RADIO "PONCHOSVERDES.FM"

domingo, 21 de febrero de 2010

Nina Simone, Sacerdotisa del Soul





Nina Simone tocando en vivo en Londres, 1968



I ain't got no home, ain't got no shoes
Ain't got no money, Ain't got no class
Ain't got no skirts, Ain't got no sweater
Ain't got no perfume Ain't got no bed
Ain't got no mind,

Ain't got no mother Ain't got no culture
Ain't got no friends, aint got no schoolin'
Ain't got no love, Ain't got no name
Ain't got no ticket, Ain't got no token
Ain't got no god

and what have i got?
why am i alive anyway?
yeah what have i got?
nobody can take away?...

Got my hair. Got my head
Got my brains, Got my ears
Got my eyes, Got my nose
Got my mouth, I got my smile

I got my tongue, Got my chin
Got my neck, Got my legs
Got my heart, Got my soul
Got my back, I got my sex

I got my arms, got my hands, got my fingers,
got my legs, got my feet, got my toes,
got my liver, got my blood..

I've got life,
i've got my freedom
i've got life
I've got life
and I am gonna keep it
I've got life
and nobody's gonna take it away
I've got life!
No tengo casa, no tengo  zapatos
No tengo dinero, no tengo clase
No tengo  falda, no tengo suéter
No tengo perfume , no tengo  cama
No tengo presente,
No tengo madre, no tengo cultura
No tengo amigos, no tengo compañeros
No tengo amor, no tengo nombre
No tengo billetes, no tengo símbolos
No tengo dios


y que tengo?
¿por qué estoy vivo de todos modos?
que   tengo?
que nadie me puede quitar? ...

Tengo mi cabello. Tengo mi cabeza
Tengo mi cerebro, Tengo mis   orejas
Tengo mis ojos,  Tengo mi nariz
Tengo mi boca, tengo mi sonrisa

Tengo mi lengua, tengo mi barbilla
Tengo mi cuello, Tengo mis   piernas
Tengo mi corazón,  tengo mi alma
 Tengo mi espalda , tengo mi sexo

Tengo mis brazos, tengo  mis manos, tengo mis dedos,
tengo mis piernas, tengo mis pies, tengo mi dedos de los pies,
tengo mi hígado, tengo mi sangre ..

Tengo la vida,
Tengo mi libertad
Tengo la vida
Tengo la vida y  la voy  a mantener
Tengo la vida y nadie  me la va a quitar
Tengo la vida!





Eunice Kathleen Waymon (Tryon, Estados Unidos, 21 de febrero de 1933 - Carry-le-Rouet, Francia, 21 de abril de 2003), conocida como Nina Simone, fue una cantante, compositora y pianista estadounidense de jazz, blues, rhythm and blues y soul. Se la conoce con el sobrenombre de «High Priestess of Soul».

Estilísticamente, la palabra que mejor caracteriza a Nina Simone es eclecticismo. Su voz, con rango propio de una alto, se caracterizaba por su pasión, subreathiness (voz jadeante, sofocada, sin aliento) y su trémolo.

La influencia de Duke Ellington es patente en toda la obra de Nina, pero muy especialmente en cierto tipo de composiciones rebosantes de improvisación y de cercanía espiritual. Nina logra la complicidad del oyente con un empleo intencional de los silencios y minimizando el acompañamiento. Cuando cantaba, efectuaba en ocasiones llamativas transiciones entre el susurro, el grito y el lamento, para intentar subrayar los estados de ánimo enunciados en las canciones.


Gran luchadora por los derechos civiles de las personas de ascendencia africana, lucha ésta expresada en muchas ocasiones a través de sus canciones, Simone dejó Estados Unidos en 1969, tras el asesinato de Martin Luther King, hastiada de la segregación racial contra los afroamericanos.



De personalidad complicada, llegaba a ser altanera y vulnerable, y fuertemente apasionada. En la industria musical tenía fama de temperamental, una caracterización que Simone se tomó muy en serio. Aunque su personalidad era arrogante y distante, en sus últimas décadas parecía disfrutar con el acercamiento a sus audiencias, contando anécdotas y cumpliendo peticiones. 


Como otros cantantes afroamericanos, encontró en Marian Anderson una fuente de inspiración, y empezó cantando en su iglesia local, mostrando al mismo tiempo un gran talento con el piano, que empezó a tocar ya con cuatro años. Cuando debutó públicamente en un recital de piano a los diez años, sus padres, que se habían sentado en la primera fila, fueron obligados a moverse para que otros asistentes blancos ocuparan sus lugares. Este tipo de condiciones de vida la motivarían más adelante a involucrarse en el Movimiento por los Derechos Civiles. 


A los diecisiete años, Simone se mudó a Filadelfia, en el estado de Pensilvania, donde dio clases de piano y acompañó a varios cantantes. Gracias al apoyo de varios patrocinadores, entre ellos su antiguo profesor de música, pudo estudiar piano en la prestigiosa Escuela de Música Juilliard en la ciudad de Nueva York, pero la falta de recursos le impidió alcanzar su sueño de convertirse en el primer pianista negro de concierto de los Estados Unidos. Más tarde se presentó a una prueba para estudiar piano en el Instituto Curtis, pero fue rechazada. Simone estaba convencida de que se la rechazó por ser negra. De Nueva York su familia se trasladó a Filadelfia, donde intentó conseguir una beca, pero fue rechazada también por el color de su piel. 


Entonces, Simone se acercó al blues y al jazz, tras empezar a trabajar en un club nocturno de Atlantic City para ayudar económicamente a su familia. 
Carrera profesional 

El nombre artístico de Nina Simone lo adoptó en 1954 ; Nina (procedente en español de la palabra niña) era el alias que le había dado un novio y Simone lo tomó de la actriz francesa Simone Signoret a la que había visto en la película Casque d'or. 


Se dio a conocer a un público más amplio gracias a su interpretación de la canción I Love You Porgy de George Gershwin, que se convertiría en su único éxito del Top 40 de Estados Unidos. Después vendría el sencillo My Baby Just Cares for Me (que sería un éxito en los 80 en Inglaterra al ser usado en un anuncio comercial del perfume Chanel No. 5). 


