lunes, 30 de diciembre de 2013

Una oda a la no depilación


Berta Hache
Hola, encantada.
No,no me depilo las axilas.
Hay gente que dice que soy muy vaga para eso.
Tampoco me depilo las ingles.
La verdad es que yo me veo bien. Estoy cómoda con ello.
Si, tengo pelos, y muchos.
En serio, que no me depilo. No me depilo las piernas.
No, no estoy en contra de la cera, ni de las pinzas.
Simplemente no me depilo las cejas.
Claro que me gusta sentirme guapa. ¡Y me siento guapa!
Deja de mirarme las cejas.
¡Claro que me pongo faldas! ¡Y pantalones, y vestidos!
Lo que casi nunca me pongo es sujetador, me aprieta.
Uso una 80B, es decir, soy-plana.
No me hace falta sujetar nada.
Tengo “tetas de hippie” dice mi hermana.
A todas se nos van a caer, es cuestión de tiempo.
A veces me lo pongo, cuando hace frío.
Deja de mirarme las tetas.
Las modas están para seguirlas, pero solo si quieres.
¡Pero si los pelos son el mejor complemento!
Deja de mirarme las piernas.
Algún día quizá lo haga,pero hoy no.
Y tú, ¿cómo te llamas?

martes, 17 de diciembre de 2013

LA COPA MELUNA

Como ya comenté con anterioridad al adentrarme en el mundo de las copas menstruales opté por comprar un pack de bienvenida con la copa en talla S y en talla M.

¿Por qué elegí comprar el pack?
En el test de la página web de MeLuna me salía la talla S como la más idónea para mi, sin embargo yo tenía la sospecha de que esta copa no sería la idónea para mi al ser yo una persona de mucho flujo y la copa tener baja capacidad. A pesar de esta sospecha no me atrevía a contradecir los resultados del test así que sabía que quería pedir una S y además otra con más capacidad. Puesto que estos packs estaban mejor de precio que comprar la copa por separado lo añadí a mi carro. 
Compré además un vaso plegable esterilizador y unas tabletas Milton desinfectantes.


¿Cómo llegó la copa a mi casa?
Por mensajería (DHL) en unos tres días ya tenía la copa en mi casa, además los mensajeros me llamaron antes para acordar la hora de la entrega.
Mi pedido venía dentro de un sobre de papel,en el interior había una bolsita de plástico con zip con las dos copas, la bolsa de transporte y un tríptico informativo en español. En otra bolsa de zip venían las tabletas Milton, mientras que el vaso esterilizador llegó en una bolsita normal.
Las copas llegaron aplastaditas por el transporte pero en cuanto las saqué de su envoltorio y las presioné  un poco recuperaron su forma. 


Primeras impresiones

En cuanto vi las copas en persona pensé que eran muy pequeñas, que a ver como las guapas iban a contener mi flujo torrencial, pero aún así estaba muy contenta con mi nueva adquisición.
Ambas eran muy lisitas en su superficie y suaves, en definitiva, agradables al tacto. Lo que no era tan agradable era su olor plástico, aunque este se fue tras hervirlas en agua con unas gotitas de vinagre.
Comparando las copas noté que la mediana (la de color violeta) era ligeramente más firme que la copa pequeña, tanto en el cuerpo como en el anillo superior. Mis creencias de novata me hicieron creer que era debido a la diferencia de tamaño, pero más tarde descubrí que por alguna razón las copas MeLuna de color blanco transparente son ligeramente más blanditas que las coloreadas y que las copas medianas son además más firmes que el resto.
Analizando las copas más en detalle noté que en la parte interna de la boca de las copas había como un pegote de material, en la copa blanco transparente no era muy notable, pero sí en la mediana por lo que decidí ponerme en contacto con el fabricante.


