
Según el feminismo anarquista, el anarquismo al ser una visión política que se opone a todas las relaciones de poder forzadas seria formalmente feminista.
El feminismo anarquista tiene una visión no dogmática de lo que es el feminismo por lo que podemos encontrar diferentes visiones de las cuestiones de genero teniendo como base las lineas generales que hemos expuesto.

FUENTE http://tercerainformacion.es/antigua/spip.php?article62333

jueves, 2 de enero de 2014

La reina guerrera, Lakshmi Bai (1828-1858)


En una India sumida en las más ancestrales leyes de castas, en la que las mujeres no existían legalmente y eran seres sumisos a los hombres, en un país en constante conflicto con la metrópoli inglesa, una mujer se enfrentó a la tradición y a los colonos. Lakshmi Bai, contra todo pronóstico, se convirtió en reina, gobernó y se ganó el cariño y respeto de su pueblo y de los ingleses que lucharon contra ella. 

La niña reina

Manikarnika nacía probablemente el 19 de noviembre de 1828 en la ciudad santa de Varanasi en el seno de una familia de brahmanes, una de las castas más elevadas de la India. Manu, como se la llamaba cariñosamente, quedó huérfana de madre con tan sólo cuatro años. Su padre, Moropant Tampé, se la llevó con él a la corte del peshwa de Bithur donde creció y aprendió las artes de la guerra de la mano del propio Moropant y se crió junto a la familia del peshwa como una más. 

En 1842, cuando aún era una niña de catorce años, fue entregada en matrimonio al maharajá de Jhansi, Gangadhar Rao. Asumía entonces el nombre de Lakshmi Bai y se convertía en reina de Jhansi. Los monarcas tuvieron un hijo, Damodar Rao, en 1851, pero fallecía con tan sólo cuatro meses. Ante la imposibilidad de poder concebir un nuevo vástago, la pareja real decidió adoptar a un familiar de Gangadhar como era tradición en los reinos indús. Pero a la muerte del maharajá en 1853, la Compañía de las Indias Orientales, que controlaba la región, aplicó la doctrina del gobernador general Lord Dalhousie según la cual, los reyes que fallecían sin descendencia debían entregar su reino a la Compañía. Así, en marzo de 1854, la reina de Jhansi marchaba del palacio real y se trasladaba a vivir al palacio de Rani Mahal. 

La reina contra Inglaterra
En 1858 estallaba la rebelión largamente larvada que convertiría a la India en un campo de batalla. El reino de Jhansi se mantuvo relativamente al margen durante un tiempo hasta que el capitán Hugh Rose decidió sitiar la ciudad. Era el mes de marzo de 1858 y Lakshmi Bai, acostumbrada a cabalgar en su caballo, algo totalmente inaudito para una mujer, y a usar las armas que su padre le enseñara, se puso al frente de la resistencia. 





El 24 de marzo empezaron los bombardeos para derribar las murallas de Jhansi. El asedio duró varios días y terminó con la caída de la ciudad. La reina decidió entonces huir. Cuenta la tradición, que Lakshmi subió a su caballo con su hijo adoptivo agarrado a ella y saltó las murallas para poder escapar. 

Lakshmi Bai se unió a otros dignatarios indios para luchar de nuevo contra los ingleses. El último enfrentamiento tuvo lugar en la batalla de Gwalior. Vestida de soldado, la reina de Jhansi cabalgó con valentía ante las tropas inglesas. Fue su última batalla. Parece ser que los suyos, al ver el cuerpo sin vida de su amada Lakshmi Bai, decidieron quemarlo para que las tropas del enemigo no pudieran hacerse con él. Tres días después caía la ciudad de Gwalior. 

La reina de Jhansi es uno de los personajes históricos más queridos de la India. Su valentía, su determinación en romper las reglas estrictas de un país con ritos tan ancestrales como quemar viva a la esposa cuando el marido fallecía, la convirtieron en todo un símbolo. 

 Si quieres leer sobre ella 


La reina de los cipayos
Cathérine Clement







Por Sandra Ferrer