Durante los 60, Simone estuvo involucrada en el Movimiento por los Derechos Civiles y grabó algunas canciones políticas, incluyendo To Be Young, Gifted and Black (interpretada después por Aretha Franklin yDonny Hathaway), Blacklash Blues, Mississippi Goddam (en respuesta al asesinato de Medgar Evers y al ataque terrorista a la iglesia de Birmingham, Alabama, en 1963, por parte de supremacistas blancos y que se saldó con la muerte de cuatro niñas negras), I Wish I Knew How it Would Feel to be Free y Pirate Jenny, de Kurt Weill, situada en un hotel del sur. 

En 1961, Simone grabó una versión de la canción tradicional House of the Rising Sun, que también grabarían después Bob Dylan y The Animals. Otras canciones que la hicieron famosa fueron I Put a Spell on You, Here Comes the Sun de Los Beatles, Four Women, I shall be released, y Aint got no (I got life). La versatilidad de Nina como artista es evidente en toda su música, que frecuentemente tenía una simpleza equivalente a la trova. En un mismo concierto, iba de los temas tipo religioso (gospel) al blues y al jazz, de temas como For All We Know, números de estilo europeo clásico y figuras de contrapunto. En 1968 el tema Sinnerman de Simone apareció en la película de Norman Jewison The Thomas Crown Affair, lo que llevó su música a audiencias mayores. La nueva versión de la película rodada en 1999 con Pierce Brosnany Rene Russo volvió a incluir a Simone. Otras películas han utilizado Sinnerman en su banda sonora, como Inland Empire de David Lynch y Cellular de David R. Ellis en 2004. 


Salida de Estados Unidos (1974-2003) 

En septiembre de 1970, Simone abandonó Estados Unidos en dirección a Barbados, tras desacuerdos con agentes, compañías discográficas y con la Agencia de impuestos norteamericana (Internal Revenue Service), que ella atribuía al racismo de la sociedad estadounidense. Regresó en 1978, cuando era buscada por evasión de impuestos (se había negado a pagarlos durante varios años como protesta a la Guerra de Vietnam), por lo que volvió a Barbados, donde mantuvo una relación sentimental con el primer ministro Errol Barrow. En los 80 cantaba regularmente en el club de jazz Ronnie Scott de Londres. La cantante y amiga de Nina, Miriam Makeba, la convenció para ir a vivir a Liberia. Posteriormente residió en Suiza y Holanda antes de establecerse en Aix-en-Provence en el sur de Francia en el año 1992. 
En 1992 apareció la autobiografía de Nina Simone titulada I Put a Spell on You (ISBN 0-306-80525-1). 

Sus acompañantes habituales durante esta época fueron Lepoldo Fleming (percusión), Tony Jones (bajo), Paul Robinson (batería), Xavier Collados (teclado) y su director musical Al Schackman (guitarra). 

Nina fue una de las estrellas de festivales como el Nice Jazz Festival de 1997 y el Thessalonica Jazz Festival en 1998. 

En el Guinness Blues Festival en Dublín en 1999 su hija, Lisa Celeste, actuó como "Simone", cantando a dúo con su madre algunos temas. 

Simone cantó con el cantante español Raphael y participó en dos obras de teatro de Disney, cantando los temas principales de Aida y Nala en El rey león. 

El 24 de julio de 1998 Nina Simone fue la invitada especial en la fiesta del 80 cumpleaños de Nelson Mandela. El 7 de octubre de 1999 recibió un premio a sus logros artísticos de toda una vida en Dublín. 

En 2000 recibió el título de Honorary Citizenship de Atlanta, el Diamond Award for Excellence in Music de la Association of African American Music de Filadelfia y el Honorable Musketeer Award de la Compagnie des Mousquetaires d'Armagnac de Francia. 

En el 2009 incorporaron la canción "Pirate Jenny (Live)", para el soundtrack de la película Watchmen. 


Murió mientras dormía en Carry-le-Rouet en 2003.

http://es.wikipedia.org/wiki/Nina_Simone
http://www.tigomusic.co/music/noticias/nina-simone-la-sacerdotisa-del-soul-revive-en-nuevo-documental

Extraido de: www.heroinas.net

Para tener más información sobre la página y nosotrxs, nos puedes escribir al mail: ecofeminismo.bolivia@gmail.com

lunes, 1 de febrero de 2010

El cuidado de la vida humana y de la tierra: una mirada desde las mujeres

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Hortensia Fernández Medrano

En todos los tiempos y en todas las culturas las mujeres se han ocupado del cuidado de la vida humana, actividad sin la cual esta no es posible. A estas tareas de cuidado, les hemos dado el nombre de tareas de sostenibilidad de la vida humana porque son imprescindibles para la supervivencia de la especie humana, pero en realidad se trata de tareas muy diferentes en cuanto a su naturaleza y carácter.

El carácter humano (tanto biológico como social) de estas tareas, corresponde a los cuidados realizados a lo largo del ciclo biológico de las personas y que se derivan del hecho de poseer un cuerpo que nace, crece, envejece y muere. Muchas veces nos referimos a tareas que son actos monótonos y repetitivos pero necesarios como preparar alimentos, lavar, limpiar, etc. más bien propias del trabajo doméstico pero también a las relaciones afectivas que estos cuidados acompañan.

Estas tareas incluyen los cuidados prolongados realizados a lo largo de la infancia y gracias a los cuales las crías humanas nacidas en total estado de indefensión y dependencia pueden llegar a sobrevivir y superar su animalidad humanizándose.
En el proceso evolutivo de los humanos el hecho más significativo que distingue a la especie humana del resto de los animales e incluso de otros primates antropomorfos como gorilas, chimpancés y orangutanes es justamente el hecho de ser la única especie en la que se realizan cuidados prolongados en las crías. Se trata de una consecuencia derivada del hecho de la reducción del canal pélvico en las mujeres como adaptación a la bipedestación, que ha dificultado el parto en las mujeres y ha provocado alumbramientos precoces, cuando la maduración neuronal del feto no ha sido completada.
El precio a pagar por la adquisición de la posición bípeda es el nacimiento de crías inmaduras nacidas antes de terminar su encefalización, con la necesidad de ser cuidados después del nacimiento, pero a su vez este hecho ha sido la causa del gran desarrollo del cerebro humano adulto que llega a multiplicar por cuatro su volumen respecto al cerebro del neonato, mientras que en otros primates como los chimpancés éste no pasa de ser ni el doble en estado adulto.