Atención al cliente 
Le envíe un mail al servicio de atención al cliente de MeLuna Alemania y la verdad me preocupé un poco al principio pues tardaron 10 días en contestar a mis preguntas. Ellos consideraron que la copa mediana no cumplía con sus requisitos de calidad y me dijeron que me enviarían una nueva, para ello debía cortar la copa y enviarlas a ellos una foto de la imagen (así se aseguraban de que no iba a conseguir otra copa gratis). Hice lo que me pidieron y cual fue mi sorpresa al no recibir contestación en un mes. Estaba claramente decepcionada con la compañía pues no solo no habían respondido si no que me habían hecho cortar mi copa en vano, volví a enviarles un e-mail recordatorio y en un par de días me contestaron y me enviaron una copa nueva.
En resumen, de MeLuna podéis esperar copas de calidad y si alguna no cumple los requisitos será sustituida sin problema pero debéis insistir para hablar con los de atención al cliente, pues nunca responden al primer correo electrónico. 

Mi opinión de las copas
En estas otras entradas cuento mi experiencia personal con cada una de las copas que recibí de MeLuna. Esta es la reseña de la copa MeLuna Classic S y esta otra la de la copa MeLuna Classic M.

martes, 3 de diciembre de 2013

Un milagro de su sexo, Juliana Morell (1594-1653)


En el paraninfo de la Universidad de Barcelona solamente aparece citada una mujer. Su nombre, Juliana Morell. Su biografía, una extensa lista de conocimientos, títulos y obras que hacen de esta mujer, una de las más importantes del humanismo. 

La niña superdotada
Juliana Morell nació en Barcelona el 16 de febrero de 1594. Su padre, Joan Antoni Morell, era un banquero catalán de gran erudición y dispuesto a hacer de su hija una persona culta y formada, contra los convencionalismos de su tiempo. Juliana no llegó a conocer a su madre quien murió cuando ella era una niña de apenas tres años. 

Juliana tuvo la suerte de tener un padre dispuesto a facilitarle el acceso al saber a pesar de haber nacido mujer. Desde bien pequeña, su mente posiblemente superdotada, sabría aprovechar aquella oportunidad. Así, su formación con los monjes dominicos de Barcelona dio sus frutos con tan solo cuatro años, edad a la que ya sabía leer y escribir.

Con siete años conocía el griego, el latín y el hebreo y con doce otras lenguas como el francés o el italiano hasta completar la lista a los diecisiete con catorce idiomas distintos. 

Huida a Lyon
Juliana tendría poco más de ocho años cuando ella y su padre tuvieron que huir de Barcelona a causa de la implicación de este en un homicidio. En su nueva patria, además de continuar su aprendizaje de idiomas, Juliana se sumergió en el estudio de la filosofía, las matemáticas, el derecho civil y canónico, la música, la física y la astronomía. 

De Lyon, padre e hija se trasladaron a Aviñón donde se graduó summa cum laude obteniendo un doctorado en leyes.

Una monja erudita
El 20 de junio de 1610 y posiblemente huyendo del matrimonio y del consecuente fin de sus estudios, Juliana decidió hacer los votos en el convento dominico de San Práxedes de Aviñón.

Dentro del convento también destacó hasta el punto de convertirse en priora tres años después de su ingreso. 

Juliana Morell ya no saldría del convento en el que sería enterrada tras su muerte acaecida el 26 de junio de 1653. Allí continuó con su vida intelectual además de formar a buena parte de las monjas que con ella tuvieron la suerte de vivir. 

A lo largo de su vida Juliana comentó y tradujo al francés parte de la obra de san Vicente Ferrer y la regla de San Agustín. Además de traducciones, Juliana escribió textos propios, entre ellos poemas, una autobiografía y una historia sobre el convento en el que vivió parte de su vida. 


Alabada por algunos eruditos contemporáneos a Juliana, se dijo de ella que había sido un "milagro de su sexo", algo que su padre desmontó asegurando simplemente que su hija había conseguido todos sus logros intelectuales gracias al acceso que él mismo le había dado a la educación.


Por Sandra Ferrer