El conflicto entre locomoción y capacidad cerebral se resolvió gracias a la prolongación de la tasa de crecimiento fetal del cerebro de forma extrauterina en el neonato hasta los 12 meses. Esta solución supone que los niños nacen con una gran indefensión e inmadurez neuromotriz que confiere a la especie humana un largo periodo de cuidados y aprendizaje único entre todas las especies animales y que ha tenido una importancia vital en el desarrollo intelectual y cultural de la humanidad. 

La prolongación del desarrollo del feto de forma extrauterina y la innovación de la niñez (periodo comprendido entre los 2 y 7 años) como rasgo adaptativo de la especie humana ha permitido un largo periodo de aprendizaje en el que poder transmitir pautas culturales y conocimientos como el lenguaje, por lo que el cuidado tiene una importancia vital en el desarrollo intelectual y cultural de la humanidad ya que sin él no hay maduración neuronal ni transmisión de cultura ni por lo tanto civilización. Por lo tanto, esta característica única entre los animales va a ser la que permita a un niño recién nacido llegar a transformarse en persona.

Como dice la ecofeminista Ynestra King: “La humanidad emerge desde la naturaleza no humana, es decir, que el proceso de educación de un infante humano sin socializar e indiferenciado que se transforma en persona adulta es el puente entre la naturaleza y la cultura”.

Los cuidados de carácter humano también implican proporcionar atenciones especiales a las personas más desvalidas del grupo como enfermos y ancianos que les permitan sobrevivir como lo demuestra el hallazgo de fósiles humanos muy antiguos en Dmanisi (Georgia), de unos 1,6 -1,8 millones de años, en los que ya se puede observar que han conseguido sobrevivir a la enfermedad y a la decadencia física gracias al cuidado realizado por otros miembros de la comunidad. De forma general, estos cuidados significan atender las necesidades de los cuerpos, de forma natural para que la vida continúe, lo cual implica cosas normales y corrientes pero necesarias como cocinar, alimentar, lavar, limpiar, acompañar… o preocuparse de que todo funcione.
En cambio, los cuidados de carácter eminentemente social son los que permiten que las personas no sólo puedan sobrevivir sino alcanzar unos niveles de existencia en condiciones de suficiencia y equidad con el resto de la humanidad como son el acceso al agua, al alimento, a la energía, a la vivienda, a la educación y a la sanidad. Por ello, estos cuidados incluyen la atención a las comunidades en riesgo de exclusión por la pobreza o afectados por los rigores climáticos, las sequías, las hambrunas, los conflictos bélicos, las catástrofes o los desplazamientos provocados por las políticas neoliberales aplicadas a los países empobrecidos. Pero también satisfacen necesidades no forzosamente biológicas pero que implican un nivel de existencia digno (nos referimos a necesidades de tipo afectivo, cultural o psicológico, entre otras las que suponen un bienestar para la humanidad).

En todas estas situaciones, sabemos que las mujeres han tenido un papel clave en la gestión de la escasez y en la resolución de los conflictos por su especial relación con la corporeidad, debida a la división del trabajo en función del sexo y no a su particular biología.

Y también hay un aspecto ecológico o de relación con la naturaleza en estos cuidados derivado del hecho de que nuestro destino está interconectado con el de la biosfera. El reconocimiento de esta dependencia nos obliga a cuidarla y admitir la existencia de Gaia como un mecanismo de regulación de la biosfera que da primacía a la vida sobre todas las demás características.

En la visión de Gaia de Lovelock-Margulis se considera al planeta Tierra como resultado de la acción de los seres vivos, tanto sobre la atmósfera actual como sobre la hidrosfera, o los materiales de la corteza terrestre, y no al revés, es decir, que no es que las condiciones especiales de la tierra hayan permitido el desarrollo y evolución de la vida sobre la tierra, sino que es la vida quien ha determinado el desarrollo y evolución de las condiciones adecuadas para la vida sobre la tierra.
El abuso y explotación que hemos hecho de los recursos naturales como si fuesen ilimitados nos ha llevado a una situación en la que hemos puesto en peligro nuestra permanencia en la Tierra, ya que como ha dicho el ecólogo Ramón Margalef: “Gaia puede prescindir de la especie humana si no la respetamos pero nosotros no podemos prescindir de ella”por lo que cuidar de la Tierra es también ocuparse de la supervivencia o sostenibilidad de la especie humana.

ANALOGÍAS ENTRE LA EXPLOTACIÓN DE LA NATURALEZA Y EL TRABAJO DE LAS MUJERES

Como dice Marilyn Waring en su libro Si las mujeres contaran“El trato que se da a la madre tierra y el que se da a las mujeres y los niños dentro del sistema de contabilidad nacional presentan múltiples paralelismos fundamentales, no presta ninguna atención a la preservación de los recursos naturales ni al trabajo de la mayor parte de sus habitantes ni al trabajo no remunerado de la reproducción de la misma vida humana así como a su manutención y cuidado. El sistema no puede responder a valores a los que se niega reconocimiento”.
En efecto, la extracción de madera, carbón o petróleo tiene mucho que ver con la explotación del trabajo de las mujeres, y es algo de lo que se ha apropiado la sociedad capitalista-patriarcal, al no valorar ni la energía solar de la que depende toda la producción de vida en nuestro planeta y por lo tanto todos nuestros recursos fósiles ni la energía de las mujeres ligada al cuidado de la vida humana: ni una ni otra aparecen internalizadas en el PIB, luego no existen desde el punto de vista de nuestra economía.

En ese sentido, los países del Norte tienen contraída una deuda con los países del Sur como consecuencia de la expoliación a que han sido sometidos por los países colonizadores que se han apropiado sistemáticamente de todas sus riquezas, así como las que han seguido después, y que han supuesto deforestación y pérdida de biodiversidad en sus cultivos para poder pagar la deuda externa, impuesta por nuestro modelo de desarrollo. A esta deuda desde el ecologismo y la economía ecológica se le ha atribuido el nombre de deuda ecológica.
Con esta denominación se intenta subvertir el concepto de deuda externa según el cual se admite que son los países en vías de desarrollo los que deben algo a los países desarrollados a través de los créditos realizados por el FMI y BM sin tener en cuenta los fabulosos intereses obtenidos por estos últimos ni el empobrecimiento de las comunidades de los países en vías de desarrollo producido por la aplicación de las políticas de ajuste estructural que han supuesto el deterioro de las escasas políticas sociales existentes, mediante el recorte de los presupuestos del gasto público.

Del mismo modo, podemos decir que la humanidad tiene contraída una deuda con las mujeres por el trabajo de cuidado y sostenimiento de la vida realizado a lo largo de todo el ciclo de la vida humana en todas las sociedades, como en sacar adelante a las comunidades en situación de conflicto o hambre, tarea que enaltece a la especie humana y sin la cual nuestro mundo se convierte en una jungla sin solidaridad, en la que se implantan los mecanismos de salvación individual.

Y así como el pago de la deuda externa no reconoce la deuda históricamente contraída por el Norte hacia el Sur, el pago de esta deuda no tiene nada que ver con las políticas de igualdad, ya que no tienen en cuenta la deuda de orden simbólico hacia las mujeres.

CRISIS ECOLOGICA Y CRISIS DE LOS CUIDADOS

Hemos intensificado los ritmos de explotación y hemos creado una crisis ecológica y una crisis de los cuidados irresolubles dentro de este modelo económico depredador y patriarcal.
Nuestro sistema de explotación de la naturaleza basado pura y simplemente en la extracción, aunque eufemísticamente lo llamemos producción ha tocado fondo: después de años de extracción continua, el petróleo está a punto de agotarse o por lo menos el petróleo barato. Ahora cada vez habrá que invertir más esfuerzo y tecnología en la extracción de lo que nos queda una vez alcanzado el peak-oil, por lo que cada vez será más caro.
Reducir el consumo en el norte y desarrollar energías renovables como las derivadas del aprovechamiento de la energía solar o eólica que ya en este momento permiten atender nuestras necesidades mas básicas, debería ser una de nuestras prioridades más acuciantes, que sólo la ceguera política o los intereses de los monopolios eléctricos o los derivados del sector petrolero impiden poner en marcha.

Por otra parte, nuestra economía basada exclusivamente en los combustibles fósiles o paleoeconomía está llegando a su fin con los problemas creados con las emisiones de CO2 que están acelerando el cambio climático a un ritmo sin precedentes, con lo que la supervivencia de la especie humana en condiciones de dignidad y de equidad está amenazada.
Y, como siempre, serán los pueblos en vías de desarrollo los primeros en sufrir las consecuencias de las sequías y de la escasez, al convertirlos en áreas de monocultivos de agrocombustibles, con grandes riesgos de vulnerabilidad ecológica de sus ecosistemas al disminuir la diversidad de sus cultivos con el único objetivo de no renunciar a nada y seguir con nuestro modelo de consumo en el mundo desarrollado.

Nuestras políticas alimentarias del Norte están causando graves problemas en el Sur al obligar a muchas poblaciones a abandonar los cultivos tradicionales de productos básicos para su alimentación y a renunciar a su soberanía alimentaria. Al tener que competir con productos importados de los países del norte producidos con precios subvencionados. Esta es una consecuencia de la aplicación de las políticas neoliberales de la OMC, políticas que han provocado el desplazamiento de campesin@s que vivían de una economía de subsistencia a las urbes superpobladas y empobrecidas del país, entrando en el ciclo infernal de la miseria. 

Entre est@s, las mujeres son las más afectadas ya que son las que se han ocupado siempre del sustento de la vida o como lo ha llamado Maria Mies de la producción de vida“porque ellas no sólo consumen y recolectan lo que creció en la naturaleza sino que hacen que las cosas crezcan”para mantener y alimentar al grupo familiar. De ahí, la mayor implicación de las mujeres en este movimiento por la soberanía alimentaria, como es la Marcha Mundial de Mujeres.
En cuanto a lo que hemos llamado crisis de los cuidados, en el momento en que las mujeres, con su incorporación masiva al mercado de trabajo han dejado de realizar en mayor o menor proporción este trabajo de cuidado no remunerado, se ha creado un vacío en la cobertura de este servicio que el sistema no ha cubierto de ninguna forma, con lo que se empiezan a crear problemas de personas mal atendidas en nuestra sociedad (sobre todo mayores y niños), situación a la que nosotras llamamos crisis de los cuidados, irresolubles dentro de este sistema de reparto desigual del trabajo de cuidado.
Además hemos transferido el problema a los países del Sur, donde cada vez se acentuarán más los problemas de desatención de niños y mayores, al provocarse una emigración de cuidadoras, constituidas fundamentalmente por mujeres jóvenes que dejan a sus hijos y familias para atender a las nuestras, o sea que la desatención en el mejor de los casos, la hemos trasladado a los países del Sur, dando lugar a lo que hemos llamado globalización del trabajo de cuidado.
Cabría encontrar otro modelo más armónico con la naturaleza y entre los humanos y humanas, independientemente del género o lugar de procedencia donde se respeten los bienes naturales y se comparta el trabajo de cuidado entre hombres y mujeres para hacer nuestro modelo más sostenible ya que, como decía nuestra compañera Anna Bosch:“las sociedades modernas han olvidado que la condición básica para seguir existiendo en tanto que humanidad es vivir arraigadas a la tierra y manifestándonos con un cuerpo”.

BIBLIOGRAFÍA

BERMÚDEZ DE CASTRO, José Mª: El chico de la Gran Dolina. Crítica. Barcelona, 2002.
BOSCH Anna, Maria Inés AMOROSO y Hortensia FERNÁNDEZ: Arraigadas en la tierra ( Malabaristas de la vida). Icaria. Barcelona, 2003.
KING,Ynestra: Curando las heridas: feminismo, ecología y el dualismo naturaleza-cultura. Ecorama, 1997.
LOVELOCK J. Las edades de Gaia.. Tusquets Col. Metatemas. Barcelona, 1993.
MIES Maria y Vandana SHIVA: Ecofeminismo. Icaria.Barcelona, 1993.
WARING Marilyn: Si las mujeres contaran. Vindicación Feminista, Madrid, 1994.
Intervención presentada con ocasión del Forum Social Catalá, dedicado a La Crisis y celebrado los días 30 y 31 de enero de 2010 en Barcelona

viernes, 15 de enero de 2010

El neomachismo

Nunca pensamos que cuando nuestra democracia se fundamentó, entre otros principios, en la libertad y la igualdad, nos iba a ser más difícil hacer a esta última efectiva y, sin embargo, el miedo a la libertad del que escribió Erich Frömm no era nada comparado con el miedo a la igualdad, más generalizado y resistente.
Los que defendían "los valores" de la sociedad patriarcal, aunque lo razonaran de muy diversas maneras, eran calificados de machistas. Empezaron a estar mal considerados y fueron disminuyendo "de boquilla" los que así se denominaban; pero cuando la igualdad se va haciendo más plena comienzan a formular nuevos argumentos que, supuestamente, no la cuestionan, pero sí su forma de ejercicio, con ideas que, en ocasiones, llegan a parecer incluso "razonables". Parecen distintas de las de siempre aunque, en el fondo, desean lo mismo: la subordinación de las mujeres.
Se vuelve a demonizar el feminismo al hablar de revancha de género, resentimiento y dogmatismo
Miguel Lorente, en su libro denominado Los nuevos hombres nuevos. Los miedos de siempre en tiempo de igualdad, sostiene que el género masculino ha urdido nuevas tramas para defender su posición de poder, y éstas se basan en los supuestos problemas que la incorporación de la mujer a la vida activa ha tenido, sobre todo, en el ámbito de las relaciones familiares. A esta nueva estrategia la denomina posmachismo, por haber nacido, dice, en el contexto de la posmodernidad, y por haber mantenido desde su aparición una cierta distancia respecto a las posiciones clásicas del machismo o del patriarcado.
Sin embargo, y aunque me parece absolutamente correcto todo lo que argumenta, creo que es mejor denominar a esta nueva forma de pensamiento como neomachista, porque, cada día más, se está transformando en una nueva ideología que se va extendiendo y que se caracteriza, precisamente, por tener miedo a la igualdad. Es una nueva manera de sostener las posiciones machistas de siempre, pero con nuevos discursos y nuevos contenidos. Nadie se llama hoy abiertamente, por ejemplo, fascista, pero es evidente que hay una nueva manera de serlo, y a éstos se les denomina neofascistas.
Los neomachistas equiparan el feminismo con el machismo, tratando de crear confusión en algo que no puede tenerlo, porque pretenden cosas opuestas: éste la primacía del varón y aquél la igualdad entre mujeres y hombres. La diferencia es tan grande que no merecería la pena ni explicitarla, a no ser porque el neomachismo intenta confundir, para poder mantener mejor sus nuevas posiciones, encaminadas, como siempre, a cuestionar los derechos de las mujeres, su autonomía y la independencia ganada. No cuestionan, dicen, la igualdad, pero sí las consecuencias de su ejercicio; están en contra de la violencia de género pero manifiestan con reiteración, por ejemplo, que hay demasiados casos de denuncias falsas, sin añadir que, si así fuera, se estaría cometiendo un delito que hay que denunciar, como en cualquier otro caso.
Hay algún juez que da miedo por las cosas que dice -no quiero ni nombrarlo porque es lo que le gustaría-, pero existen, desgraciadamente, demasiados -también alguna mujer- teóricos del neomachismo que surgen diariamente y que tenemos que desenmascarar como hicimos con los machistas.
Consideran la igualdad como una amenaza, pero no para ellos sino para las relaciones sociales, y lo exacerban en lo más extremo: la violencia de género. El feminismo siempre ha sido ridiculizado y hoy, con nuevas formas, lo vuelve a ser con fuerza. Así, hablan de revancha de género, de feminismo resentido, dogmático o radical, sin más intención que la de volver a "demonizarlo".
Son manifestaciones de ese miedo a la igualdad que los neomachistas tratan de extender de diversas maneras: sacralizan, por ejemplo, la lactancia materna, culpabilizando a las madres que no pueden practicarla; hacen responsables a las mujeres de los problemas de los menores, con la teoría del "nido vacío"; y del aborto ni hablemos, parece que es un capricho de algunas. Ninguno de ellos dice que está en contra de la igualdad sino que, por el contrario, afirman que somos las mujeres las que estamos haciendo una sociedad con graves problemas de convivencia como consecuencia directa de nuestra necesidad de ser libres e iguales. Nunca entendieron que sin igualdad la libertad no existe, y que aquélla o es real o no es igualdad, y la democracia las exige ambas.
Las mujeres siempre hemos tenido que alcanzar cosas con las que los hombres ya nacían; nos relegaron al mundo privado y hemos ido conquistando -con muchos años y esfuerzo- parcelas de lo público, pero llevando siempre a cuestas la vida privada. Los hombres, que tenían destinado como propio el mundo público, lo han mantenido, y su incorporación al otro mundo lo está siendo en mucha menor medida, de ahí las resistencias a la igualdad que perviven -pese a lo mucho que hemos avanzado- sobre todo en los países desarrollados, porque en otros muchos todavía siguen con el burka, símbolo de la mayor de las discriminaciones que padecen las mujeres.
Tenemos que acabar con todos los burkas del mundo, sabiendo hacer frente con la misma contundencia a los viejos argumentos y a éstos más sutiles del neo-machismo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Heteropatriarcado

Se entiende por heteropatriarcado a la unión de la heteronorma y el patriarcado. Por ello vamos a analizarlos individualmente aunque como veremos están relacionados, por lo que su definición por separado se hace difícil. 

-Heteronorma. Es la norma social que establece la heterosexualidad y las prácticas hetero como acto natural del ser humano, imponiendo la heterosexualidad como sexualidad normal con la que se nace y con la que nos tenemos que relacionar por el resto de nuestras vidas. Para que exista esta heteronorma, debe existir unos roles de género que permitan las relaciones entre hombres y mujeres, si no hay hombres ni mujeres no hay heteros, tampoco gays, bolleras ni bisexuales. A su vez, para que exista una norma, en este caso la heterosexualidad dominante, debe darse una otredad, un otro, un oprimido. En cuyo caso es la homosexualidad y el lesbianismo, cuyas prácticas están igual de condicionadas por el binomio hombre hombre-mujer, macho-hembra y femenino-masculino. Para sentirse atraído por "tu mismo sexo" o "tu sexo opuesto" debe darse el binomio sexual macho-hembra. Así, la heterosexualidad se convierte en una sexualidad, o norma, dominante por encima de otras como la homosexualidad y el lesbianismo, que son "lo otro", reduciéndose al binomio homo-hetero. Cuando un cuerpo no reproduce esta norma heterosexual, una seria de mecanismos se encienden contra éste, que es lo que denominamos heterosexismo, la discriminación y ataque a todas las prácticas no heteronormales(transfobia -rechazo hacia personas homosexuales o intersexuales; homofobia y lesbofobia -rechazo hacia las personas y prácticas homosexuales y lesbianas). Estas prácticas heternormales consisten en la relación de cuerpos considerados como opuestos (hombre-mujer) y en una limitación del cuerpo en las prácticas sexuales, por ejemplo el ano en el cuerpo del hombre. Da igual si el ano lo penetra una mujer con un objeto o alguna parte de su cuerpo, las prácticas anales no entran dentro de la heteronorma, considerándose como una pérdida de masculinidad o un acto no propio de un cuerpo asignado como hombre. A la misma vez, la heteronorma reduce a los genitales las prácticas sexuales, por ello el ano, como hemos mencionado antes, junto al resto del cuerpo más allá de los genitales no entran dentro del ideario heterosexual para las prácticas sexuales, es por ello, que el BDSM es considerada también una aberración, una parafilia, un acto no heteronormativo.

-Patriarcado. Relación autoritaria y jerárquica que se da entre un hombre y una mujer, siendo tratado el hombre como un ser superior, bien biológicamente o culturalmente, sobre la mujer, siendo un ser inferior a servicio del macho que la cuidará y protegerá durante su vida. Esta relación hombre-mujer se debe a la asignación de ciertos valores a un rol o a otro, como por ejemplo la competitividad, el orgullo, el valor, el deber de proteger y defender, la fuerza o la masculinidad al rol de hombre, mientras que el de la mujer recibe valores como la dependencia, la fragilidad, la tranquilidad, el romanticismo y el sentimentalismo o el consumismo. Cuando un cuerpo no se rige al rol de género que se le ha sido asignado nada más nacer, igual que en el caso de la heteronorma, se llevan a cabo una serie de actos o ataques contra dicho cuerpo, bien hasta que se adecúe a su rol o bien de forma perpetua.

martes, 1 de septiembre de 2009

Falsas ideas sobre los papeles/roles sexuales en la Prehistoria

Las narraciones que la mayoría de las personas han imaginado sobre la Prehistoria (período que desde luego no han estudiado en libros científicos), están mediatizadas por una educación influenciada por los valores vigentes en la cultura patriarcal en que nos desenvolvemos -“del varón dominando a la mujer”- y presente en el inconsciente colectivo. Y condicionados por los valores y las creencias de su presente, las han proyectado sobre el pasado, sacando la conclusión de que el estereotipo sexual de su realidad circundante y la distribución de roles de “las mujeres dependientes y los varones sustentadores jefes de familia” siempre ha sido así.
De ahí que sus narraciones, condicionadas por esos valores del patriarcado, sean totalmente erróneas para la época arcaica, según diferentes estudios antropológicos de la Prehistoria y de otras sociedades primitivas.
EN LA PREHISTORIA NO EXISTÍA VINCULACIÓN MASCULINA: FAMILIA MATRICÉNTRICA

Por ejemplo, el hecho de que imaginen que el varón prehistórico tenía una familia que dependía de él y que su esposa esperaba un bebé suyo, no se atiene a los hechos prehistóricos. La mujer en la Prehistoria no se vinculaba al varón, ella sola se cuidaba de alimentar a su prole (y lo mismo ocurre entre nuestros parientes primates; sólo cuida de su prole la hembra), así que no era posible que un varón quisiese cazar para una esposa.

Y no existía vinculación masculina porque el varón desconocía ser el causante de la fecundación femenina, por lo que no tenía sentido formar una familia o responsabilizarse de los hijos de una mujer. Por ello el varón no podía saber que, cuando una mujer estaba embarazada, él era el causante. De forma que nuestro varón de la Prehistoria no podía saber que iba a ser padre.
Existen numerosas evidencias de la creencia arcaica de que el varón no era responsable de la procreación, creencia que siguió muchos siglos vigente en pueblos primitivos. Manifiesta al respecto Cristina Frade(1996): “Algunos investigadores siguen creyendo que el hombre de la Edad de Piedra no asociaba el sexo con lo que podía llegar nueve meses más tarde”.
Leemos en la Enciclopedia Espasa (1988): “el sociólogo escocés (Mac Lennan) parte del supuesto de que la incertidumbre de la paternidad fue lo único que determinó la fase matriarcal”.
Todd cita algunos ejemplos de pueblos que desconocen la intervención del varón en el acto de la generación”.
Los Bellonais de las isla Salomón, según narra Burguiére (1988): ” ignoraban, hasta la llegada de los misioneros en 1838, la relación entre copulación y procreación. Si una mujer casada quedaba embarazada, ello no se debía a que hubiera mantenido relaciones sexuales con su marido, sino a que los dioses y los antepasados del patrilineaje de su esposo estaban satisfechos con dicha alianza y le daban descendencia”.
Precisamente el poder que tenía la mujer cuando en el matriarcado formaba una fuerte unidad económica y muy poderosa con sus hijos (la familia era matricéntrica), fue lo que motivó que los varones le quitasen la independencia e inventasen el matrimonio y la familia patriarcal; pero esto ocurrió en época en que nuestros ancestros se alimentaban ya de los productos vegetales de la agricultura y de la carne procedente de animales domesticados.
En relación a ello, Campbell (1991) afirma: “Sin duda, en las primeras edades de la historia humana el milagro y la fuerza mágica de la mujer fue una maravilla no menor que el universo mismo, y esto dio a la mujer un poder prodigioso, y una de las preocupaciones principales de la parte masculina de la población ha sido destruirlo, controlarlo y emplearlo para sus propios fines”.

Reitera Pirenne (1982): “la formación de la familia patriarcal ha cambiado profundamente las ideas sociales”.
Y Mayr (1989): ” la familia natural y la «comunidad» matriarcal queda reemplazada por la «sociedad», del mismo modo que el politeísmo anterior y el panteísmo matriarcal quedan subsumidos en el monarquismo y el monoteísmo propios del Estado”.

LOS PRODUCTOS DE LA RECOLECCIÓN ERAN CRUCIALES PARA ALIMENTARSE EN LA PREHISTORIA

Tampoco han estado acertados al imaginar que la alimentación de los primitivos grupos humanos fuese tan dependiente de los productos de la caza. Y existen numerosas evidencias de que para las poblaciones arcaicas de cazadores-recolectores, la carne no era tan importante y que en la Prehistoria se alimentaban de manera muy variada.
Lo confirma LichardusJan Marion (1987) cuando manifiestan que: “… la alimentación cárnica no pudo desempeñar un papel tan importante como a veces se pretende.” Y refiere Olivia Harris (1979) (pues): “…se ha demostrado que la dentición de los homínidos ancestrales -como la nuestra- es más apropiada para moler y no para punzar, desgarrar o mascar carne”.
Diferentes estudios han puesto de manifiesto que en realidad la mayoría de los alimentos provenían de la recolección, tarea femenina. Como dice Llul Sanahuja (1994): “En la sociedad paleolítica, las mujeres tuvieron un importante papel en la alimentación del grupo, puesto que, al parecer, fueron ellas las que lo abastecieron de productos procedentes de la recolección…”.

Sally Linton, en 1971, es la primera antropóloga, que…, propone un modelo contrapuesto al anterior, el modelo recolector. Son las homínidas las que recolectaron, las que inventaron los primeros instrumentos (palos cavadores y contenedores para transportar los productos vegetales y las crías) y las que, en principio, compartieron la comida con sus crías”.

Estos estudios han sido complementados con los datos brindados por los estudios de las economías mixtas, de las poblaciones actuales primitivas de cazadores-recolectores. Como los encontrados por Lee en los bosquimanos Kung de Botswana del áspero desierto de Kalahari en Suráfrica, que se comparan con las de los cazadores-recolectores paleolíticas, para poder deducir lo que debió ser con anterioridad. Nathan(1987): dice: “El trabajo de Richard Lee … ha ayudado a destruir algunos estereotipos sobre los grupos de cazadores y recolectores…”.
Y, más adelante, considera que: “… apoyan la teoría de que la carne y la caza no son tan importantes en el proceso de hominización”. Ya que la carne sólo constituye una tercera parte de la dieta de los actuales cazadores. Y, además, aduce: “… el sector femenino de la mano de obra era el único verdaderamente productor de calorías. Los hombres cazan y a veces vuelven con carne de animales grandes; éste es un alimento muy apreciado, pero de hecho no constituye más que una tercera parte del total del consumo de calorías”.
EN LA PREHISTORIA LA CAZA NO ERA TAREA EXCLUSIVA DE VARONES: CAZABAN AMBOS SEXOS


También resulta ser falso el hecho que indica que en la Prehistoria los varones cazaban y las mujeres cocinaban lo traído por su esposo. Este estereotipo es típico del androcentrismo (en palabras de Victoria Sau: enfoque unilateral que toma al varón/hombre como medida de todas las cosas) de algunos historiadores que han extendido la creencia de que era ejecutada exclusivamente por los varones, distorsionando la participación real femenina y cooperativa, ya que toda la banda cazaba y viajaba junta, como lo creía Gordon Childe y otros posteriores eminentes historiadores.
Y confirmada por diferentes manifestaciones plásticas de muchos lugares distintos que presentan a mujeres cazadoras. Algunos ejemplos son las pinturas de escenas de caza prehistóricas: cazadoras capsienses de África del sur, de Damaraland y de Bramberg/Brandbers, pintada hace más de 6.000 años y las de la costa levantina española de alrededor del año 5.000 adne (antes denuestra era).
PINTURAS CON “ESCENAS DE CAZA” NO TENÍAN FINALIDAD PROPICIAR LA CAZA
También respecto a la creencia, ampliamente divulgada, de que las obras de arte arcaicas con escenas de caza, tuviesen la finalidad de propiciar la caza de animales que servirían de alimento, ha resultado ser falsa. Leroi-Gourhan (1983) ya discrepaba de tal interpretación cuando hace 50 años se preguntaba por qué, si se creía que la pintura de animales propiciaba la caza, no coincidían los restos de animales comidos con los pintados. Y, así, se preguntaba: “¿por qué no hay más que una única representación del reno en Lascaux, mientras que está presente con exclusividad entre los restos óseos, restos de comidas que cubrían el suelo de la cueva?” Tras estudiar gran número de yacimientos comprobó que los restos de huesos de animales comidos hallados, no eran los representados en ninguna de las obras de arte en las que aparecían escenas de caza.
O sea, que el estudio de las manifestaciones artísticas con escenas de caza, realizadas por nuestros ancestros de la Prehistoria, junto con el estudio de los restos de comida, no verifica la interpretación de que la finalidad de las obras de arte con escenas de caza fuera propiciar la caza.
De manera que los hallazgos científicos evidencian que las obras de arte con escenas de caza no reflejan “escenas de la vida cotidiana”: no se comía los animales representados en las escenas de caza. Y además fueron realizadas por pueblos recolectores o agricultores (no fueron realizados por pueblos cazadores), en los que no tenía importancia la caza para alimentarse.
METÁFORAS ASTRONÓMICAS
Tampoco en la forma en que estaban reunidas un grupo de estrellas, nuestros ancestros asociaron, sin más, a la figura de un bisonte. Ni la representación artística de una “escena de caza” pretendía cazar bisontes. En realidad todo fue mucho más complicado.
Las escenas tenían una finalidad simbólica, no literal. Y tenía una finalidad astronómica-climática.
Nuestros ancestros veían cómo se movían las estrellas, reunidas en constelaciones a lo largo de cada noche y del año. Y la forma en que de manera cíclica unas se iban ocultando por el horizonte oeste y no volvían a aparecer hasta pasados unos meses por el horizonte este. También observaron cómo se sucedían los fenómenos climáticos: lluvia, heladas, florecimiento de la vegetación, frutos, sequía, … Y asociaron las constelaciones con los fenómenos, y realizaron obras de arte con metáforas al respecto.
De forma que los motivos de gran parte de las obras de arte arcaicas (que pueden formarla figuras humanas, animales, antropozoomorfos, motivos abstractos, objetos, dibujos geométricos, etc.) tienen un significado astronómico, es decir, reflejan constelaciones con nombres humanos, de animales, de antropozoomorfas, o de objetos.
Así como los fenómenos coincidentes, benéficos o maléficos, para el crecimiento de la vegetación. Pero lo reflejan con metáforas formales o metáforas funcionales o metáforas semántica, etc.
Por lo que, según mi hipótesis, cualquiera de las imágenes de cazadoras que acompañan este artículo, no fueron realizadas para propiciar la caza de animales que iban a servir de alimentos, sino para asegurar que, coincidente con las constelaciones cíclicas que reflejan metafóricamente, apareciesen los fenómenos esperados, y que se creían eran enviados por la Divinidad que estaba al frente del mundo.
Y, por tanto, las obras de arte de “escenas de caza” intentaban propiciar la abundancia vegetal, en época en la que nuestros ancestros se alimentaban de la agricultura.
DIOSAS Y MUJERES SACERDOTISAS / MAGAS: SUS REPRESENTANTES / VICARIAS EN LA TIERRA

Tampoco el imaginar que en época prehistórica un varón “rezase” al Dios de la caza o realizase el ritual propiciatorio, se atiene a la realidad. Resulta que durante los últimos 40.000 años de la Prehistoria humana, según evidencias arqueológicas, sólo se rendía culto al Principio femenino: por lo tanto sólo se le “rezaría” a la Diosa.
Las obras de representaciones humanas, legadas durante este período por nuestros ancestros, son exclusivamente femeninas: imagen de la más antigua Diosa que adoró la humanidad. Así que en la Prehistoria los varones no podían rezar al “Dios de la caza” sino a la Diosa: Diosa Madre Naturaleza, a la que creían responsable de todos los fenómenos.
Posteriormente, tras la revolución patriarcal, se le quitó el trono. Respecto a ello, manifiesta Mayr en la obra citada (1989): “La religión, el culto de Demeter, se transmuta en el culto de Atenas, así como los misterios dionisíacos en apolíneos. A pesar de todo quedan restos matriarcales, desvalorizados ahora como negativos: y, así, desde el nuevo punto de vista patriarcal, lo ctónico o terráceo, lo femenino y lo demoníaco quedan estigmatizados. Así como los titanes son destronados por el Olimpo, así también el Racionalismo continuará esta destronización de los dioses paganos (Magna Mater Deum), en la Gran Madre de los demonios…”.
Y dice de las Diosas Ninfas y Nereidas: “Se trata de figuraciones femeninas de la Gran Madre que en la religión olímpica del periodo hemético se representan como hijas de Zeus, si bien su genealogía es obviamente matriarcal: son hijas de Gaia, la Madre Tierra, y así lo reafirma su relación con …”.
Asimismo, tampoco sería el varón el que “rezase” o implorase a la Divinidad, que enviase suficientes alimentos. En principio, dado que era la mujer quien proporcionaba el alimento a sus hijos, sería ella la que buscaría el medio de asegurarlo. Por lo que ella sería la que imploraría a la Diosa Madre Naturaleza que no la abandonara.
Igualmente, dado que en esta etapa, quienes estaban encargadas del culto a la Diosa eran sus representantes mujeres, sólo había sacerdotisas, sólo ellas serían las que realizarían los rituales propiciatorios a la Diosa para hacerle llegar las peticiones de los fieles. Sólo ellas eran sus intermediarias.
Afirma Pomeroy (1987) de las sacerdotisas a principios de los tiempos históricos: “Los cultos femeninos eran supervivencias de un período matriarcal cuando toda la religión estaba en manos de mujeres”.
Y dado que en esta etapa se alimentaban de la recolección y de la caza de animales herbívoros, con las representaciones artísticas, se pediría a la Diosa que enviase los fenómenos favorecedores del crecimiento de la vegetación, alimento básico tanto de los seres humanos que se alimentaban de la recolección, como de los animales susceptibles de ser cazados (herbívoros), para que así engordasen y se multiplicasen.
BIBLIOGRAFÍA
Burguiere, A. (Bajo la dirección de) (1988): Historia de la Familia. Tomo I. Alianza Editorial, S. A., Madrid.
Campbell, J. (1991): Las Máscaras de Dios: Mitología primitiva. Alianza Editorial, S. A., Madrid.
Frade, C. (1996): Miles de años de sexo. Periódico El Mundo, Madrid, 15-12-96.
Harris, O. y Young, K. (Compilado por). (1979): Antropología y feminismo. Introducción. Editorial Anagrama, Barcelona.
Leroi-Gourhan (1983): Los primeros artistas de Europa. Colección Las Huellas del Hombre, dirigida por Enmanuel Anati. Ediciones Encuentro, Madrid.
Lichardus, J. y M. (1987): La protohistoria de Europa. Editorial Labor, S. A., Barcelona.
Llull, V. y Sanahuja, E. (1994): Historia de España. Prehistoria y Edad Antigua. Tomo 1. Instituto Gallach de Librería y Ediciones Océano – Instituto Gallach, Barcelona.
Mayr, F. K. y Ortíz-Osés, A. (1989): La mitología occidental. Editorial Anthropos, Barcelona.
Nathan, M. (1987): La crisis alimentaria de la prehistoria. Alianza Editorial, S. A., Madrid.
Pirenne (1982): Historia del Antiguo Egipto. Volumen I. Ediciones Océano-Éxito, S. A., Barcelona.
Pomeroy (1987): Diosas, Rameras, Esposas y Esclavas. Ediciones Akal, S. A., Torrejón de Ardoz, Madrid.
por Francisca Martín-Cano Abreu